Un euro de ayudas a las frutas y hortalizas genera 10 veces más empleo que si se destina al olivar

olivos e invernaderos

¿Qué ocurre cuando un tópico no es un tópico? Decir que sectores que generan mucho menos empleo que otros viven subvencionados desde que existen las ayudas de la Unión Europea y que otros que crean más riqueza sobreviven prácticamente al margen de las ayudas, bien pudiera parecer uno de esos tópicos manidos y no creíbles. Pero me temo que no es así, me refiero a la comparativa entre el sector hortofrutícola y otros como el del olivar, que son lo que son a la sombra de la PAC, la Política Agraria Comunitaria.

En la columna izquierda de esta página, en el apartado de ‘Blogs amigos’ se encuentra recomendado el blog de Coexphal. Hace solo unos días publicaba este blog amigo una interesante entrada titulada ‘El sector hortofrutícola de Almería agraviado frente a otros sectores agrícolas en el Programa de Desarrollo Rural (PDR)’. No es que sea nada nuevo, afirmaciones como la anterior las llevo escuchando desde que era niño. Lo que sí me pareció más impactante fueron algunos de los datos que se recogen en dicho artículo y que han originado estas reflexiones que comparto con vosotros.

“Cada euro de ayuda al olivar retorna 3,5 euros del mercado, mientras que cada euro de ayuda a las frutas y hortalizas retorna 91 euros desde el mercado, o sea que cada euro de ayuda al olivar genera un 4% del valor de mercado del que podría generar ese euro destinado a la venta de frutas y hortalizas.

Cada millón de euros de ayuda al olivar genera 254 puestos de trabajo, mientras que un millón de euros de ayuda a las frutas y hortalizas crea 2.560 empleos, o sea que un euro destinado a frutas y hortalizas genera 10 veces más empleos que ese mismo euro destinado al olivar”.

olivar joven

A los amantes del mundo rural nos despiertan simpatía todas las agriculturas. Así al menos lo creo. Es mi caso. Por eso, no quiero que se malinterpreten estas líneas. No se trata de enfrentar a distintos sectores agrarios, sino de buscar una mayor ecuanimidad en las ayudas que provienen de la Unión Europea.

Prosigue el artículo de Coexphal argumentando lo siguiente: Hace unos meses que el Gobierno de España a través del anterior ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, decidió excluir de las ayudas a las frutas y hortalizas que fueron defendidas “con pocas ganas” por un Gobierno Andaluz que prefirió insistir en otras producciones y sobre todo en el olivar. Ahora empieza la batalla por la otra cuarta parte restante y quien tiene la decisión esta vez es la Consejería de Agricultura de Elena Víboras. Necesitamos que esta consejera que proviene de Jaén ejerza de lo que realmente debe ser, o sea Consejera del Gobierno de Andalucía. Si así lo hace deberá intentar reducir el enorme desequilibrio en el reparto provincial del dinero público. Además estará realizando una política de apoyo a la inversión productiva en el sector más inversor y productivo y a las provincias más inversoras y productivas de Andalucía”.

cogiendo pimientos

El sector hortofrutícola pone una pica en Flandes

Hace solo unos días, tras la última asamblea de Fepex (donde está como miembro Coexphal), los exportadores españoles de frutas y hortalizas anunciaron que el sector tendrá una oficina en Bruselas para la defensa de los intereses hortofrutícolas. Creo que esta noticia viene muy al hilo de la anterior, ya que la mejor manera de defender lo tuyo es teniendo una interlocución directa. En resumen, que los exportadores se plantean como una necesidad perentoria la creación de un lobby en el corazón de Europa (donde se corta el bacalao), que luche por los intereses del sector hortofrutícola español.

Algunos llevan años pidiendo esto. Nunca es tarde cuando se aprende a caminar. No será fácil en el mundo de los euroburócratas. Pero no queda otra. De los políticos, sean del color que sean, solo se pueden esperar promesas. Y fotos en las ferias. Recalco lo de ‘sean del partido que sean’.

Mar de plástico de El Ejido

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De Bruselas a Senegal. Con parada en Almería / From Brussels to Senegal with a stop in Almeria

No hace mucho contactó conmigo una estudiante española, asentada en Bruselas, que está haciendo un doctorado de investigación para la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Lieja (Bélgica), a través del Fondo Nacional de Investigación Científica Belga (FNRS). Su trabajo está dentro de un programa de la Unión Europea dedicado a las migraciones y al cambio climático. La chica se llama Sara Vigil y quería pasar una mañana conmigo hablando de agricultura, de inmigración y de si el ‘modelo Almería’ es o no un ejemplo extrapolable a otras zonas del mundo.

A Spanish female student contacted me not long ago, established in Brussels, who is studying an investigation doctorate at the Political Science School of the University of Liege, through the National Found of the Belgium Scientific Investigation (FNRS). Her work is part of a European Union program devoted to migrations and climate change. Her name is Sara Vigil and she wanted to spend a morning with me talking about agriculture, immigration and wheter the “Almeria’s model” is an extrapolable example to another part of the world or not.

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Entendí entonces que lo mejor era ser prácticos, dejarnos de teorías y llevar a esta chica por el campo, sobre todo, porque me dijo que no había estado en ningún invernadero. Le presenté a Javier, un gran hombre siempre dispuesto a divulgar el buen quehacer de varias generaciones de agricultores. Estuvimos en una finca de pimiento lamuyo, que sería arrancada un par de días después, y allí le habló del abonado de la tierra y del autocompostaje que hace con los restos vegetales de su propio invernadero. Después fuimos a ver unas sandías, y la temática fue la polinización y la labor de las abejas. Quedó sorprendida.

I understood that the best way to answer her questions was to be practical, leaving aside theories and taking her to the fields, and above all because she told me she has never been in a greenhouse. I introduced her to Javier, a great man who is always willing to divulge the expertise of several generations of growers. We were in plantation of clovis peppers which would be turned out a few days later and he talked to her of the fertilization and auto-manuring which he produce from the vegetables remains in his own greenhouse. After that, we went to see some watermelons and the matter was the tasks of the bees and the pollination. She was surprised.

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También hicimos parada en el bar Quinto Pino. Un lugar auténtico en mitad de nuestros invernaderos. Y allí mantuvimos una larga conversación sobre el viaje que Sara iniciaría a continuación dirección Senegal. En ese país africano quiere contactar con empresas españolas y de otras nacionalidades europeas, ya que el 20% de las tierras de Senegal están en manos de capital extranjero. Un interesante estudio sociológico sobre el fenómeno de la globalización hoy día y sobre las repercusiones económicas y sociales en terceros países. Por lo que contó Sara, en Senegal no solo hay producciones al aire libre (por ejemplo, de sandía y melón cantaloup o piel de sapo) sino también invernaderos en el norte del país. ¿De quién son esas explotaciones agrícolas, de senegaleses locales o de inversores europeos?

We also made a halt at Quinto Pino bar. An authentic place among our greenhouses. And there we had a long conversation about the trip that Sara would soon undertake to Senegal. In that African country she wants to make contact with Spanish and other nationalities companies, since 20% percent of the land is in the hand of foreign investors. An interesting sociological study of the phenomena of the globalization and the economic and social effects in third world countries. From what Sara told me there are not only open-air plantations ( watermelons and cantaloupe or piel de sapo melons) but there are also greenhouse in the north of the country. Who are the owners of these agriculture exploitations, Senegalese growers or European investors?

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Por otro lado, también quise llevar a Sara a la casa de una gran amiga mía, Fernanda, una persona dedicada a los demás de una manera totalmente altruista. Fernanda es la madre Teresa de El Ejido porque en todos los lugares hay personas cuyos valores, integridad y coraje nos recuerdan la figura de Teresa de Calcuta. Fernanda en los años 80 estuvo ayudando a la gente del pueblo con menos recursos, todos españoles. Más tarde, en los años 90 y en toda la década pasada quienes llamaban a su puerta en busca de ayuda eran casi todos inmigrantes subsaharianos, muchos senegaleses. En docenas y docenas de libretas (como la que señala Fernanda con su mano) aparecen los nombres de cientos y cientos de personas a los que Fernanda ayudó bien a encontrar trabajo – regularizando así su situación – o bien ayudó a necesidades incluso más urgentes de comida y vestido. Gran parte de ellos ya no están en la comarca, ya que Almería es provincia de paso para la mayoría que buscan después otros destinos en el resto de España y Europa, pero muchas veces cuando cruzan de nuevo por Almería vienen a agradecerle a Fernanda el cariño y la entrega que les prestó cuando arribaron a la Península Ibérica. La mayoría en patera.

On the other hand, I fancied taking Sara to the house of a great friend of mine, Fernanda, a person devoted to the others with a totally altruistic manner. Fernanda is the mother Teresa of El Ejido because there are good people everywhere who have such great values, integrity and courage that remind us of the figure of Teresa of Calcuta. During the eighties Fernanda helped many people, all Spaniards, with fewer resources. Later, during the nineties and the last decade were the sub-Saharan immigrants, mostly Senegalese, who took her door looking for help. In dozens and dozens of notebooks (as Fernanda pointed with her hand) the names of hundreds and hundreds of person appear, who were helped to find work –legalized their situations- or to even more urgent matters such as food and clothing by Fernanda. A large of them are not now in the area, since Almeria is a temporary province for those who look for other destinations in Spain and Europe, but very often when they go through Almeria, they go to Fernanda and thank her for the care and affection that she gave them when they came to Spain. Most of them in canoe.

Nos toman el pelo. Elecciones europeas. ¿A quiénes defienden?

Me llamaron ayer de Antena 3 porque en breve van a emitir un programa sobre alimentación. Al compañero periodista que me echó el teléfono le había tocado la patata y empezó a preguntarme sobre este tubérculo, pero rápidamente le contesté que yo no era la persona más indicada para hablar de este cultivo. Entonces me dijo que había otro chico al que le habían encargado el tomate. Así que más tarde recibí la llamada de otro periodista interesándose sobre el cultivo del que más hemos hablado en este blog. Amén del calabacín, claro, traído casi siempre a colación por el virus Nueva Delhi.

Comparto esto con vosotros porque me gustaría saber qué le habríais respondido vosotros a Eduardo, que es como se llama la persona encargada de preparar los contenidos referidos al tomate en ese próximo programa de alimentación que pronto veremos en Antena 3 o la Sexta (como ahora van de la mano, supongo que se emitirá en ambas cadenas en distintos momentos). Me preguntó por qué los consumidores siempre pagan un precio parecido por el tomate, es decir, aunque el agricultor reciba cuatro perras por sus tomates sin embargo en destino la ama de casa siempre tiene que rascarse el bolsillo. ¡Qué largo de contestar, verdad!! También quiso saber qué pasa con el tomate de Marruecos, cómo afecta a nuestras producciones. Y cómo es el tomate holandés. ¿Cómo se lo habríais explicado? Apenas le pude hacer un pequeño esbozo del poder de negociación de la distribución; de la competencia desleal de Marruecos que se salta a la torera los cupos de entrada y los precios mínimos del acuerdo del tomate que tiene firmado con la UE (sin olvidar el diferencial de salarios); le subrayé que los holandeses tienen una productividad inversamente proporcional al sabor de sus tomates; o también le argumenté que la “calidad no es barata”, que hay que aprender a pagar un precio justo por saborear un buen tomate, pero que por desgracia los consumidores solo buscan barato y más barato sin preocuparse ni por el origen de lo que se comen ni por la seguridad alimentaria de unas zonas u otras.

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Estaba en Águilas (Murcia), visitando a un amigo, Fermín, cuando recibí la llamada de Eduardo, de Antena 3. Desde esta zona de Murcia hasta las cercanías de Vera toda la calle está poblada de cultivos, aunque os pongo una foto (imagen superior) en la que el marrón del primer plano recuerda que ahí había hasta hace poco lechuga. En esta comarca murciana, limítrofe con Andalucía, vi sandía negra y rayada (como la de la fotografía inferior) también melón, de distintas tipologías, cantaloup y piel de sapo principalmente, galia y algo de amarillo. Luego en el Levante almeriense vi que predominaba como cultivo la sandía. Al menos eso es lo que encontré.

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Conocí ayer por la tarde en Águilas a un empresario francés que definió perfectamente lo que por la noche no supieron explicar ni Cañete ni Valenciano en el teatrillo que hicieron en televisión. Explicaba este francés que los precios del melón y la sandía son ruinosos porque la Unión Europea es un coladero de esos productos venidos de Latinoamérica, Senegal y Marruecos. Los alauitas en este momento están enviando melón a mansalva a los mercados europeos y él se preguntaba por qué la Unión Europea no da prioridad a las producciones de Grecia, Italia, España, Portugal o Francia. Así de sencillo. No tiene sentido que los agricultores europeos tengan que competir en desventaja con otros países para malvender sus melones y sandías.

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Luego por la noche veo a la señora Elena Valenciano pronunciar desde la lejanía las palabras “sector agroalimentario” y a Arias Cañete autofelicitándose por lo que no hizo en el Ministerio de Agricultura y me doy cuenta, una vez más, que “en el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Y me viene al recuerdo la conversación mantenida unas horas antes con Fermín en la que me explicaba lo rica y variada que es la huerta murciana y lo poco que los políticos hablan de ella: en Murcia hay cítricos, cereal, vid, olivar, fruta de hueso y de pepita, y hortícolas de todo tipo al aire libre y en invernaderos de plástico y de malla. Es para sentirse orgullosos. Pero no. Nuestros políticos siguen a distancia planetaria lo que pasa en el campo español y, sin embargo, quieren que vayamos a votar en breve para nombrar a los euroburócratas. ¿Sabían estos políticos que quieren irse a Bruselas que fruto del acuerdo del tomate con Marruecos han cerrado en el pueblo murciano de Mazarrón más de una docena de comercializadoras, entre ellas Coara, Rodríguez, Pataleta, Agrícola Méndez, Agrícola Pinilla o Durán, entre otras que ahora no recuerdo?

Cuando en sus inicios a la Unión Europea se llamaba Comunidad Económica Europea uno de sus principios fundamentales era la política agrícola que tenía como fundamento el sostenimiento de los agricultores comunitarios. Pasaron los años, siguieron nuevos tratados, cambios de todo tipo y a los señores que viven en Bruselas y Estrasburgo se les olvidó uno de los pilares (la protección de los agricultores de la Unión) por los que se creó este club europeo en Roma allá por 1957. Ahora los productores no son importantes, salvo para asuntos que afecten a los empresarios agrícolas del norte de Europa, y vivimos en un mundo salvaje, deslocalizado, donde todo vale y solo reina el capital. Y además quieren que nos tomemos en serio las próximas elecciones para seguir legitimando su juego hipócrita.

Posdata.  Acabo con una fotografía que ayer tomé en Cuevas del Almanzora (Almería). Detuve el coche ante una plantación de calabacín al aire libre. Desde luego que no es usual, sobre todo después de una campaña llena de virus venidos de nadie sabe dónde.

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Carta de un periodista hijo de agricultores dirigida a la persona que nombre al próximo ministro, sustituto de Cañete

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Estimado señor político del PP en el gobierno de la nación,

Me dirijo a usted sin saber su nombre, no sé si usted es Rajoy, Cospedal u otro político en la sombra que mueve los hilos. Me han asegurado que es usted quien manda y quien pone y quita a la persona que se sienta en el sillón del Ministerio de Agricultura, por eso le remito esta carta, aunque también me han dicho que no espere respuesta. De todas formas se la envío y la publico en mi blog, como si esto fuese un registro de entrada, y ¡quién sabe! Quizá en el futuro atienda a contestarme a través de alguno de sus subordinados o por fin se atreva a decirnos cuál es su nombre. De momento, solo sé que su identidad atiende al apelativo de “poder”.

Le escribo con cierta urgencia porque hoy usted y sus compañeros del PP al fin han deshojado la margarita y han anunciado públicamente que el señor Miguel Arias Cañete será su candidato en las próximas elecciones europeas. En este blog un servidor ya lo dijo el pasado 10 de julio, eso mismito, que Cañete era su hombre y que saldría del Ministerio rumbo a Bruselas (aquí le dejo aquel artículo en el que ya lo adelanté: “Cañete no seguirá como ministro de Agricultura. Ya le han buscado acomodo para ser eurodiputado”). Pero claro, no todo el mundo me lee, por eso se ha vendido como si fuese un secreto. A mí me lo contó mi amigo “el pájaro loco”, que me lo chivatea todo todito, pero su identidad es aún más inalcanzable que la suya. Con todos mis respetos.

Pues bien, ya que usted tendrá que nombrar de un modo inminente a un sustituto para el puesto de ministro de Agricultura, me permito hacerle alguna sugerencia, ya que para eso me paso todo el día rodeado de gentes del campo y conozco de sus fatigas y de su desafección hacia los políticos. Soy periodista, hijo de agricultores, y le pediría por favor que el próximo al que usted ponga con el dedo sepa de agricultura. Si cumple eso, ya me doy por satisfecho. Y tenga usted en cuenta que para muchos españoles el Ministerio de Agricultura es el más importante, aunque la señorita Soraya Sáenz de Santamaría se ría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros cuando se habla del mundo agrario. No le pido que sus ministros dejen de ser de Marte, que no se distraigan con temas banales o que no sean como niños que se pelean en el patio de los colegios, eso forma parte de su teatrillo político y no me interesa en absoluto, pero sí me preocupa su decisión, ya que usted es el señor “poder”. Solo le pido que recuerde lo malos e incompetentes que han sido los últimos titulares de este Ministerio para que por fin ponga a alguien bueno después de tantos años sufriendo a ministros y ministras que no diferencian el terruño de una sardina. Creo que es de justicia que tengamos a buen ministro o ministra de Agricultura. Nos lo debe. Ya es hora.

El amigo Andrés Góngora, que es un agricultor del campo de Níjar, lo resume muy bien: “Cañete solo se ha dignado a venir una vez, de forma relámpago, a Almería. A todo esto hay que sumar que ha dejado fuera de los pagos directos de la PAC al sector de frutas y hortalizas; ha creado el Comité Mixto Hispano-Marroquí que le ha dado alas a nuestro mayor y más desleal competidor, y para colmo ha redondeado su gesta concediéndole la medalla del Gran Mérito Agrario a su homólogo marroquí”.

No le estoy pidiendo que venga mucho a Almería, como comenta Andrés Góngora, aunque si lo hace, tampoco estaría mal. Así conocería que ésta es una agricultura que lucha contra el cambio climático, que produce cultivos de primor de máxima calidad, que tenemos el campo lleno de bichos buenos que se comen a los malos, que damos trabajo a miles de personas y que somos una lucecita en mitad de la crisis. Aunque esto mismo también es aplicable a los hombres y mujeres del campo de Murcia, de Alicante, Valencia, Cataluña, ribera de Navarra, Galicia, Albacete, Ciudad Real, costa de Granada, Axarquía de Málaga, Sevilla, Cádiz, Huelva, Canarias y otros tantos y tantos lugares de España donde se crían alimentos sanos y de calidad. Por eso, lo importante no es de donde sea el próximo ministro, ni tampoco adonde viaje, lo fundamental es que sepa lo que tiene delante. Hubo cierta ocasión en la que una persona de un alto rango-cargo no supo diferenciar delante de mí un pimiento lamuyo de una berenjena. ¿Entiende por dónde voy? Que sepa de agricultura, por favooooooooooorrrr.

Firmado: José Antonio Arcos

Posdata. Si se acerca a la provincia de Almería, contacte conmigo. Y le llevaré a conocer la realidad a pie de invernadero. Sin tantas corbatas ni trajes le presentaré a hombres y mujeres de este campo que son ejemplo de sacrificio y trabajo bien hecho. ¿Acepta mi invitación?

Posdata bis. Quizá sea la primera vez que entra en mi blog. Le dejo los artículos que he escrito en el último año sobre su amigo y futuro eurodiputado, el señor Cañete. No tienen desperdicio. Le animo a que haga campaña con ellos en las próximas semanas, je, je. (Empiezo por los más antiguos. Los más recientes son los últimos).

El ministro terrateniente (13 de junio de 2013)

La PAC es una política gris diseñada en un edificio gris de una ciudad gris llamada Bruselas (6 de julio de 2013)

Cañete no seguirá como ministro de Agricultura. Ya le han buscado acomodo para ser eurodiputado (10 de julio de 2013)

Venta a pérdidas, frutas y hortalizas como artículos reclamo en los super (22 de julio de 2013)

El ministro Arias Cañete escurre el bulto y manda a los agricultores a reunirse con los empresarios marroquíes en Casablanca (14 de septiembre de 2013)

La PAC, la Política Agraria del Capital o cómo recaudar fondos para las fincas de terratenientes con domicilio social en la calle Serrano (16 de septiembre de 2013)

Cañete, un astronauta en el invernadero (17 de septiembre de 2013)

Casablanca: mucho tomate para repartir (29 de septiembre de 2013)

El alma de un líder, Paco Casero. Tres semanas en huelga de hambre (“en mi hambre mando yo”) (5 de marzo de 2014)

PP y PSOE siempre estuvieron a favor del acuerdo agrícola con Marruecos (11 de marzo de 2014)

Los alimentos sanos no son “low cost”

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La agricultura de calidad hay que pagarla. No existe lo bonito, bueno y barato. Los contenedores están llenos de comida en mal estado, tan barata como gratis, ¿por qué los especuladores centroeuropeos no se abastecen de esos contenedores, si no están dispuestos a pagar un precio justo por un alimento de calidad? Quieren seguir apretando al eslabón más débil. ¡Ahí está el precio del calabacín y el tomate que no levanta cabeza! Dicen los distribuidores europeos que desean las hortalizas y frutas más sanas del mundo, que están en España, pero no quieren rasgarse el bolsillo y pagar por ellas. Por lo visto pretenden que el agricultor trabaje gratis y que reciba un precio por su cultivo inferior a lo que le cuesta producirlo. ¡Ya está bien de hacerse rico a costa del pobre!

Un tomate, un pimiento, una manzana o una pera no surgen por generación espontánea encima del lineal de un supermercado. Detrás de ellas hay mucha gente anónima que hace posible llenar la despensa. Y esos productores y todo el círculo que les rodea necesitan cobrar por sus artículos un precio justo para seguir cultivando. Le decía un holandés estos días a un familiar mío que estuvo en la feria de Berlín que Almería es muy cara y que prefiere irse a Marruecos a comprar porque allí es más barato. ¡¡Pues claro, hombre, Marruecos es más barato, pero cuando allí se paguen sueldos más caros dentro de unos pocos años, Marruecos también te resultará caro y tendrás que irte con tu chaqueta y corbata a comprar tomates al centro y sur de África donde sustituirán los elefantes por tomateras cuando los Borbones y compañía se cansen de las cacerías!!

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Eso por un lado, pero es que mi amigo Jesús Hernández, no confundir con Jesús Fernández (un entusiasta comentarista de este blog), me contaba que un ruso que conoció la semana pasada en Fruit Logística le dijo también que prefiere comprar el pimiento en Marruecos porque es más barato, aunque el pepino que se lleva sí es español. Me decía hoy Jesús que además conoció a un holandés en la feria que le reconoció que el 90% de los cítricos que compra su país a España son a resultas, es decir, sin precio. ¡Aleluya! Otra más en la frente. Entiende Jesús que la ‘marca España’ no está consolidada o al menos no es un extra a la hora de comprarnos. Lo tengo clarísimo, los clientes europeos prefieren comprar barato, antes que bueno y seguro. ¡Acabarán marchándose al cuerno de África a aprovisionarse en fresco cuando las multinacionales lleguen allí! ¡Menudo mundo loco lleno de hipócritas!

Llevaba tiempo sin teclear de forma tan pasional, pero es que muchos me habéis escrito y otros me habéis llamado por teléfono para hablarme de la feria y la conclusión que saco es la que estoy narrando. Por ejemplo, hoy también me contaba Curro, un amigo, que otro holandés (nada tiene que ver con los dos anteriores) se mosqueó con él porque su empresa productora le estaba suministrando a un cliente que era a su vez cliente de ese señor holandés. ¿Acaso el que produce no tiene derecho a vender su propio producto? ¡Sorprendente! Quieren los holandeses ser los reyes de la distribución agroalimentaria mundial y que nadie les haga sombra. Defienden el liberalismo, pero solo si les beneficia a ellos. Por favor.

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Jesús me contaba que se pateó todos los pabellones. Menuda paliza. Lleva muchos años asistiendo a la feria, pero es la primera vez que la recorre entera. Me explicaba que la innovación de este año está en hacerlo todo snack y orientado al segmento infantil de consumidores, vio envases de comida de conveniencia, mallas de envasado de celulosa o nuevas variedades, por ejemplo, de coliflor.

Precisamente esta tarde la organización ha emitido una nota oficial con el balance. Recojo algunos datos interesantes. Más de 62.000 visitantes profesionales de 141 países se dieron cita en Berlín. En cuanto a expositores fueron 2.600 stand de 84 países. La mayoría se desplazó hasta Alemania desde otros países de Europa (71%) y de América (11,5%), seguido de África (8,4%), Oriente Medio (4,6), Asia (2,6%) y Oceanía (1,9%).  La próxima edición de Fruit Logística será del 4 al 6 de febrero de 2015.

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¡Reconstrucción ya!

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La mirada de este agricultor lo dice todo. Parco en palabras, hábil con las manos e incombustible de espíritu. Así son las gentes del campo, personas nobles, silenciosas y muy capaces de recomponerse una y otra vez de las adversidades. Los golpes vienen por todas partes, pizarras de precios en números rojos, virus salidos de la nada y el cielo en contra. Sin embargo, decía esta mañana uno de estos agricultores: “Hay que levantarse, y seguir pa’ lante, otra vez”. Como siempre se ha hecho en esta tierra, labrada por hombres y mujeres de una pasta muy especial.

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Hasta ahora siempre que ha acaecido una catástrofe similar los políticos han hecho la guerra por su cuenta. Pero esta mañana por primera vez las tres Administraciones se han sentado juntas, local (Ayuntamiento de El Ejido), regional (Junta de Andalucía) y central (Subdelegación del Gobierno) en el consistorio ejidense, junto a las organizaciones agrarias (Asaja, Coag y Upa), para dar una respuesta lo más inmediata posible a las más de 500 familias que se han visto golpeadas por la fatalidad.

Propuestas muchas, por ejemplo, el Ayuntamiento ha dispuesto una oficina técnica para la declaración de daños (en algo similar trabajan los sindicatos agrarios en sus delegaciones comarcales) y solicitará una línea de créditos blandos. La Junta quiere hacer una declaración de zona catastrófica; pero me surgen dudas de su conveniencia: por un lado nunca llegan ayudas por esta vía, y por otro lado puede crear suspicacias en los mercados, en la zona de Huércal-Overa y Pulpí tuvieron que hacer grandes esfuerzos para explicarles a sus clientes que tenían lechugas y podían suministrárselas, pese a las lluvias sufridas en su día en la zona norte del Levante almeriense. La Administración central prometió hoy una rebaja fiscal para los damnificados de esta zona, pero también me brota este interrogante: si al agricultor se le cae el invernadero, su facturación se le hunde en el suelo, ¿no habrá otras medidas más eficaces e inmediatas para ayudar a los agricultores que estaban en plena producción y que ahora se han quedado con una mano delante y otra detrás?

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Asaja ya ha iniciado una ronda de contactos con bancos y cajas para que aplacen los créditos que tienen contraídos los agricultores afectados y que se habiliten nuevos préstamos a bajo interés. También se pide al Gobierno de la nación que se acuerde de Almería y que en el próximo Consejo de Ministros se ponga sobre la mesa el Agroseguro. Es necesario que se amplíen sus garantías para que se puedan cubrir los daños por el granizo y la tromba de agua de ayer. Así que habrá que estar pendientes al Consejo de Ministros de mañana viernes. ¿Atenderán el SOS de los agricultores almerienses?

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Coag y Upa hacen especial énfasis en el Decreto de Modernización de Explotaciones Agrarias, que tiene un artículo llamado “modernización express” y que está redactado para situaciones de emergencia como la actual. Solo hay que ponerlo en marcha. Y no vale la excusa de la crisis, porque hay mucho dinero rescatable de las políticas de desarrollo rural, solo hay que tener voluntad política de destinarlo a ayudar a estas familias que se han quedado sin nada. Estos hombres y mujeres solo quieren volver a trabajar de lo suyo, tienen brazos y espíritu para salir de este bache, pero necesitan la ayuda de quienes toman las decisiones políticas para levantar esos invernaderos.

¡Reconstrucción ya!

El día que Estrasburgo da la espalda a los invernaderos, el granizo echa al suelo 300 hectáreas y lleva a la ruina a cientos de familias

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Las desgracias nunca vienen solas. Hoy en la sede de Estrasburgo (Francia) del Parlamento Europeo los euroburócratas aprobaban su nueva ley agrícola comunitaria (PAC) que da la espalda, como siempre, a los agricultores que se ganan la vida con un invernadero. La fatalidad ha querido que coincidiendo con esta fecha esta misma tarde cientos de familias del Poniente almeriense se hayan quedado sin su sustento de vida. Alrededor de 300 hectáreas al suelo y daños valorados inicialmente en 32 millones de euros.

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Euroburócratas como los que aparecen en la fotografía de más arriba aseguran que el sector hortofrutícola no necesita ayudas directas, pero sí las requieren el resto de sectores. ¿Por qué los productores de tomate, pepino o calabacín no son merecedores de ellas?, me pregunto yo. ¿Por qué son los únicos excluidos? Dicen desde Bruselas y Estrasburgo que nuestra agricultura es hiper-mega-competitiva, y que se rige por las leyes del mercado, lo que hace innecesario que se nos ayude. ¡Qué vergüenza! Lo único que hacen desde allí es asignar fondos operativos paupérrimos (ayudas indirectas) que llegan solo a los agricultores que están en OPFH, el resto (la mitad) no existen. Solo se les nombra cuando hay que maquillar estadísticas de exportaciones y de balanzas comerciales, ¡pura política!

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La primera fotografía es de esta noche y el resto de esta tarde. Se comentan por sí solas. Esta noche muchos hombres y mujeres del campo no dormirán, pensarán que la tromba de granizo ha sido una pesadilla, pero no es cierto. Tan real como el futuro negro que se les avecina. ¡Qué pena más grande! La ruina siempre toca a la puerta del que no sale en las fotos.

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Holanda, ¿sin subastas?

Hace ya bastantes días se celebró la tradicional jornada ‘El día de Holanda en Almería’ y no quiero retrasar más la anotación de un par de apuntes dados por los conferenciantes en dicho acto. Algunos aspectos relevantes, el mayor de ellos la inexistencia de subastas actualmente en Holanda, eso al menos expresó el representante del Ministerio holandés. Una voz autorizada, desde luego. Dijo algo así como que “la era de las subastas ha muerto, es la era de las OPFH”. Bueno, bueno, ¿qué piensan las alhóndigas españolas de frutas y hortalizas? Lo que sucede en el sector en Holanda, ¿es un anticipo de lo que ocurrirá más tarde en el resto de zonas productoras? Para tranquilizar a posibles damnifiados, de lo que sí doy fe es de la continuidad del modelo de subastas en el país vecino de Bélgica, por ejemplo BelOrta, como expliqué en su día en este otro post publicado en el blog hace unos meses: https://joseantonioarcos.wordpress.com/2013/04/19/las-subastas-en-espana-cobran-comisiones-hasta-seis-veces-mas-altas-que-en-europa/

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Holanda, todos a una como Fuenteovejuna; España, una comparsa

Luego hubo otro apunte especialmente interesante en dicha jornada referido a la estrecha colaboración entre todos los agentes del sector, aspecto llamativo cuando en España la agricultura parece muchas veces un reino de taifas. Hay quien defiende la ausencia de planificación del modelo español, asegurando que así es más flexible, dinámico y mejor adaptable a las sucesivas crisis. Sin embargo, en Holanda se ha consolidado el llamado ‘triángulo de oro’ con el que se logra que todos los agentes implicados naveguen en la misma dirección.

Un ‘triángulo de oro’ que tiene como patas al Gobierno (sector público), a la propia industria hortofrutícola (el sector privado) y a las entidades investigadoras. De forma conjunta se ponen sobre la mesa los grandes temas y se marcan directrices a seguir, ya sea en un asunto de industria logística, de casa de semillas, de agua o de cualquier otro segmento. La premisa es que nada se deja a la improvisación y todos siguen la estrategia común y consensuada previamente. De ahí que Holanda siempre en las negociaciones de OCM lleve un punto de vista sólido y sin fisuras. Me ha contado más de una vez algún que otro ‘pájaro loco’ – autorizado por su cargo a asistir a reuniones – cómo en Bruselas a la hora de abordar la OCM de frutas y hortalizas los españoles llegaban con planteamientos de su padre y de su madre. Que si las organizaciones agrarias (y dentro de ellas voces distintas), que si las cooperativas de no sé dónde, que si la asociación de comercializadoras de más allá representando a exportadores con intereses incluso contradictorios entre sí, sin olvidar que cada comunidad autónoma tiene sus representantes con más o menos peso específico y que quiere colar su posición con o sin sillón de por medio. En definitiva, España, una comparsa de ‘embajadas’; y Holanda, una sola voz. De ahí que siempre consigan más en los repartos y negociaciones.

¿Habrá suficiente calabacín en las próximas semanas? ¿Está rota la planificación de la siguiente campaña? ¿Y la de primavera?

Las Norias de Daza, una pedanía de El Ejido, Almería, es el lugar de Europa con mayor concentración de calabacín bajo abrigo. ¿Cómo están las comercializadoras de esta zona? Preocupadas. Visitaba una de ellas estos días, especializada en esta hortaliza, y me aseguraba su máximo responsable que el momento clave llegará a partir del 20 de noviembre, fecha en la que se comprobará el efecto del virus ‘Nueva Delhi’ sobre el suministro de calabacín a los mercados. Me reconoció que ha habido un descenso del volumen en lo que llevamos de campaña, pero que el golpe fuerte podría venir en los próximos días. Incertidumbre, en resumidas cuentas, y miedo, por supuesto.

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Hay productores que han arrancado y han vuelto a sembrar calabacín, pero también hay otros que se han lanzado a otros cultivos, pepino, pimiento italiano o judía, por ejemplo. Esto supone romper el ya de por sí frágil equilibrio de la pizarra hortofrutícola almeriense, con previsibles picos de producción en los artículos a los que han ido a parar los agricultores que huyen del calabacín. Consecuencia previsible, caída de precios en esas verduras y ruptura de la planificación de la actual campaña 2013/14.

Más consecuencias: la campaña de primavera, sobre todo el melón. Se rumorea que las casas de semillas invertirán en las próximas semanas en publicitar y promocionar sus variedades de melón, ante el temor de que los agricultores rehusen plantar este año esta fruta. Ya en otoño se ha detectado en Santa María del Águila (El Ejido) alguna finca de melón cantaloup atacada por el ‘Nueva Delhi’. Pero el temor se alarga hasta el campo de Cartagena, muy preocupados por los estragos de este virus en Almería y temorosos de que esté en jaque su campaña de melón. En realidad, en el aire estaría todo el ciclo de este cultivo en el conjunto de España.

Y para rematar la película escuché hace un par de días que ya hay alguna casa de semillas con variedades resistentes de calabacín. Es un rumor, un rumor a pie de campo, que seguro se irá propagando como la pólvora. Cierto o no, ya se comenta.

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Los supermercados, juez y parte / Supermarkets, judge and party

A la distribución se le puede toser, aunque pocos lo hacen. Un blog independiente como éste tiene esa capacidad, lo que no es poco hoy día. No ser vasallo de las multinacionales y de los dioses del dinero es lo que más aplaude el lector de este diario agrícola, así que continuaremos en la brecha.

Acudía recientemente a un acto de una empresa de agroquímicos y llamó mi atención el discurso de uno de los ponentes, Joaquin Nieto, miembro de una compañía japonesa con delegación en Gerona (Cataluña, España), ISK Biosciences Europe N.V. Este señor, que aparece retratado más abajo, no tuvo pelos en la lengua para armar un contundente discurso contra las cadenas de supermercados europeas, que hoy día se han convertido en juez y parte en el negocio hortofrutícola. Decía él, y corroboro yo también, que dichas cadenas marcan sus propias normas en sanidad vegetal y uso de fitosanitarios – mucho más exigentes que las que marca la propia ley -, de tal modo que las empresas que les venden frutas y hortalizas para continuar haciéndolo tienen que seguir esos parámetros. Si la comercializadora cumple con la ley, pero no con el criterio de la cadena, la comercializadora se queda fuera. Quien marca el camino es el supermercado, por tanto es juez (y no la ley comunitaria o nacional) y también parte, ya que es quien adquiere el producto. De ahí, el titular, juez y parte.

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La norma que dictan dichas cadenas marca como límite la utilización por parte del agricultor de tres o cuatro materias activas, según el criterio de cada supermercado, y un tercio de los LMR (límite máximo de residuos permitidos). Por encima de eso no compran hortalizas al proveedor. Me decía un perito agrícola en dicha jornada que los agricultores se saben amoldar perfectamente a esto, que son profesionales flexibles acostumbrados a lidiar mil batallas. Correcto. No lo pongo en duda. Sin embargo, otro técnico me argumentaba que el mayor problema de la actual política de los supermercados, sobre todo alemanes y británicos, está en que al repetir esas materias activas en los tratamientos, finalmente se podrían crear resistencias. Así que a la larga podría surgir un problema grave de cara a la producción. ¿Alguien le va a explicar esto a los dueños de esos supermercados que poco saben del cultivo agronómico?

El cliente no siempre tiene razón. Hay que enseñarle estas cosas, y decirle que los tomates y los pimientos no germinan en el lineal de su supermercado, que hay que adaptarse al mundo vegetal y que no sea éste el que siempre se adapte al mundo del marketing y de la especulación. Y es que detrás de esa campaña de ‘residuo cero’ hay puro marketing, ya que los supermercados venden como reclamo el limitado uso de materias activas. Y unas y otras cadenas, en competencia cada vez más feroz entre sí, entran en una escalada de bajar cada vez más los límites. Y más, y más. Sin embargo, olvidan al productor. Simplemente le dicen: ¡haces esto o no te compramos!

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Supermarkets, judge and party

Distribution can be ridiculed, but there are few who do that. An independent blog like this has that ability, and that means a lot today. Not being a vassal of the multinationals and the gods of money is what the reader of this agricultural journal applauds the most so we will continue doing that.

Recently I went to the event of an agrochemical company and the speech of one of the speaker called my attention (Joaquin Nieto, a member of a Japanese company with offices in Girona (Catalonia, Spain), ISK Biosciences Europe N.V.). This man, who is pictured below, did not mince words to make a strong speech against European supermarket chains, which today have become judge and party in the horticultural business. He said, and I also corroborate that these chains set their own standards in plant and use of phytosanitaries – much more demanding than what the own law establishes – so that if companies which sell them fruits and vegetables want to keep doing that they will have to follow those parameters. If the retailer complies with the law, but not with the criterion of the chain, the retailer is left out. The supermarket is which is leading the way, so it is judge (and not the EU or national law) and also party, since it is which acquires the product. Hence, the headline, judge and party.

The standard that such chains establish, mark as a limit the use by farmers of three or four active materials, depending on the criterion of each supermarket, and a third of the MRL (maximum residue limit allowed). Over that they do not buy vegetables to the supplier. I was said by an agricultural expert in that day that farmers know how to adapt to it perfectly, that they are flexible professionals used to dealing thousand battles. Right. I do not doubt it. However, another technician explained to me that the biggest problem with the current supermarket policy, especially German and British ones, is that by repeating those active materials in treatments, eventually they could create resistances. So eventually there could be a serious problem facing production. Is someone going to explain this to the owners of those supermarkets who know little about agronomic cultivation?

Customer is not always right. We must teach him/her these things and say that tomatoes and peppers do not germinate on the shelf of his/her supermarket, that we have to adapt to the plant world instead of being always this one which must adapt to the marketing and speculation world. And the thing is that behind this campaign of ‘zero waste’ there is pure marketing because supermarkets sell as a tactic the limited use of active materials. And one and the other chains in increasingly fierce competition with each other, enter into an escalation of lower and lower limits. And more, and more. However, they forget the producer. They simply say to him/her: do this or we will not buy your products!