España es en cítricos lo que Holanda en tomate: los reyes del comercio mundial

mandarinas con hoja

Es tal el aluvión de información que nos bombardea a diario, que a veces lo más interesante nos pasa por alto. En cierto modo con el blog procuro ser selectivo y hacer de filtro para contaros historias con enjundia que no se cuentan. Recientemente llegaba a mi correo un análisis del sector citrícola español, un estudio de más de 100 páginas, promovido por Cajamar y el CeiA3, y firmado por tres profesores asiduos lectores del blog: José Ángel Aznar, Juan Carlos Pérez Mesa y Emilio Galdeano. Los tres han sido nombrados en más de una ocasión en el blog, siendo incluso protagonistas de algunas entradas.

La pena es que un trabajo tan exhaustivo del sector de los cítricos quede tan desapercibido. De hecho, no me he tropezado con ningún artículo que lo refiera. Así que haré labor de transferencia y en unos pocos párrafos os resumiré las líneas maestras del estudio para adentraremos un poco más en un sector con un gran peso económico en España, pero al que creo que apenas se le presta atención: los cítricos.

campos citrícolas

España pese a la competencia creciente, ahí están China, India, Brasil, Turquía, Sudáfrica o Egipto, lidera las exportaciones mundiales de cítricos (3,2 millones de toneladas exportadas por campaña), lo que supone el 28% del total planetario. Estamos entre las seis principales zonas productoras mundiales, pero somos la número 1 en el comercio de cítricos. Similar a lo que ocurre con Holanda, que no dominan la producción de tomate, pero sí su comercio.

Hay bastantes paralelismos con los hortícolas. Al igual que el acuerdo con Marruecos perjudica a los invernaderos españoles, dicho tratado también afecta a los productores de naranjas y clementinas. La apertura de Bruselas a Turquía, Egipto y Marruecos preocupa a los empresarios del color naranja, ya que ocurre igual que con el tomate, menores costes de producción en la clementina alauita y coincidencia de calendarios.

Cargando naranjas

Naranja. Los principales mercados de la naranja española son Alemania, Italia y países del Este, como Polonia, República Checa o Eslovaquia. Inglaterra compra cada vez más a Marruecos.

El comercio de la naranja nacional la dominan los exportadores valencianos con más de la mitad de las operaciones. Se ve enseguida porque son ellos los que venden gran parte de la naranja sevillana, que es una zona productora en auge, pero que aún no controla los canales de comercialización.

Mandarina. Valencia y Castellón suponen el 81% del total exportado por España. Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido son los principales clientes. También son reseñables las ventas a Norteamérica, tanto a EEUU como a Canadá.

Limón y pomelo. Aquí hay que hablar de Murcia que controla el 65% de las ventas al exterior de limón. Con el pomelo el pastel se lo reparten casi a partes iguales murcianos y valencianos. Entre los mercados, destacar Alemania, Francia, Polonia y República Checa.

comarca de Los Valles

Distribución. A diferencia de Europa, en España el canal tradicional tiene un gran peso. Tiendas de barrio, mercados (ambulantes y tradicionales) acaparan la mitad de las ventas. El supermercado, el hiper y las tiendas low cost están por detrás. En definitiva, la frutería gana la batalla.

Consumo. Datos interesantes que desconocía: cada español compra anualmente 2,3 kilos de limones, casi 7 kilos de mandarinas y 20 kilos de naranjas. Las mandarinas son las que más crecen, a costa de las naranjas, que aún así suponen un consumo total en nuestro país de un millón de toneladas.

Posdata: las fotografías que acompaño las hice esta campaña en la Comunidad Valenciana. Las de campo son de la comarca de Los Valles, al norte de la provincia de Valencia, y las de almacén fueron hechas más al sur en la comarca de La Safor.

bolsitas de cítricos

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Los productores holandeses e israelíes sufren la misma crisis de precios que los españoles

Hablar de hundimiento de precios en el sector hortofrutícola español no es noticia, pero si ampliamos el radio de dicha crisis a los productores de Israel y Holanda, ¿ante qué hipótesis nos encontraríamos? Empezaré este artículo por el final, adelantando lo que sería la conclusión a este primer párrafo a modo de entradilla: vivimos en un aldea global en la que los intermediarios de cualquiera de los países (esa familia llamada ‘clientes’) no están dispuestos a pagar ni siquiera el coste de lo que cuesta producir las hortalizas.

Holanda

Escribía en uno de los foros de este blog hace unos días desde Israel el amigo Gabriel Camhi, director de Wise Irrisystem. Dejaba un comentario revelador de lo que realmente está sucediendo en el mundo de las frutas y hortalizas a nivel planetario: Hola José Antonio, Estoy viendo en este momento un reportaje de televisión alucinante: agricultores israelíes que están hartos de recibir un precio de 2.5 nis con un coste de 4.5 nis. Se plantaron a la entrada de las cadenas de supermercados y reparten pimientos gratuitamente. Las cadenas venden a 10 nis. Los agricultores se organizaron y no venden a las cadenas. El agricultor que inició esta protesta se llama Barak Omega. Gabi”.

La siguiente fotografía es de un invernadero de pimiento situado en Haarava, el desierto al sur de Israel.

Haarava (el desierto al sur de Israel)

Eso en cuanto a Israel, pero una situación muy similar están sufriendo los productores en Holanda, que están con el agua hasta el cuello, aunque a veces en nuestro país creamos justo lo contrario. Un empresario holandés me relataba lo siguiente sobre su tomate esta misma semana: “Nuestra rama criada con luz artificial de Holanda ahora mismo se vende en mi país a 4,25 euros caja de 5 kilos. Más barata que la de Almería. Es la primera vez que veo esto. ¿Sabes el coste que tiene este producto con luz artificial?”.

A España llegan pocas noticias de lo que ocurre en Holanda o mejor habría que decir que estamos tan preocupados por mirarnos el ombligo que no vemos que los vecinos sufren situaciones análogas a las nuestras. Y ahora es cuando saco del cajón aquello de la OPFH europea que los almerienses nos pasamos por el arco del triunfo cuando hace unos pocos años sus promotores vinieron a tierras del indalo con la idea de impulsar la unión de los agricultores de todo el continente. El propósito era frenar lo que ahora está ocurriendo, es decir, que los productores sean tan inmensamente frágiles ante los constantes devenires que provocan crisis de precios año sí y año no.

En Holanda ya no hay Interprofesional. Y casi que ni Ministerio. El que era de Agricultura se ha convertido en dirección general de otro más amplio que trata también otras temáticas económicas y de comercio exterior. Los bancos holandeses hasta ahora sostenían al sector hortofrutícola de su país. Ahora parece ser que se han cansado de jugar ese papel. Antes se encargaban de que los productores que tenían financiados cambiasen de cultivo, por ejemplo del pimiento al tomate, con la esperanza de poder recibir así las letras de sus créditos. Pero este contexto ha variado. No funcionan ni el pepino ni el pimiento y ahora tampoco el tomate, ¿qué hacen pues los bancos? Me comenta el “pájaro loco” que es la hora de los embargos.

El veto ruso a quien más ha dañado ha sido a los holandeses. Pero en este sector somos como un dominó. Las fichas caen todas con el impulso de un solo golpe.

Y luego de regreso a España vemos que la semana 50, que es la del año en la que hay más pedidos y a mejor precio, ha pasado con mucha pena y sin ninguna gloria. Y la 51 igual. Arribamos al término del año y la cuesta de enero del invernadero llega con adelanto. El desnivel de la pendiente liquidará de forma fulminante cualquier exceso de turrones y mantecados. Habrá cosas para celebrar, y muchas, pero ninguna agrícola.

Es de necios consolarse con el mal ajeno. Las lluvias y tormentas sufridas en Agadir (Marruecos) provocaron importantes pérdidas en los cultivos de calabacín en malla. La tablilla de la pizarra de este producto repuntó un poco, pero la marejadilla de fondo obliga a una reflexión más profunda. Tampoco tiene lógica que después de que se anunciase que habría desabastecimiento de pepino esta Navidad nos encontremos ahora los precios paupérrimos que sufre esta hortaliza. ¿Y qué decir de la recomendación hecha ayer de retirada de pepinos porque han salido de calibres inferiores a los habituales y esos todopoderosos clientes no los quieren así?

super europeo

Para rizar el rizo, en mitad de esta crisis internacional de precios hortofrutícolas, me manda un amigo algunas fotos hechas en supermercados europeos. Solo publico una de ellas, en la que el consumidor tiene que pagar 6,45 euros por un kilo de pimientos rojos de origen español, o 6,60 euros si son tomates y 7,80 si dichos tomates son tipo cocktail. Todo de procedencia hispana. Si atendemos a dichas cotizaciones, concluiremos que la crisis generalizada de la que hablo nada tiene que ver con el supermercado, se queda a pie de campo. Así que esa ama de casa europea está a años luz de comprender los entresijos que hay en este artículo.

Posdata: Son casi las 12 de la noche del sábado. Este artículo se publicó a las 10 h de esta mañana, pero voy a hacer un añadido para incluir dos imágenes más que pueden ser pertinentes. La primera es de estos días, tomada en Madrid en una cadena francesa de hipermercados. El pepino tipo Almería se vende en origen a un precio que oscila entre los 25 y los 15 céntimos, según la pizarra que acabo de consultar. Sin embargo, la ama de casa madrileña por un kilo de esos pepinos tiene que desembolsar 4,5 euros. ¡¡Qué alguien me lo explique!! Ya no hablamos de un supermercado situado en Inglaterra, en Alemania o en los países nórdicos, se trata de un producto que se vende en España, en Madrid. ¿Cómo se justifica tal abismal y desproporcionada subida de precio? ¿Quién se queda con ese cuantioso margen comercial?

pepino Carrefour

La segunda instantánea es una mofa a la anterior. Una nueva variedad de pimiento que misteriosamente da como frutos billetes de 50 euros.

espejismo

Clientes ingleses. Auditorías sociales en comercializadoras de Almería

En este campo hay noticias hasta debajo de una piedra. Por eso me cabreo cuando veo que todavía hay plagiadores por ahí sobreviviendo como auténticas rémoras. ¡Si lo que no hay es tiempo para contarlas, ni espacio suficiente para publicarlas! Bueno, en Internet sí, aquí el papel es infinito. Dicho esto, voy al grano. Este otoño han desembarcado en la provincia de Almería los primeros examinadores de eso que se ha dado en llamar como “auditorías sociales”.

trabajador subsahariano

Me parece estupendo, siempre y cuando las reglas del juego sean las mismas para todos. Son clientes ingleses de exportadores almerienses (el ‘pájaro loco’ me detalla algunas de la comarca del Poniente) que quieren evaluar las condiciones de trabajo en las que están los empleados de almacenes y los peones de campo.

El examinador en cuestión es un señor o señora que va muy rápido cuando delante de la lista, facilitada por la empresa, ve caracteres españoles; pero cuando llega a un nombre de un posible trabajador inmigrante, se detiene y le dedica todo el tiempo que no le dedica al de acento hispano. De momento, no ha trascendido ninguna anomomalía que reseñar; sin embargo, el objeto de este breve post es detenerme sobre el hecho en sí. Cadenas de supermercados británicas que, dentro de su nuevo concepto de responsabilidad social corporativa, incluyen una particular certificación de calidad referida al ámbito laboral de la agricultura.

Remarco que me parece bien, siempre y cuando ese mirarnos desde fuera con lupa no sea una particularidad nuestra, sino que también se haga en el resto de zonas agrícolas del arco mediterráneo, desde oriente a occidente del mare nostrum.

trabajador magrebí

Acabo con un guiño a una pequeña información sobre Marruecos que aparece en el número de noviembre de la publicación ‘Almería en verde, la revista del agricultor’, que edita Coexphal. En su página 13, en la sección de ‘Zonas de competencia’ aparece la siguiente reseña: “La organización Fairfood International revela en su informe anual el escenario de semiesclavitud en la que se mantiene a las personas que trabajan en los invernaderos de producción de Marruecos con sueldos que oscilan entre 5 y 8 euros al día, cuando el coste de la vida ronda los 15 euros diarios, según la propia organización”.

Y finaliza así la nota: “Esta organización (Fairfood International) ha recibido la implicación de cadenas como Tesco, Sainsbury’s y las del grupo Ahold, que se han comprometido en una campaña de responsabilidad para vender productos cuyos trabajadores reciban un salario digno. Esta situación la vienen denunciando los agricultores europeos y españoles, en particular, a través de las organizaciones agrarias, de cooperativas, exportadores y de todo el sector”.

¡Ojo a Turquía! El mayor productor de tomate y el país más beneficiado por el veto ruso

En demasiadas ocasiones se nos va la mirada hacia el sur, para cruzar el Estrecho y debatir sobre la competencia del vecino marroquí; pero muy pocas veces centramos la atención en oriente, donde hay un coloso llamado Turquía, que es el mayor productor de tomate de esta parte del mundo.

tomate en caja de madera

Además, Turquía – junto a Israel – es el gran beneficiado del veto ruso. Puesta la barrera a las producciones comunitarias, turcos e israelitas tienen mucho que vender a Rusia. Sin embargo, puede haber otra lectura, ya que si ambos países se centran en el mercado de Moscú, en cierto modo descongestionarían los mercados europeos – ya maduros – para beneficio de los productores españoles. Países como Alemania o Francia durante esta campaña podrían tener más volúmenes de perecederos hispanos, con un previsible repunte para la media de nuestros agricultores. Pero eso habrá que verlo.

Igual que habrá que ver en el futuro – y es esto en lo que quiero detenerme – qué ocurre con el tomate español, si algún día Turquía ingresa en la Unión Europea. Algunos datos para la reflexión, extraídos de la estadística oficial de la UE, Eurostat.

Superficie. España tiene casi 26.000 hectáreas de tomate para el consumo en fresco; Turquía entre 124.000 y 128.000 hectáreas. ¿Impresionados? Yo también lo estoy. Habría que matizar que la mayoría de esa superficie es al aire libre, ya que Eurostat cifra en 24.000 las hectáreas de invernadero con cultivo de tomate que hay en Turquía, mientras que en España ese guarismo está en casi 20.000 hectáreas. En resumen en este último aspecto, son 4.000 hectáreas en cultivo intensivo de tomate a favor de los productores turcos. Un número nada desdeñable.

Producción. Si se suma el cultivo al aire libre, más el protegido, más el tomate de industria, Turquía tiene una capacidad productiva de 11.000 millones de toneladas de tomate. ¡¡Bárbaro!! Le sigue muy por detrás Italia con más de 5.000 millones de toneladas de tomate (insisto que en todas las categorías), mientras que España está en el tercer lugar con algo más de 4.000 millones de toneladas. A continuación Portugal, ya por debajo de la barrera de los 1.000 millones de toneladas, después Grecia, seguida de Holanda, Francia y Polonia.

Llama a la confusión el poco tomate que produce Holanda, y los ríos de tinta que se escriben sobre el tomate holandés; y lo mucho que produce Turquía, y lo poquísimo que se escribe al respecto.

verde ensalada

Camiones bielorrusos, manzanas polacas, fresas contra el alzheimer, mejoras en poscosecha y agricultura de proximidad

Acabó la feria. Y no he podido publicar antes porque he aprovechado, para traerme mochilas de información, hasta el último minuto con movimiento en los 800 expositores que se han levantado este año en Fruit Attraction. Me gusta acudir a estos eventos para ver aquello que se sale de mi entorno y actividad diaria. Así que he pisado poco el pabellón de Andalucía y apenas he parado por las delegaciones de empresas de Almería. He centrado mi tiempo en asistir a charlas y conferencias de Fruit Forum, Foro Innova (las más técnicas) y en visitar a buena gente de Huelva, Murcia, Valencia, La Mancha o incluso curiosear un poco por lo que han traído actores de otros países.

En Gruventa

Entre los murcianos hubo tiempo para saludar a Fermín, de Gruventa, y echar una foto con otros compañeros de profesión como Carmen, directora de la revista ARAL; Beni, de Novedades y Noticias; Rafael, director de F&H; o Francisco Seva, consultor de comunicación agraria. Precisamente Seva aprovechaba el marco del Ifema para presentar el primer blog en limón y pomelo que se lanza en España. Lo retraté en la siguiente instantánea, donde se aprecia con claridad la dirección de su nueva página. ¡Suerte, Paco!

blog de pomelo

En la primera imagen, casi en cuclillas mostrando una caja de tomates, hay un productor madrileño. De los poquitos que se dedican a cultivar en malla asurcados en esta región, sino el único. Defiende ese concepto cada vez más extendido de la agricultura de proximidad, que se refiere a consumir los productos locales. Os podéis imaginar cuál es su mercado: Madrid. Su ciclo de producción es la contraestación de Almería.

Azura

A nivel internacional, en esta sexta edición de la feria de Madrid han desembarcado por primera vez empresas de Marruecos, como Casem, Idyl, Delassus o Azura. Sin embargo, casi todas se han presentado con discreción bajo el paraguas de Francia, de tal modo que quien no las conociese pensaría que son compañías galas, cuando en realidad están instaladas al otro lado del Mediterráneo con capital francés y alauí. Estuve ojeando los cherrys de Azura, perfectamente etiquetados con origen Marruecos, y me llamó la atención que usan como marca el segmento gourmet.

peras y manzanas

Del reciente veto ruso se observaron ciertas derivadas en la feria. Por ejemplo, Polonia que es el líder en la producción de manzanas ya no puede mirar a su mercado tradicional, Rusia, sino que ha girado su visión hasta la Península Ibérica. Polonia ha sido el país que con más fuerza ha irrumpido este año en Fruit Attraction con más de 40 empresas. Anuncian que sus manzanas las van a vender en España, lo que asusta a los productores catalanes que ya han tenido un mal año y que ahora no saben dónde meter esta fruta de pepita. Además, en breve se instalarán por vez primera en Mercamadrid varias firmas polacas.

Otra consecuencia del veto está en la logística. La flota de camiones de los países satélite de Rusia, como Bielorrusia, se han quedado sin trabajo. Así que han ofrecido a bajo coste sus servicios por Europa a los exportadores hortofrutícolas españoles. Las perjudicadas son las compañías españolas de transporte que ven emerger un nuevo competidor tipo low cost.

Fruit Fusión

Fruit Fusion es el espacio gastronómico de la feria. En primer plano se observan los pimientos minis extradulces (sweet bite) con los que el chef del restaurante La Costa, de El Ejido, hizo una demostración de sus distintos usos culinarios. También en Fruit Fusion la cooperativa Única Group presentó el primer calabacín que se puede comer en crudo. Además hubo showcooking de ajos, alcachofas o incluso manzanas de los Alpes italianos.

Este año he visto mucha industria auxiliar y dentro de ese sector numerosas empresas dedicadas a la mejora de la vida poscosecha de los frescos. Desde cómo evitar la mancha negra en caquis hasta cómo impedir los podridos en las cámaras frigoríficas de los almacenes hortofrutícolas. Asunto primordial, el de la vida útil, cuando hablamos de exportaciones y de mandar productos perecederos a otros países.

salud

Finalmente el capítulo de las investigaciones. Cada vez está más en boga hablar de la salud de las frutas y hortalizas. En el simposio de frutos rojos la investigadora estadounidense Mary Ann Lisa describió las propiedades bioactivas de los berries y sus efectos preventivos. Comentó un estudio científico, aún no publicado, que concluye que su consumo es muy positivo contra el Alzheimer. He querido publicar la fotografía en la que se lee el rótulo de “salud”, junto a la mencionada ponente.

simposio

En este simposio se habló mucho de fresones, moras, frambuesas y arándanos. La producción mundial de estos últimos se ha multiplicado por once en los últimos 50 años. Las conferencias, organizadas por Freshuelva, las clausuró el expresidente Felipe González. Se atrevió a hablar de comercio internacional y a pronosticar que la salida a esta crisis y a todas las crisis futuras y venideras (por los siglos de los siglos) pasa por venderles a los chinos (…).

González

El virus Nueva Delhi llega a La Mancha

La noticia me la han dado hace un rato. Totalmente contrastada. El virus Nueva Delhi, que algunos creían que estaba enclaustrado únicamente en el sureste peninsular, ha llegado a La Mancha.

Recordaréis que este verano estuve en tierras manchegas ampliando el horizonte de este blog. Pues bien, allí cuando hablaba del virus – que tanto daño ha hecho al calabacín almeriense – con las personas que conocí me decían que no sabían nada. Incluso hubo quien me comentó que todo lo que conocían sobre el ToLCNDV lo habían leído en mi blog. Por un lado, me sorprendió gratamente que el blog estuviese posicionado en la meseta sur; pero por otro también me resultó muy llamativo el gran desconocimiento que sobre este tema había en esta zona de producción. Evidentemente a los manchegos si les debe de preocupar este virus, es por su incidencia en el melón. Calabacín hay poco, pero mucho me temo que a partir de ahora habrá incluso menos.

calabacín Ciudad Real

En Ciudad Real en el mes de agosto se sembraron al aire libre 18 hectáreas de calabacín. Todas ellas ya han sido arrancadas porque el ToLCNDV ha arrasado todo el cultivo. Según me comentan, no se ha podido coger ni un solo kilo.

Así que ya sabemos que el virus Nueva Delhi ha afectado a Andalucía y Murcia. Hay que sumar ahora La Mancha. Si miramos más al sur y damos el salto al charco, en Marruecos parece ser que aún no está. Un amigo regresaba de allí la semana pasada. Me asegura que no ha encontrado rastro del ToLCNDV, pero si lo hubiera en algún momento, lo contaré por aquí.

Posdata. Las fotos corresponden a varias partidas de calabacín que retraté a principios de este pasado mes de agosto durante mi viaje a la tierra del Quijote. Cuando el Nueva Delhi aún no había aflorado.

calabacín agosto

Marruecos a través de los ojos de un marroquí

Nassir Halioua habla perfectamente español, no en vano viaja habitualmente a nuestro país. Es fácil encontrarlo en Almería, aunque nuestro encuentro se produce en el campo de Cartagena, donde le hice varias fotografías este verano que ahora acaba en una parcela a campo abierto de melón piel de sapo. Halioua es el responsable de la Estación Experimental que Rijk Zwaan posee en Agadir (sur de Marruecos).

Nassir Halioua, en Cartagena

Hablamos de casi todos los cultivos. Me comenta que en su país hay más problemas de microcracking debido a las grandes oscilaciones térmicas entre el día y la noche. Allí casi todo es suelo, arena en un 60-70%. Las estructuras para el tomate son más altas que las que hay en la Península Ibérica. Pero lo que más me sorprende sobre el tomate alauí es que logran llegar con el cultivo hasta principios de junio. Los trasplantes se realizan desde el 15 de julio hasta finales de septiembre, pero el grueso del tomate marroquí se pone entre el 10 y el 25 de agosto.

Sobre sandía todo lo absorbe la demanda interna, no se exporta. Se cultiva tipo crimson y con semillas (sandías tradicionales para el mercado local). En melón solo se exportan los más tempranos (amarillo y galia) cuando las cotizaciones son buenas. Luego están las empresas extranjeras, por ejemplo francesas, que exportan melón charentais.

En cuanto al pimiento, las tipologías que se exportan son kapia y california tricolor. También se cultiva, pero para el consumo local, italiano, picante y una variante del lamuyo más pequeña y corta.

El pepino largo se exporta poco; sin embargo, sí se hacen envíos de pepino corto negro a Rusia. Lo que Marruecos produce para el consumo interno es pepino francés.

También le pregunto, cómo no, por el virus Nueva Delhi. Me asegura que en Agadir no ha sido detectado. Aún.

Nassir Halioua

Me intereso por el agua. Nassir me explica que a partir de 2015 el gobierno alauí quiere poner en marcha una desaladora en Agadir. Ahora el agua de riego proviene de pozos y de presas. Entiendo que se hace una mezcla. Y me cuenta que el gobierno colabora para sufragar una parte del coste del preciado líquido.

Hablamos además de innovación. Me resultan llamativos los paralelismos que encuentro con lo que ocurre en el sureste peninsular. En Marruecos también están probando la calefacción y hay proyectos para calefactar en el mes de diciembre. ¡¡Guau, un calco de lo que queremos hacer aquí!

Finalmente, abordamos los cítricos, un pilar del campo marroquí. Los hay por todo el país, pero sobre todo en el norte y en la zona de Marrakech, en un ciclo que va desde octubre hasta mayo-junio. Llegados a este punto me describe que allí sucede lo mismo que ocurre en España en los últimos años con el problema de los precios: “Muchos agricultores dejan los cítricos en el árbol porque no tienen precio”. Sí, sí, es la frase literal que me refiere Nassir, pero ¿a qué se la hemos escuchado decir antes a las organizaciones agrarias españolas? Me añade Halioua que ha habido momentos este año en el que los productores citrícolas marroquíes han recibido 2 euros por 30 kilos de producto, cuando el precio normal por esos kilos estaría en los quince euros.

A ambos lados del Mediterráneo el campo no es tan diferente.

El chiste del holandés errante. Quería vender a resultas, pero le dijeron ¡Adiós muy buenas!!

pimientos holandeses

Lo voy a contar como si fuese un chiste, o por lo menos un chascarrillo de un bar. Pero tristemente es cierto. Verídico como todo lo escrito en este blog. Resulta que llega estos primeros días de septiembre a Almería un empresario holandés dedicado a la comercialización hortofrutícola. El tipo se creía el rey del mambo. Posiblemente aún se lo siga creyendo, acostumbrado a la forma de negociar que destila.

Se reúne con una empresa local de Almería y empieza a describir su amplio currículum, su red de contactos y su galáctica clientela, formada por la flor y nata de los mayores supermercados del centro de Europa y Alemania. “¡¡Guauu!!”, diría cualquier españolito inocente impresionado por el tutorial del intachable hombre de negocios centroeuropeo.

Después de la presentación llega el momento de ir al lío, es decir, hablar de precios. Comienza el señor, por llamarlo de algún modo, a minusvalorar la labor de los agricultores y a decir que él no trabaja con precio pactado. “¿¿Cómor??”, diría Chiquito. Pues que no, que el holandés errante venía a comprar sin precio, promoviendo esa venta a resultas que tanto daño nos ha hecho en esta provincia. El empresario almeriense le contesta que él no trabaja así, y entonces el tipo en cuestión va y saca la baraja de que si no aceptan sus condiciones, se va a comprar a Marruecos. “¡¡Adiós muy buenas”, le responden, “Marruecos está más al sur”, añaden indicándole el camino. Y le dan puerta.

Tomaten

La verdad es que esto que cuento gracia tiene bien poca. Un comerciante holandés que presume de trabajar con las primeras marcas de la distribución europea, con las que se presupone que debe de tener una relación profesional seria (esto es, por contrato) y, sin embargo, pretende piratear con los productos del campo almeriense. ¿Lo llamamos listillo, especulador o avispado? Por no decir otros términos malsonantes.

El susodicho quería que la empresa almeriense le mandase género para después él liquidar al precio del mercado y pagar según vendiese. Y luego se molestó porque la comercializadora española le pidiese un precio fijo, que se entiende debía tener programado con los supermercados. Eso, siendo serios, que es de lo que se trata.

Y ahora pregunto yo: ¿Llegará el día en el que Holanda deje de ser determinante como nexo y actor de la distribución o reexpedición hortofrutícola? Según me cuentan, las operaciones se hacen cada día de manera más directa, saltándose a listillos como el de esta historia.

Fotos de tomates marroquíes y de algunos camellos. Capítulo II

Ha tenido que ir el nuevo rey español de visita a Marruecos para que se firme el acuerdo de pesca (ése que ha servido de trueque por el del tomate). ¡Manda eggs!!, como dijo Trillo cuando estaba en el Congreso. ¡Bravo por los pescadores, bravo! Pero, ¿y los agricultores? ¿quién los abandera? ¿el rey abdicado?

stop marroquí

Le he pedido a uno de mis ‘pájaros locos’ que me dejé su archivo fotográfico de su última visita a Agadir. Por su trabajo viaja regularmente allí, buen amigo de la infancia y perfecto conocedor del agro. Entre las fotos que he ido cotejando se me ha colado una de camellos, junto a una torre vigía que otea el oceáno Atlántico. Este post viene a ser la continuación de otro anterior publicado con el título “Fotos de Marruecos. Capítulo I. Judías“.

camello

Me quiero centrar en el tomate cherry, fuente del último conflico – casi diplomático – entre las autoridades alauís y las bondadosas señorías de la Unión Europea. El 1 de octubre habrá cambios en el actual acuerdo del tomate (convenio agrícola entre Rabat y Bruselas). Los marroquíes bloquearon por este motivo y durante semanas el acuerdo de pesca firmado ayer, “han condicionado convenios de inmigración, colaboración en la valla de Melilla y acuerdos de compras bilaterales de distintos países de la Unión Europea a lo que se haga con su tomate”, según me explica Roque García, representante en el COPA de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). Roque ha estado presente en Bruselas en las reuniones con el comisario agrícola, Dacian Ciolos, y me cuenta que el comisario rumano está teniendo presiones de otro comisario no agrícola para que Bruselas ceda a las exigencias de Marruecos. Así que esas tenemos.

invernaderos alauís

El asunto es complejo, pero lo sintetizo. Hasta ahora en el contingente de tomate que Marruecos envía a la UE se toma como referencia para medir el precio mínimo de entrada de 0,46 euros/kilo el tomate suelto. Marruecos, que nunca ha pagado aranceles según las denuncias de Fepex y Coexphal presentadas ante la Oficina Europea contra el Fraude, quiere que se incluya en ese baremo el tomate cherry, que como todos sabemos tiene mayor valor, y de ese modo el precios de lo que se importe del país norteafricano siempre estará por encima de los 0,46 euros/kilo. “Marruecos nunca ha pagado ni pagará tasas arancelarias, con este nuevo sistema lo que se pretende es legalizar el fraude que siempre ha hecho y ha existido”, me explica Andrés Góngora, responsable estatal de frutas y hortalizas de Coag y asiduo a todas las reuniones que se hacen en Bruselas sobre este turbio asunto.

cherry marroquí

Y efectivamente parece ser que la UE ha aceptado la nueva exigencia marroquí. Pero no he querido dejar aquí el tema y he buscado si hay algo bueno en el nuevo sistema que entrará en vigor a partir del 1 de octubre. ¡Y sí que lo hay, je,je! La documentación de las importaciones ya no podrá entregarse tres meses después, como se toleraba hasta ahora. Así que por lo menos ahí la picaresca lo tendrá más difícil.

cuelgue marroquí

Me cuenta de la otra parte, la que produce en Marruecos, que “el 70-80% del tomate exportado a Europa sale sin precio de Marruecos. El precio, lo pone Perpigñan (Francia) y desde alli se comercializa: Francia, España, Alemania, etc”. Esto se llama venta a resultas y hasta donde yo sé es lo más dañino que puede ocurrir. ¡Díos mío, cuántas aristas tiene el asunto del acuerdo del tomate!

Lo que se esconde tras el oro rojo: el fresón de Huelva

Os saludo a todos desde un pueblecito de Huelva escondido en su comarca del Andévalo donde el paisaje se viste de ganaderos y agricultores desde que se despiertan de sus sueños y hasta que el cansancio de sus largas jornadas los duerme. Me llamo Alicia Cienfuegos, tengo 27 años y soy graduada en Ingeniería Agrícola.

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Hace un par de meses tuve que hacer un trabajo para la Universidad de Huelva sobre minihortalizas y navegando por twitter encontré un nombre, un nombre del que con tan un sólo click observé más información sobre minihortalizas de la que mi profesor de cierta asignatura podría darme. Ese nombre es José Antonio Arcos, y hoy por hoy tengo que agradecer la oportunidad de escribir en su blog, gracias.

Vivo en Villanueva de los Castillejos, cercano a la localidad de Lepe, donde cada año más de mil familias viven del cultivo de la fresa, pero este año ha sido muy diferente.

Su inicio, la plantación, fue esperada por muchos agricultores y familias, próspera por el buen tiempo pudiéndose adelantar hasta en una semana. Pero, conforme fue avanzando el tiempo sólo se escucha que su precio bajaría…

Se sucedieron titulares como ‘Cae el 20% el precio de la fresa por competencia debido a la climatología benigna’ o ‘Se resiente la rentabilidad de las explotaciones freseras por bajada de precios del 20%’.

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Y, como yo, muchos de los agricultores y jornaleros, se preguntaban qué era lo que había pasado, ¿La climatología benigna había permitido adelantar la plantación en países como Holanda, Alemania, Italia y Reino Unido, así como en Polonia y Rusia? ¿Abrir la puerta a Marruecos había sido una buena opción señor Arias Cañete?

Nos advirtieron del peligro de la fresa marroquí y de sus bajos costes de producción, y por ello me puse en contacto con un compañero de profesión que actualmente trabaja allí y me dijo, que para Huelva, esto no supondría ni un riesgo en cuanto a nuestra calidad fresera, puesto que allí se tiene mucho que mejorar.

Mi búsqueda siguió hasta leer: Los cultivos de fresa, junto con el resto de frutas y hortalizas frescas no percibirán en España ayudas directas de la PAC, mientras que en países como Francia o Alemania sí lo harán. Los agricultores creen que esto es “una discriminación más” que dificultará la viabilidad del sector en los próximos años” (Marta García, 13/05/2014).

¿No será cuestión de las políticas? ¿Nos han engañado advirtiéndonos del cuidado de Marruecos cuando nuestra mayor competencia viene de Europa? ¿Es casualidad que este mismo año el sr. Arias Cañete ascendió a Europa y no sea esto en gancho para ello? ¿éstos artículos están envolviendo una rosa con espinas?

Los hechos son que hoy por hoy el fresero cobra 0,30 €/Kg de fresa, y que sus costes de producción ascienden a 0,90 €/Kg, que nos encontramos ante la peor campaña de la fresa de la historia reciente (Antonio Luis Martín, portavoz de la UPA), y que nuestro 70% de la producción se destina a Alemania, Holanda, Italia y Reino Unido, los mismos países beneficiados de la buena climatología.