Ganadero de caprino a los 45 años

Joven ganadero

En un valle entre almendros, olivos desperdigados y algunos pinares de reforestación se encuentra la explotación ganadera de Francisco. Tiene cabras, una cabaña de hasta 375 animales. Es el interior de la provincia de Almería, salpicada de establos en los recovecos de sus montañas. Francisco hasta hace un año se dedicaba a otra actividad, relacionada con la instalación de aire acondicionado. Ahora a sus 45 años se ha encontrado con una profesión en la que prima el amor a la naturaleza, el silencio y el respeto a los animales. Me dice que a las cabras nunca hay que gritarles, sino que hay que hablarles con cariño. Así producen más leche.

Cuando entro en el corral se me acercan de todos colores. Marrones oscuras, tirando a rojizas, de marrón claro, negras y alguna blanca. Las hay de la raza malagueña, una cabra de buena talla; de la raza murciana, un poco más pequeña; de la raza sevillana, cabra robusta y fuerte; y de la raza celtibérica, autóctona de nuestra Península. Las tres primeras destacan por su alta producción de leche, mientras que la celtibérica está pensada más para los chotos y la producción de carne.

Hay varias de ellas que empiezan a lamerme el brazo derecho. “¿Muerden?”, le pregunto a Francisco. “No, no, solo juegan”, me responde. Y al instante otras tres me ofrecen la cabeza como perritos esperando a ser acariciados. Y lo hago. A una marrón le gusta tanto que empieza a rascarse contra mi pierna. ¡Es increíble cómo son estos animales! Ninguna se asusta; de hecho, en un momento dado estoy rodeado de tantas cabras que no puedo seguir a Francisco que quiere enseñarme la zona en la que las ordeña.

Buscando la humedad de la pared

Me muestra dos chotillas que nacieron el día anterior. Son preciosas con su pelaje gris y con su esqueleto luchando por mantener el equilibrio. Le echo una foto con ellas.

Fran con dos chotas

Ahora en verano es cuando hay menos rendimiento lechero en la explotación. Entre 5.000 y 6.000 litros mensuales, frente a los más de 8.000 que puede haber en un mes de primavera, período de máxima producción.

El caprino tuvo el año pasado buenos precios, incluso alcanzándose el euro el litro. Sin embargo, desde hace unos meses las cotizaciones han caído a la mitad hasta los 50 céntimos. Al menos en Almería.

En esta provincia están las cooperativas de Los Filabres y La Pastora de Taberno que se unieron para vender juntas. Luego también está Caprinova, que nació de la escisión de una de ellas y que vende por su cuenta.

bebedero de agua

El nuevo cliente se llama CHINA

Algunos proveedores del sureste mantuvieron hasta hace unos meses un acuerdo con los compradores franceses. Esto repuntó los precios y estiró el mercado. Luego los franceses se fueron a buscar leche más barata a Rumanía, pero de peores calidades.

En este impasse de saber qué harían los franceses los cooperativistas del caprino almeriense movieron ficha. Viajaron recientemente a China, de donde regresaron con un acuerdo para destinar parte de su producción a este gigante mercado asiático, en forma de leche en polvo. Ya se han hecho las primeras ventas. Así que los ganaderos han abierto un mercado inédito que ha sido inaccesible hasta ahora para la mayoría de los empresarios españoles del sector agropecuario.

Rebaño en Los Filabres

Ayer tarde me acercaba a otro paraje de la sierra. Las cabras salían a pastar. Lo hacen varias horas al día. Su alimentación la completan con pienso, paja y alfalfa. El ganadero empieza a hacer cuentas (…). ¡El mayor coste de producción está en el granero!

Fotos de mañana

Cabra

Chotas hermanas con un  día de vida

Cabras posando

Raza celtibérica    corral en la calle

Fotos de tarde

Pastor mayo

Cabras pastando   Rebaño en el monte

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