Los consumidores no quieren mancharse las manos. Tampoco comer semillas

Son vagos”. No lo digo yo, lo dice José Chaparro, un investigador estadounidense – de origen puertorriqueño – que durante el Simposio Internacional ‘Fresh & Life’ (centrado en las berries) dio una ponencia magistral sobre los nuevos hábitos que los consumidores tienen hoy día.

investigador

Según Chaparro, la vagancia de las nuevas generaciones explica que en Estados Unidos haya bajado el consumo de naranjas y haya subido el de clementinas. “Las manos quedan secas y sin jugo con las clementinas, pero no sucede igual con las naranjas, por eso cae su consumo”, explica.

Traigo este tema hasta el blog porque así se comprende la demanda creciente de uvas apirenas versus las tradicionales con semillas o las sandías sin pepitas versus las también tradicionales con. Es cierto lo que expone este investigador, los consumidores son cada vez más comodones y quieren un producto cuasi de fábrica, estéticamente impecable y que no moleste a las manos. Por eso todas las mejoras genéticas buscan satisfacer esas demandas, más o menos caprichosas. Más o menos justificables.

En mi país, EEUU, los consumidores son comodones para comer, todo lo quieren sin semillas, no quieren pelar y la pieza de fruta o verdura tiene que tener el tamaño justo porque al consumidor no le gusta que sobre, no quiere generar desperdicios”, argumentaba Chaparro.

simposio

Además de que se huye de los frescos que dejan jugos, me llamó la atención que tampoco quieran pelar los alimentos. Todo directamente a la boca, sin usar las manos y sin dejar rastros. Da que pensar la deriva de una sociedad consumista que, sin embargo, no quiere dejar huellas de su consumo.

Recuerdo este verano en Murcia, en una jornada de sandía de una casa de semillas, cómo el responsable de producto me comentaba que estas tendencias dependen mucho de los países de origen. Mientras que en la Europa comunitaria hay una batalla contra las sandías con pepitas, en el Magreb ocurre lo contrario. La sandía se come con semillas. ¿Diferencia cultural o algo más?

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Los supermercados, juez y parte / Supermarkets, judge and party

A la distribución se le puede toser, aunque pocos lo hacen. Un blog independiente como éste tiene esa capacidad, lo que no es poco hoy día. No ser vasallo de las multinacionales y de los dioses del dinero es lo que más aplaude el lector de este diario agrícola, así que continuaremos en la brecha.

Acudía recientemente a un acto de una empresa de agroquímicos y llamó mi atención el discurso de uno de los ponentes, Joaquin Nieto, miembro de una compañía japonesa con delegación en Gerona (Cataluña, España), ISK Biosciences Europe N.V. Este señor, que aparece retratado más abajo, no tuvo pelos en la lengua para armar un contundente discurso contra las cadenas de supermercados europeas, que hoy día se han convertido en juez y parte en el negocio hortofrutícola. Decía él, y corroboro yo también, que dichas cadenas marcan sus propias normas en sanidad vegetal y uso de fitosanitarios – mucho más exigentes que las que marca la propia ley -, de tal modo que las empresas que les venden frutas y hortalizas para continuar haciéndolo tienen que seguir esos parámetros. Si la comercializadora cumple con la ley, pero no con el criterio de la cadena, la comercializadora se queda fuera. Quien marca el camino es el supermercado, por tanto es juez (y no la ley comunitaria o nacional) y también parte, ya que es quien adquiere el producto. De ahí, el titular, juez y parte.

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La norma que dictan dichas cadenas marca como límite la utilización por parte del agricultor de tres o cuatro materias activas, según el criterio de cada supermercado, y un tercio de los LMR (límite máximo de residuos permitidos). Por encima de eso no compran hortalizas al proveedor. Me decía un perito agrícola en dicha jornada que los agricultores se saben amoldar perfectamente a esto, que son profesionales flexibles acostumbrados a lidiar mil batallas. Correcto. No lo pongo en duda. Sin embargo, otro técnico me argumentaba que el mayor problema de la actual política de los supermercados, sobre todo alemanes y británicos, está en que al repetir esas materias activas en los tratamientos, finalmente se podrían crear resistencias. Así que a la larga podría surgir un problema grave de cara a la producción. ¿Alguien le va a explicar esto a los dueños de esos supermercados que poco saben del cultivo agronómico?

El cliente no siempre tiene razón. Hay que enseñarle estas cosas, y decirle que los tomates y los pimientos no germinan en el lineal de su supermercado, que hay que adaptarse al mundo vegetal y que no sea éste el que siempre se adapte al mundo del marketing y de la especulación. Y es que detrás de esa campaña de ‘residuo cero’ hay puro marketing, ya que los supermercados venden como reclamo el limitado uso de materias activas. Y unas y otras cadenas, en competencia cada vez más feroz entre sí, entran en una escalada de bajar cada vez más los límites. Y más, y más. Sin embargo, olvidan al productor. Simplemente le dicen: ¡haces esto o no te compramos!

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Supermarkets, judge and party

Distribution can be ridiculed, but there are few who do that. An independent blog like this has that ability, and that means a lot today. Not being a vassal of the multinationals and the gods of money is what the reader of this agricultural journal applauds the most so we will continue doing that.

Recently I went to the event of an agrochemical company and the speech of one of the speaker called my attention (Joaquin Nieto, a member of a Japanese company with offices in Girona (Catalonia, Spain), ISK Biosciences Europe N.V.). This man, who is pictured below, did not mince words to make a strong speech against European supermarket chains, which today have become judge and party in the horticultural business. He said, and I also corroborate that these chains set their own standards in plant and use of phytosanitaries – much more demanding than what the own law establishes – so that if companies which sell them fruits and vegetables want to keep doing that they will have to follow those parameters. If the retailer complies with the law, but not with the criterion of the chain, the retailer is left out. The supermarket is which is leading the way, so it is judge (and not the EU or national law) and also party, since it is which acquires the product. Hence, the headline, judge and party.

The standard that such chains establish, mark as a limit the use by farmers of three or four active materials, depending on the criterion of each supermarket, and a third of the MRL (maximum residue limit allowed). Over that they do not buy vegetables to the supplier. I was said by an agricultural expert in that day that farmers know how to adapt to it perfectly, that they are flexible professionals used to dealing thousand battles. Right. I do not doubt it. However, another technician explained to me that the biggest problem with the current supermarket policy, especially German and British ones, is that by repeating those active materials in treatments, eventually they could create resistances. So eventually there could be a serious problem facing production. Is someone going to explain this to the owners of those supermarkets who know little about agronomic cultivation?

Customer is not always right. We must teach him/her these things and say that tomatoes and peppers do not germinate on the shelf of his/her supermarket, that we have to adapt to the plant world instead of being always this one which must adapt to the marketing and speculation world. And the thing is that behind this campaign of ‘zero waste’ there is pure marketing because supermarkets sell as a tactic the limited use of active materials. And one and the other chains in increasingly fierce competition with each other, enter into an escalation of lower and lower limits. And more, and more. However, they forget the producer. They simply say to him/her: do this or we will not buy your products!

Aparece un nuevo brote de ‘E.Coli’ en Reino Unido / A new outbreak of ‘E. coli’ appears in the UK

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Contrastado. Hay un laboratorio en el sureste asiático, el mismo que hace un par de años investigó los casos de ‘E.Coli’ surgidos en Alemania, que en este momento está analizando las muestras de un nuevo brote de ‘E.Coli O157’ detectado en Inglaterra hace solo unos días. Algunas cepas de ‘E.Coli’ producen calambres severos y diarrea. La infección puede causar daño renal grave y en algunos casos puede ser mortal. En las últimas horas me he puesto en contacto con dicho laboratorio, una multinacional de la biotecnología, y me han confirmado la noticia que aparece en la web de la BBC y que comparto con vosotros.

En el primero de los enlaces que os dejo (http://www.bbc.co.uk/news/business-24073022) se explica que la Food Standards Agency (FSA), una especie de agencia inglesa que vigila las normas de seguridad alimentaria,  ha informado de la aparición de un brote de ‘E.Coli’ que ha hecho enfermar a casi una veintena de personas en el Reino Unido. Se está investigando como posible origen el berro (un vegetal cuyas hojas se comen en ensalada) que se vendía en bolsas en los supermercados de la cadena Sainsbury, producto que ya se ha retirado de estas tiendas como medida preventiva.

El segundo enlace, también de la BBC, amplía la información y señala que las muestras de berro que están siendo examinadas provienen de granjas del Reino Unido, de la empresa Vitacress, con sede cerca de Andover: http://www.bbc.co.uk/news/uk-england-hampshire-24082128

Antes de publicar este post he consultado con algunos expertos, que están estudiando este asunto y uno de ellos me ha transmitido lo siguiente: “La forma de proceder es la misma que ya se siguió en Alemania. Recogida de muestras sospechosas, identificación de la bacteria mediante secuenciación genética y diseño de un método de diagnóstico (Real time PCR). Lo más difícil en estas situaciones es localizar el producto hospedador del microorganismo y mientras tanto conseguir la prudencia necesaria por parte de los políticos con responsabilidades en el tema”.

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A new outbreak of ‘E. coli’ appears in the UK

Verified. There is a lab in Southeast Asia, the same that a few years ago investigated the cases of ‘E.Coli’ emerged in Germany, which is currently analyzing the samples of a new ‘E. coli O157’ outbreak detected in England just a few days ago. Some ‘E.Coli’ strains cause severe cramps and diarrhoea. The infection can cause severe kidney damage and, in some cases, it can be fatal. In the last hours I have been in contact with the laboratory, a biotechnology multinational, and they have confirmed me the news which appears on the BBC website and that I am sharing with you.

In the first link that I am leaving to you (http://www.bbc.co.uk/news/business-24073022) they explain that the Food Standards Agency (FSA), a kind of English agency which monitors food safety standards, has reported an ‘E.Coli’ outbreak that has made about twenty persons get sick in the UK. They are investigating watercress as a possible origin (a vegetable whose leaves are eaten in salads) that was sold in bags at the supermarkets of the Sainsbury chain, a product that has already been removed from these stores as a preventive measure.

The second link, also from the BBC, expands the information and notes that the watercress samples which are being examined came from farms in the UK, from the Vitacress company, based near Andover: http://www.bbc.co.uk/news/uk-england-hampshire-24082128

Before publishing this post I have consulted with some experts, who are studying this issue and one of them has told me the following: “The procedure is the same as the one followed in Germany. They are collecting suspected samples, identifying the bacterium through gene sequencing and designing a diagnostic method (Real time PCR). The hardest thing in these situations is to locate the product which hosts the microorganism and, in the meanwhile, get the necessary prudence on the part of politicians with responsibilities in this area.”

Exportar salud, no solo kilos / Exporting health, not only kilos

La frase se la he cogido a Ana Molina Jiménez, investigadora de Coexphal, de su interesantísima charla sobre la salud en los alimentos, que impartió en el marco de unas jornadas técnicas celebradas por Cajamar en la Casa de las Mariposas (Almería, España). Es puro marketing lo que defiende Ana (en la imagen, en la Puerta Purchena de la capital almeriense), ya que el exportador español, ya sea almeriense, murciano, granadino, alicantino o de cualquier otra zona tiene que tomar conciencia de que su mayor herramienta diferenciadora ha de ser la calidad de sus frutas y hortalizas. Y esa calidad, ese valor añadido, se mide en términos de salud para los consumidores. Quizá sea la única vía para competir con esos otros países de bajos salarios.

Cuando ingerimos un tomate estamos asimilando licopeno y vitamina C, entre otras propiedades; cuando degustamos un pimiento verde, luteína y muchísima vitamina C (131 miligramos por cada 100 gramos de pimiento); la sandía también es riquísima en licopeno (antioxidante, previene de cataratas y reduce el colesterol); en la berenjena se estudian sus posibles características anticancerígenas; en el calabacín sobresalen sus mínimas kilocalorías; o en el melón cantaloup, su alto contenido en Beta-carotenos, es decir, provitamina A. Y esto solo de un modo simplificado porque enumerar las propiedades en detalle de cada una de las frutas y hortalizas del campo español llevaría muchas horas de lectura.

Ahora bien, una manera de poner en valor todas estas virtudes de los alimentos frescos pasa por su etiquetado o bien por su certificación. Llegar a un “etiquetado nutricional” como hacen otros países más allá de los Pirineos. Si hoy día los alimentos procesados de la agroindustria están atiborrados de conceptos como nutracéutico o funcional, el sector productor de la materia prima debe seguir esos pasos para elevar el consumo en fresco. Llama mucho la atención que la publicidad de un zumo de piña destaque en su etiqueta su contenido en vitamina C, cuando su proporción es infinitamente menor a la que contiene un pimiento. O que la publicidad de la mantequilla venda propiedades que la sandía tiene en un porcentaje mucho mayor. Así que está bien sacada la frase “exportar salud, no solo kilos”.

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Exporting health, not only kilos

This phrase was said by Ana Molina Jimenez, researcher of Coexphal, at her interesting talk about food health, who taught in the context of a technical conference held by Cajamar in the Casa de las Mariposas (Almeria, Spain). What Ana defends is pure marketing (in the picture, at the Puerta Purchena of the capital, Almeria), since the Spanish exporter either from Almeria, Murcia, Granada, Alicante or any other area has to realize that the most differentiating tool must be the quality of their fruits and vegetables. And that quality, this added value, is measured in health terms for consumers. It may be the only way to compete with those other low-wage countries.

When we eat a tomato we are assimilating lycopene and vitamin C, among other properties; when we taste a green pepper, lutein and lots of vitamin C (131 milligrams per 100 grams of pepper); watermelon is also rich in lycopene (antioxidant, it prevents cataract and reduces cholesterol); in eggplant they study potential anticancer properties; zucchini have a minimum quantity of kilocalories; or the cantaloupe melon, with high content of beta-carotene, namely provitamin A. And this is only in a simplified way because enumerating in detail the properties of each fruit and vegetable of the Spanish field would take many hours of reading.

Now, a way to value all these virtues of fresh food passes by its labelling or its certification. Reaching a “nutritional labelling” as other countries beyond the Pyrenees make. If nowadays processed foods are crammed of concepts like nutraceutical or functional, the producing sector of raw material must follow these steps to increase the consumption of fresh product. It is striking that the advertising of a pineapple juice stand on its label its vitamin C content when it contains is infinitely less than a pepper. Or that butter advertising sells properties that watermelon has in a much higher percentage. So the phrase “exporting health, not only kilos” is well taken.

Las alertas que saltan en Alemania y conviene silenciar / The alerts that go off in Germany and should be silenced

A partir de hoy voy a inventarme un personaje, ‘el pájaro loco’, para utilizarlo como fuente cuando quiera contar “verdades como puños”, pero en las que no es oportuno citar la fuente para no perjudicarla y también por lo delicado del asunto. Es lo bueno que tienen los blog, la libertad de expresión te permite contar las cosas reales que en los periódicos se censuran por presiones de todo tipo.

From today I will invent a character, ‘Woody Woodpecker’, to use it as a source when I want to tell “undeniable truths”, but for what it is not appropriate to mention the source for not to harm it and also because of the sensitivity of the matter. That is the good things that blogs have, the freedom of speech allows you to tell the real things that newspapers are censored by pressures of all kinds.

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¿Quién ha oído hablar de la alerta surgida en Alemania al detectar en frutas y hortalizas sales de amonio cuaternario? ¿Y por qué no se ha difundido estos meses atrás? ¿A qué lobby de presión perjudica dar a conocer esta información para que los agricultores tengan conocimiento de la misma y así eviten su uso?

Who ever heard of the alert emerged in Germany when they detected salts of quaternary ammonium in fruits and vegetables? And why did not it spread those months ago? To what lobby pressure does to present this information harm so that farmers are aware of it and so they avoid its use?

Pues uno de esos agricultores afectados y que ha perdido mucho dinero al no poder comercializar sus hortalizas, un ‘pájaro loco’, me lo ha contado con todo detalle. Algunas firmas de agroquímicos, con presencia en diferentes países, han usado hasta hace unos meses estas sales de amonio prohibidas (no permitidas en ecológico y en un nivel muy estricto en convencional) en algunos fitofortificantes. Estas sales, que actúan como desinfectante, solo pueden ser detectadas con análisis específicos. Hasta ahora dichos análisis no se hacían y, por eso, no se encontraban las sales. Pero Alemania, a raíz de la crisis del E.Coli, lo analiza todo y de ahí ha venido una alerta que ha interesado silenciar. Lamenta este ‘pájaro loco’ que ni las propias certificadoras hayan avisado del problema. Desconcertante, cuando menos, tanta falta de información.

Well, one of those farmers concerned and who has lost a lot of money because he could not commercialize his vegetables, a ‘Woody Woodpecker’, told me it in detail. Some agrochemical firms, operating in different countries, have been using until some months ago these banned ammonium salts (not permitted in the organic field and in a very strict level in the standard field) in some phytofortifiers. These salts, which act as a disinfectant, can be detected only with specific analysis. So far, they did not make such analyses and, therefore, they did not find the salts. But Germany, due to the E.Coli crisis, analyzes everything and from there came an alert that has interested to silence. This ‘Woody Woodpecker’ regrets that neither the own certifying bodies have advised of the problem It is disconcerting, at least, such a lack of information.

Eso sí, las sales de amonio cuaternario no son perjudiciales para la salud. Tampoco es la carne de caballo. Y, sin embargo …

Of course, salts of quaternary ammonium are not harmful to health. Neither is horse meat. And yet …

11.000 escolares alemanes se intoxican con fresas chinas y nadie se alarma

¿Cuántos de los que están leyendo esto sabían que recientemente 11.000 escolares alemanes han sido contaminados en los comedores de sus colegios por consumir fresas importadas de China?

La alerta alimentaria estalló después de que los comedores ofrecieran 44 toneladas de fresas congeladas procedentes de China y contaminadas por un virus. El suceso no pasó de vómitos y diarreas, pero el número de afectados es incuestionable: 11.000 afectados.

¿Dónde está ahora la misma senadora de Hamburgo que puso el grito en el cielo cuando acusó a los agricultores españoles, concretamente a los almerienses, de ser los causantes de un brote de E.Coli que conmocionó a toda Europa durante más de un mes?

La vara de medir da miedo. Es preocupante y da que pensar.

Más tarde se supo que el origen era la soja que Alemania importaba de Egipto. Pero poco más se supo. Quizá porque no interesaba.

En cualquier caso, de telón de fondo y muy en la línea de los amantes de la conspiración y de los “expedientes X”, está el argumento defendido por algunosImagen de que detrás de todo esto se mueve el cruce de intereses de los distintos lobbys de presión. Y esos lobbys son sinónimo de dinero y como el mundo lo mueve el dinero, ¿por qué no iba a ser interesante silenciar la alerta sanitaria de las fresas chinas y magnificar el engaño de los pepinos españoles?

Posdata. Sobre la imagen un grupo de empresarios chinos que estuvieron hace unos meses en Almería copiando el modelo agrícola. Bien pertrechados de cámaras fotográficas de última generación retrataron hasta el más mínimo detalle de los invernaderos almerienses.