Fitó de par en par. Su fábrica de semillas y su centro de investigación de Barcelona por dentro

0.- periodistas

Las casas de semillas rara vez muestran los entresijos de su cocina a la prensa. Así que cuando ocurre es de agradecer. La firma catalana Semillas Fitó nos invitaba a final de semana a un grupo de periodistas especializados en el agro a conocer in situ lo que solo ve el personal y los investigadores, esto es, su nuevo centro de I+D situado en Cabrera de Mar y su centro de producción de semillas ubicado en Sant Andreu de Llavaneres, ambos en la comarca barcelonesa del Maresme. También pudimos visitar un día antes la sede central de la compañía, radicada en la propia capital en el barrio de Poblenou, donde también se asienta la fábrica de envasado de semillas.

Comenté con varios de los compañeros la agradable sorpresa que nos supuso que no se nos vetara nada. Pudimos hacer cuantas fotos quisimos de todo aquello que vimos y nos permitieron la entrada a todo aquello que nos despertó interés. Como bloguero, es sin lugar a dudas, lo que más llamó mi atención de una visita que reunió a periodistas de medios radiofónicos, de papel y digitales.

1.- Xavier Fitó

Semillas Fitó nació como empresa familiar en 1880. Xavier Fitó, director de la división de hortícolas y que aparece en varias fotografías (en una de ellas en el vestíbulo explicando sus orígenes), representa a la quinta generación. Hermanos, primos y familiares diversos que proporcionan a la entidad un aire diferenciador.

2.- exportaciones de semillasXavier nos dio una pequeña charla sobre el negocio mundial de las semillas, un mercado que crece al ritmo de la población planetaria. Por facturación hay varios grupos, siendo Monsanto, Syngenta, Limagrain y Bayer los gigantes. Un segundo grupo en el que aparecen RZ, Sakata, Takii, Enza Zaden y Bejo; y en un tercer escalón estarían firmas como Fitó o Ramiro Arnedo. Las cuatro divisiones de Fitó suman una facturación de 80 millones de euros, un 52% pertenece a la división de hortícolas, es decir, unos 42 millones de euros, de los que entre 10 y 11 millones se facturan en Almería.

8.- periodistas retratando semillas

Fitó ha dado grandes pasos en el camino hacia la internacionalización. Posee cuatro grandes estaciones de investigación y mejora en Cabrera de Mar (Barcelona), en El Ejido (Almería), en Turquía y en México. Luego tiene subestaciones menores en las que se hacen programas y selección varietal, como son Murcia, Sicilia y Florida.

En fábricas, además de la que visitamos en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona), también cuenta con otros centros de producción en Cañete (Perú) para pepino, Arica (Chile) para tomate y Quillota (Chile) para pimiento.

Y sus ventas están globalizadas en 70 mercados nacionales con más de 400 trabajadores en 15 países. Las exportaciones se han multiplicado en poco más de seis años. Si en 2008 suponían el 32%, el año pasado ya estaban en el 60% y se prevé otro 5% más para 2015.

3.- fábrica por dentro

5.- trabajador Semillas Fitó          6.- una semilla

Ramón Guasch     7.- el dormitorio de las semillas   4.- semillas

Ramón Guash, jefe de operaciones, nos mostró la fábrica de envasado, a pocos metros de la Diagonal de Barcelona. Nos abrió las cámaras de germinación, que emulan a un semillero, donde vimos melón, berenjena y pepino tipo Almería; la cámara de conservación de semillas, a 15º de temperatura y un 30% de humedad; y el laboratorio.

9.- semillero

Víctor Sancho hizo de guía en el recorrido por la central de producción de Sant Andreu de Llavaneres, en la que es director. Paso a paso secuenciamos el semillero, el invernadero de hibridación (en el que aparece Gibby Sumarch, trabajador de Gambia que lleva casi una década en España), el cabezal de riego, la sala de fertirrigación, la de bombeo, la sala en la que se hace la extracción de la semilla, posteriormente el secado, el venteo (limpieza y quita de impurezas) y el almacén en el que se depositan las semillas, antes de pasar a la fábrica de envasado de Poblenou que he comentado antes.

10.- Gibby Sumarch

14.- limpiando las semillas13.- primeras semillasPongo algunas fotos del momento de la extracción y de la maquinaria que se usa. Esa mañana tocaba melón amarillo, amontonado en grandes cajones. De esas piezas se saca la semilla que es lavada, secada y almacenada. Vimos semillas tanto de melón como de pepino corto español.

Ahora en septiembre este centro produce tomate y melón, y en otros períodos del año también calabacín, pepino y berenjena.

12.- antes de extraer las pepitas de semilla

11.- Víctor, Israel y Matías   15.- semillas de pepino corto español   16.- trabajadora de laboratorio

18.- Israel y Germán

Finalmente el centro de I+D de Cabrera de Mar. Israel Roca, responsable de ventas y marketing en Europa, nos explicó algunas tendencias actuales del mercado de las semillas, en el que cada vez hay menos actores en la elección varietal. Parte de la distribución, como paradigma estaría Mercadona, se interesa cada vez más por la variedad, algo que no ocurría antes. Y luego está el papel de la dirección técnica de las grandes cooperativas y alhóndigas. Aquí se podrían poner muchísimos ejemplos. Si hablamos de tomate, ¿a qué es importante para una casa de semillas aparecer en el catálogo de recomendaciones que hacen los técnicos de la CASI? Los mismos ejemplos se podrían poner para otras empresas en otros cultivos como pimiento o calabacín. Este tema es bien conocido por los lectores, así que no ahondaré más.

Asunto menos tratado en este blog es el de la reproducción ilegal de plantas en tomate, un mercado alternativo que trae de cabeza a las obtentoras de semillas. De ahí que Fitó lanzase hace un par de años el ‘Fitó vale’ para controlar la trazabilidad de sus semillas. Obtentora, almacén de suministros, semillero más auditorías.

17.- in vitro

Germán Anastasio nos destripó por dentro el centro de biotecnología de Cabrera. Recorrimos sus diferentes laboratorios, desde el de los marcadores moleculares hasta el de cultivos in vitro. También estuvimos en un invernadero con ensayos de tomate (y algunos líneos de melón entutorado), pero la lluvia cada vez más intensa nos desanimó para adentrarnos en otras fincas. En Fitó un tercio de la plantilla son investigadores y se dedica a I+D casi un cuarto de los ingresos de la compañía.

La mejora es lenta. Unos diez años para que vea la luz una nueva variedad comercial. Los cinco primeros años hasta que se tienen las líneas básicas, y si se va rápido otros tres años más, que pueden ser cinco si se hace con más calma. La mejora genética es además costosa, ya que puede haber programas que se alargan en el tiempo sin tener resultados satisfactorios.

Algún compañero puso el símil de la Fórmula 1, donde las escuderías no pueden dejar de invertir en mejoras, salvo que se arriesguen a que la competencia las sobrepase. Así que me imagino que ese 25% de ingresos que Fitó dedica a la investigación es la base estratégica y de futuro de esta compañía española de semillas.

19.- finca de experimentación   20.- melones entutorados   21.- trabajadora

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El espíritu del espino cambrón

José Manuel Guerra 2Me llamo José Manuel Guerra y soy biólogo desde hace muchos años. Los últimos treinta aproximadamente los he vivido en Almería, entre el trabajo de investigación agrícola que estuve llevando a cabo en el centro IFAPA de La Mojonera, y ahora intento seguir en activo mediante la asistencia a las jornadas y eventos relacionados con el sector que se organizan.  Ya he colaborado en otras ocasiones en este blog de mi amigo José Antonio y me gustaría  decir que me han interesado sobre todo las relaciones planta insecto e insecto insecto, por lo que me he convertido en un estudioso de las feromonas de insectos, e incluso intento venderlas, quiero decir como productos comerciales. También me han interesado las variedades de papaya y en ese asunto conseguí que me enviara el obtentor unas semillas de una variedad con tolerancia a frío que es el inconveniente que tienen las variedades comerciales que se encuentran más a mano, y es que son tropicales.

vivero de Las PalmerillasEstuve hace unos días en una jornada organizada por Las Palmerillas sobre conservación en el control biológico de plagas y se habló del espino cambrón, también llamado arto y a las manchas de esta planta se les llamó arteras.  En esa reunión se recordó que las arteras habían desaparecido debido a la implantación de invernaderos en toda la superficie posible de El Ejido y pueblos de alrededor, lo que se conoce localmente como el Poniente almeriense. Esa desaparición de las arteras se consideró en esa jornada como algo negativo para el control biológico, aunque habría que decir que desde el punto de vista paisajístico no es que fueran nada especial, son matorrales espinosos tal como se muestran en la foto que se acompaña. Y aunque esas plantas servían en su momento como refugio de insectos predadores de otros insectos plaga, así como permitían la nidificación de pájaros que también eliminaban insectos plaga, la verdad es que sin los invernaderos hubiera desaparecido la población del Poniente, así que este asunto no es algo sencillo. El clima y las condiciones del suelo natural de la zona del Poniente para lo que daban es para el crecimiento de las arteras, que aunque totalmente espontáneas y naturales, no es que supusieran una especie de jardín de Versalles, ya que el aspecto de esos matorrales no es algo que atraiga la mirada, al menos en mi opinión.

También recogí  durante esa jornada una publicación que había tenido la amabilidad de recoger para mí una de las ponentes de ese día, y que había asistido a un encuentro internacional  sobre Drosophila suzukii en Valencia para conocer el estado de esa plaga.

Me parece que esta mosca suzukii tiene hasta ahora una presencia testimonial tanto en la región valenciana como entre nosotros, aunque no viene mal que se nos advierta de su presencia cercana, ya que se encuentra de manera notable en otras provincias andaluzas, como es la provincia de Huelva, ya que está asociada a cultivos de frutos rojos así como frutales pequeños de hueso, como son la cereza, albaricoque, etc. También afecta a los viñedos, sobre todo de uva de mesa, por lo que es muy posible que llegue a invadir la comarca uvera de Almería dentro de poco.

flores espino cambron 230

Lo que he llamado ‘el espíritu del espino cambrón’, en realidad lo han materializado muy bien en la estación experimental de Las Palmerillas con el diseño y realización de un jardín que rodea a algunos de sus invernaderos y que está hecho sobre todo con plantas autóctonas que vienen a cumplir un doble efecto, por un lado crecen muy bien en las condiciones de clima y suelo de Almería y por otro lado actúan de forma beneficiosa para dar cobijo a especies de la fauna espontánea que pueden ser beneficiosos para los cultivos de los invernaderos  en relación con los predadores de insectos fitófagos.

Naturalmente ese jardín ha tardado unos años en estar en su máximo esplendor, como se muestra en alguna de las fotografías que se acompañan a esta crónica, pero sirve como recordatorio para empezar cuanto antes a elaborar jardines de borde cerca de los invernaderos para que haya cuanto antes cantidad de refugios para la fauna que controla mejor que nosotros a los insectos plaga, como son las lagartijas, los pájaros, etc. Incluso se mencionaron a los murciélagos, haciendo algunos cobijos artificiales para que críen en el Poniente.

José Manuel Guerra Sanz

espino cambron 901     espino cambron 902

El mejor invernadero del continente sigue estando en Almería. Un año más

trabajadores Natural Growers

A principios del pasado año visité el invernadero que la firma Natural Growers, de capital inglés y holandés, posee en la carretera de Retamar, dirección Cabo de Gata. Su director, Paco Miranda, recientemente me volvió a invitar después de que hace semanas recibiese un nuevo oro (y ya van cuatro) por parte de la certificadora norteamericana NSF. Según este sello, Natural Growers cumple con los criterios más exigentes de excelencia en la producción hortofrutícola. “Este pasado 2014 hemos sido los únicos que hemos recibido esta distinción. La auditoría ha sido durísima, pero otra vez lo hemos conseguido”, me comenta Miranda.

Cuatro oros

Y la verdad es que me alegro porque aunque se trate de una compañía extranjera, lo cierto es que Natural Growers está radicada en Almería, con trabajadores que viven en esta tierra y sin lugar a dudas nuestro microclima y condiciones particulares han hecho posible que esta empresa productora siga estando en la vanguardia de la agricultura mundial. Creo que también sirve de bandera para decir bien alto que en Almería se pueden cultivar hortalizas de una calidad envidiable y difícilmente superable.

En la entrada de la empresa cuelgan en un tablón de anuncios los dos artículos que publiqué en enero del año pasado. En ellos hay información técnica, que omitiré en esta ocasión, para no repetirme. Podéis pincharlos aquí: El mejor invernadero de Europa está en Almería. Natural Growers. I parte. Tesco, el paradigma de una cadena inglesa de supermercados que también produce. Natural Growers. II parte”.

artículo del año pasado

Natural Growers es el proveedor del segmento gourmet de Tesco en pimiento ramiro, tomate cherry y pepino largo. El 80% de estos productos en los lineales de las tiendas que Tesco posee en el Reino Unido proceden de estos invernaderos, situados en la costa almeriense.

El tomate y el pimiento se cultivan en estructuras de cristal y el pepino, que es ecológico, bajo plástico. En realidad los dos primeros no son orgánicos porque están en hidropónico, por lo demás podrían ser ecológicos. Las variedades que utilizan tienen un cuadro pequeño de resistencias. Ya sabéis que muchas veces sabor y resistencias van reñidos. En Natural Growers buscan lo primero y para que el cultivo no se pierda por plagas y enfermedades tienen la finca como un búnker.

Le comento a Paco Miranda mis dudas sobre la lana de roca, ya que algunos expertos propugnan el retorno a la tierra, ya que defienden el suelo como el medio perfecto, en detrimento de cualquier sustrato. Me responde Paco que con la hidroponía puede controlar mejor la planta y me muestra la salud de las raíces, como se aprecia en la siguiente imagen.

hidroponía

Se nos hace de noche. Me da tiempo justo a retratarlo en uno de los líneos de tomate.

Piccolo

 

 

 

Ya dentro vemos distintos aparatos, como el fermentador, con el que logran reducir en un 25% el uso de fertilizantes o el ordenador central. Es como la cabeza “pensante” de Matrix (se llama isii): control del agua, control energético, control del clima. Está todo tan automatizado, que el susodicho ordenador podría operar solo. Con el chispazo que le hice a la pantalla en forma de fotografía, os podéis hacer una idea del potencial de esta locomotora.

automatización

Luego me enseña algo inédito. Un trabajo fin de carrera centrado en describir el microcosmos de Natural Growers. Lo firma la estudiante Mireille Honoré y compruebo que uno de los directores es Diego Valera, profesor de la Universidad de Almería y protagonista en el blog de uno de los artículos de este pasado otoño.

Vertical 1 portada

Y acabo con otro aspecto diferencial de Natural Growers. Quizá el que más interés me ha despertado, aunque hable de él al final de este post. Me refiero al sistema de trabajo, los recursos humanos, el personal. En esta empresa, son alrededor de 65 personas, se incentiva a los trabajadores más productivos. Y los que no lo son, tienen la oportunidad de serlo días después con la correspondiente recompensa dineraria. Se premia la productividad con pagas extras.

 

Vertical 2 epígrafes

En otra  imagen más abajo veréis porcentajes de actividad que están por encima de la media y otros que están por debajo.

Ejemplos. Se premia al mejor destallador del mes, al mejor cosechador, al más productivo en “x” parcela de tomate o pimiento, etc. Es un modo de motivar a los empleados. Y luego todos tan felices, como se aprecia en la foto que abre el artículo. Habían tenido comida familiar ese mismo día. Fueron ellos mismos los que me pidieron un retrato.

¡Salud, amor y buena cosecha, amigos de cuatro continentes!

productividad

El cultivo de tilapia en invernadero. Peces y tomates. NGS y Biosabor

Guadalupe López y Luis Suanzes

Este pasado jueves la escuela agraria Campomar y el Centro Tecnológico Tecnova celebraban conjuntamente una interesantísima jornada explicando cómo es posible el cultivo de peces (tilapias) en invernaderos. No es ninguna quimera, sino una realidad en la que ya trabajan empresas almerienses como Biosabor y NGS.

Profe con alumno

Los estudiantes de 2º curso de Campomar llevan desde el inicio de curso analizando este mercado, su viabilidad económica, su comercialización y los condicionantes agronómicos y técnicos necesarios para hacer rentable esta iniciativa. “La tilapia se paga en Madrid y Barcelona a 10 euros el kilo, precio superior al de la dorada o la lubina, y su consumo está creciendo”, describía el alumno José Antonio Quintana.

José Antonio Quintana

El coste de producir un kilo de tilapia en invernadero es de unos 3,5 kilos, y el precio de venta a la distribución se estima en unos 6 euros, con lo cual queda un beneficio de 2,5 euros/kilo, lo que significa que una inversión de 300.000 euros se puede amortizar en poco tiempo, en apenas un par de años.

Rafael OrdásEn España solo hay una empresa que realice esta actividad, Granjas Piscícolas del Sur, que un invernadero del interior de Córdoba cría tilapia desde 2013. Su gerente, Rafael Ordás, explicó que “año tras año hemos duplicado nuestra producción, que este año se situará en 40 toneladas”. Corroboró que la cotización de este pescado va en aumentando, de modo que en 2013 se situaba en 7,5 euros y en 2014 estaba ya en 9,6 euros/kilo.

La ventaja competitiva que tiene Almería respecto a Escocia y Polonia, lugares en los que se cultiva tilapia, está en el bajo coste que supone mantener el agua a la temperatura ideal para la cría de estos peces, los 28 grados. Según dijo Guadalupe López, responsable de proyectos de Tecnova, “en Almería la temperatura estaría en el rango óptimo durante el 75% del ciclo anual de cultivo”.

Guadalupe López, Tecnova

Guadalupe comenzó en 2008 a estudiar el invernadero perfecto dirigido a la acuicultura. Relató un proyecto actual que realiza Tecnova junto a la empresa de Pulpí NGS (New Growing System) para conjugar la cría de tenca y microalgas con la producción de tomate rama. En una de las imágenes se observa cómo los tomates irían en bandejas situadas a un metro de altura y por debajo los peces. Sus excrementos además servirían para reducir el consumo de fertilizantes. “El tomate es 100% ecológico, no se puede hacer ningún tratamiento porque afectaría a la salud de los peces”, dijo Guadalupe.

Proyecto NGS

Junto a NGS hay otra empresa, también asociada de Tecnova, que quiere innovar con un proyecto de acuoponía. Biosabor en sus nuevas instalaciones, que aún no han sido inauguradas, está diseñando un hatchery para reproducción de peces. Para que nos entendamos es como un semillero de plantas, pero para alevines que después serían engordados.

La jornada acabó con un showcooking en la cocina experimental de Tecnova. Allí el chef almeriense José Torrente deleitó a los presentes con tres recetas a base de verduras y tilapia.

show cooking

Alberto Urea, José Torrente y Luis Suanzes

Nunhems elige El Ejido

Equipo directivo de Nunhems España

Como centro de operaciones para sus semillas hortícolas, lo cual es lógico, si se tiene en cuenta dónde está el lugar con mayor concentración de superficie de hortalizas del continente. Sin desmerecer a otras zonas, como Valencia, donde estaba ahora su sede central, es innegable que si hablamos de pimiento, tomate, pepino, berenjena, calabacín o sandía, el epicentro está en la provincia de Almería. La rica huerta valenciana es ante todo citrícola, pero la almeriense se ajusta más a los cultivos en los que trabaja esta multinacional.

Creo que es una buena noticia para los ejidenses, en particular; y para los almerienses, en general. Que una compañía como la mencionada apueste por nuestro ‘mar de plástico’ implantando su división de variedades hortícolas en esta tierra se ha de traducir en mayor dinamismo económico. No es una tienda de chinos, es una firma de semillas cuya facturación en la Península alcanza los 37 millones de euros.

70 personas trabajan hoy día en el centro de investigación de Nunhems en El Ejido, finca experimental que está situada en Tierras de Almería. Además de este centro de I+D, ahora se suma una nueva sede (inaugurada esta mañana y a la que pertenecen las imágenes) que acogerá el departamento comercial y el de marketing, entre otros. También proyectan ampliar su plantilla de investigadores en casi una docena de ellos en este presente 2015. Supongo que más de uno estará a tiempo de enviarles su currículum.

empleado de Nunhems

Por cierto, Nunhems – antes empresa – ha pasado a ser ahora la marca de Bayer en el segmento de las semillas vegetales. Bayer compró Nunhems en 2002 y poco a poco se ha ido integrando en el organigrama de la multinacional hasta que finalmente se han hecho visibles dos grandes ramas. Bayer Vegetable Seeds, donde se encontraría la marca Nunhems; y Bayer Crop Protection, dedicada a la protección de cultivos.

nueva sede de Nunhems

Adquisición de nuevas fincas

En el turno de preguntas de los periodistas surgió un tema que lleva ronroeándose en la zona desde hace meses. Un secreto a voces, como diría alguno. La adquisición en El Ejido de nuevas fincas por parte de la multinacional, aunque todavía – según se dijo – no hay nada firmado, nada cerrado e incluso existen varias posibilidades.

Habrá que esperar un par de meses para conocer cómo será esa nueva apuesta de Bayer en Almería, que haberla, la hay. Una reflexión: si nos almorzamos en los telediarios viendo cómo los políticos se felicitan porque determinada firma de coches decida quedarse en España, ampliando su fábrica, manteniendo los puestos de trabajo y sacando al mercado algún nuevo modelo de producción española, ¿acaso no es para felicitarse porque que haga lo mismo una multinacional que en lugar de hacer coches hace plantas?

fotografiando a Olimpiakos

Un pimiento para tardío con nombre griego

Ya que hablo de  Bayer Vegetable Seeds cierro con unas fotos de una reciente jornada desarrollada en Las Norias (El Ejido) en la que se presentaba un nuevo pimiento rojo para tardío en la zona de Almería. Lo destacado de ‘Olimpiakos’, así se llama, es su aguante en la propia planta y su rebrote en la parte alta de la misma.

Para consultar. Hace poco he estado revisando las medias de las pizarras agrícolas de los últimos años, desde la campaña 2009/10 hasta la campaña 2013/14. Como conclusión saco que tanto en lamuyo como en california los mejores precios en Almería se obtienen de marzo a mayo. No lo digo yo, lo dicen las matemáticas.

Elvira con Olimpiakos

Jornada de Genética y presentación del Libro Gordo de las Semillas Hortícolas, el Portagrano

Presentación Portagrano

Los de mi generación recordarán el Libro Gordo de Petete. Era la enciclopedia del conocimiento. Al menos era como la veíamos los niños de principios de los 80. Allí estaba todo. Nada escapaba al Libro Gordo de Petete. Algo similar ocurre con el Portagrano, pero en versión semillas, donde están todas las hortícolas que se comercializan en la actualidad en España. Recogidas en este vademécum que se presentaba el viernes en la Casa de Las Mariposas de la capital almeriense hay 5.157 variedades distintas.

Desde 1991 que se editó el primer vademécum han pasado varias décadas. El que se acaba de presentar es la XV edición, actualizada. José Marín, su autor, es un ingeniero agrícola almeriense que prosigue su labor de recopilar en un solo volumen todo el material genético con el que operan en el país 44 casas de semillas. Para próximas ediciones se plantea la internacionalización del Portagrano, describiendo las variedades de Europa y América, amén de textos en inglés para abarcar la gran Aldea global.

José Marín en la presentaciónEse Libro Gordo de las Semillas viene acompañado de una aplicación (App) para llevar en el bolsillo el Portagrano, descargable desde la propia página web del vademécum. “En la aplicación se irán incorporando las variedades que vayan surgiendo, así el agricultor o el técnico podrá consultar en su teléfono móvil (desde el invernadero, el almacén o desde cualquier lugar en el que esté) las características de todo el nuevo material de semillas que se incorpore al mercado”, dijo José Marín.

El Portagrano cerró un acto que arrancó con otras ponencias. No es habitual una jornada técnica dedica a la genética, así que fueron de sumo interés algunas de las cosas que allí se contaron. Julián Arnedo, propietario de la española Ramiro Arnedo, habló como portavoz de Anove, la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales, que aglutina a 43 empresas que representan el 95% del mercado de las semillas hortícolas. Comentó que hoy día lo que más preocupa a las casas de semillas es la multiplicación ilegal de tomates. Digo tomates porque es el cultivo en el que se estaría dando esta situación, con el temor enunciado por Arnedo de que se pudiera extrapolar a otros cultivos. Dicha práctica ilegal coparía en la actualidad un 30% del mercado tomatero.

Julián Arnedo

Las empresas de semillas son las compañías, según Anove, que mayor porcentaje de sus ventas reinvierten en I+D, un 25%. Explicó Arnedo que esa investigación se dedica a búsqueda de resistencias a enfermedades, a mejorar la adaptación a zonas y condiciones de cultivo, a elevar la productividad o la precocidad. “Se invierte en investigación porque se esperan retornos; pero si las casas de semillas se encuentran con menos márgenes, lo que podría pasar con la multiplicación ilegal de tomates, invertirán menos y el perjudicado será el sector productor”, concluyó.

público

Julián Arnedo dio datos significativos, como el coste en tiempo y en dinero que supone abrir una línea de investigación para sacar al mercado una nueva gama de variedades. Un proceso que dura una media de diez años y requiere una inversión de un millón a un millón y medio de euros.

En nuestro país 25 firmas de semillas copan el 95% del mercado nacional, cuyo valor está en 300 millones de euros.

Manuel Jamilena

Otra de las ponencias fue la de Manuel Jamilena, que describió con más detalle la información que ya adelanté en el blog el pasado 8 de febrero, referida a las primeras resistencias halladas al virus Nueva Delhi (ToLCNDV). Solo tenéis que pincharlo.

Otro profesor de la Universidad de Almería, Rafael Lozano, ofreció otra charla con apuntes interesantes. Por ejemplo, el primer documento en España del cultivo de tomate está fechado en 1608. Rafael LozanoExplicó el significado de las mutaciones
espontáneas y sobre todo lo fundamentales que son para poder dar con futuras variedades. En tomate un solo gen es el responsable de que existan – como grandes familias diferenciadas – variedades para procesado industrial y para consumo en fresco.

Mutaciones de genes que afectan a la larga vida (revolución en los años 80) e incluso la combinación de dos mutaciones que pueden derivar en un híbrido con un 70% más de producción. “Pero a veces la variación natural no es suficiente para la mejora vegetal”, expresó Lozano, “entonces el mejorador induce esas mutaciones a través de los cruzamientos y los cultivos in vitro”.

Además, mencionó algunas líneas de investigación abiertas en tomate dedicadas a la búsqueda de tolerancias a la sequía. Un proceso, en cualquier caso, largo y laborioso.

panorámica

El equipo de investigadores de Jamilena halla las primeras resistencias al Nueva Delhi

Manuel Jamilena

¡Chapó y enhorabuena a los investigadores almerienses! Ya era hora de poder contar una buena noticia, después de tantas calamidades caídas del cielo y de las pizarras de precios. El grupo de investigación de Genética de Hortícolas de la Universidad de Almería, dirigido por el profesor Manuel Jamilena, ha detectado hasta cinco fuentes distintas de resistencia al virus Nueva Delhi entre el material del que dispone en su banco de germoplasma.

Jamilena me invitaba hace unos días a visitar este Banco de Semillas Tradicionales de la Universidad de Almería, que está ubicado en la Finca Experimental UAL-Anecoop y del que se ha extraído el material genético con el que se han hecho numerosos ensayos en explotaciones de El Ejido durante todo el pasado 2014. Las resistencias fueron testadas a finales de primavera, principios de verano, es decir hace más de seis meses; pero Manuel Jamilena y su equipo han querido ser especialmente prudentes y todo este tiempo lo han dedicado a confirmar los resultados. Así que Jamilena no me ha llamado hasta que no estaba seguro del material con el que contaba. De ahí que sea científico. Así que lo que aquí leéis es toda una primicia.

secado de semillas

En este banco de germoplasma hay material de pepino, pimiento, sandía, lechuga, maíz, rábajo, ajo, tomate y un largo etcétera; pero sobre todo lo que más abunda son semillas de calabacín. En concreto, hay más de 500 variedades tradicionales (ni híbridos ni mutantes) de calabacín. Muchas son españolas, pero también las hay de la India, Israel, China o Guatemala o incluso de los países que ha ido recorriendo este profesor en la última década. Por ejemplo, las semillas de calabacín de México que hay en este banco las trajo el propio Jamilena en uno de sus viajes.

Pues bien, hace ahora un año se hizo en un invernadero de El Ejido un ensayo con 300 de esas variedades de calabacín para ver su comportamiento ante el ToLCNDV, Tomato Leaf Curl New Delhi Virus. Se probaron variedades de las especies cucurbita pepo, cucurbita moscata, cucurbita máxima y cucurbita ficifolia. Y se detectaron resistencias (lo que las casas de semillas denominan en sus catálogos como resistencias intermedias) tanto en variedades de las especies pepo como moscata.

bandeja con semillas de calabacín

Lo más difícil ya se ha conseguido, es decir, hallar resistencias en calabacín al virus que trae de cabeza al campo desde la campaña pasada. Sin embargo, al ser variedades tradicionales no servirían para el invernadero. Hay que introducirlas en los híbridos que se plantan. Así que el siguiente paso es hacer los cruces. En cualquier caso es cuestión de tiempo. Este último proceso, según Jamilena, puede tardar hasta tres años. Así que ése sería el período que habría que esperar, con un poco de paciencia, para que el agricultor pueda disponer de una semilla de calabacín con las resistencias halladas ya incorporadas.

A mí me parece una noticia esperanzadora. Todos sabéis que en este blog se han contado muchas charlas sobre el virus Nueva Delhi y en ninguna de ellas se concluía que la solución pudiese venir de la genética. Todo eran medidas preventivas. Pero ahora además aparece esa lucecita de una semilla tan necesaria para superar algún día al ToLCNDV…

Posdata: En la imagen algunos de los miembros del grupo de investigación Genética de Hortícolas. De izquierda a derecha, Tarek Wardeh, Alicia García y Manuel Jamilena. Tarek es sirio, doctor en Producción de Frutas y Postcosecha por la Universidad de Alepo. Toda una historia la que tiene detrás. La guerra en su país le pilló en España, y su familia también pudo salir a tiempo. Reflexionando sobre esa realidad es cuando uno se da cuenta que el Nueva Delhi es peccata minuta. Un problema de patio de colegio en comparación…

Tarek, Manuel y Alicia

Los portainjertos que vienen. Tendencias para los próximos años

Hace ahora un año asistí en Almerimar a un cónclave internacional de Syngenta que abordaba el futuro del sector snack, sobre todo de tomate. La distribución y los nuevos hábitos de consumo de los clientes europeos. Hace solo unos días la misma firma celebraba en el mismo lugar, pero doce meses después otro evento de similares características; aunque dirigido mayoritariamente a los semilleros. El tema, los portainjertos y su futuro. Entre los asistentes profesionales de toda España, principalmente de Andalucía, Murcia y Valencia; de Italia; Francia; Holanda; Grecia; Turquía; Marruecos y variopintos países más. También de destinos tan lejanos como Sudáfrica o Australia. Estos últimos los remarco porque me resultó sorprendente el pedazo de viaje que se tuvo que dar esta gente para venir a la otra punta del mundo a oír hablar de este asunto.

Se calcula que en este próximo lustro la penetración de los portainjertos crezca 5 puntos en los cultivos hortofrutícolas hasta el 21% en el horizonte de 2018.

Semillero El Plantel

El programa de I+D de Syngenta continuará manteniendo como pilares la germinación y la mejora del sistema radicular, como hasta ahora; pero se añadirán dos nuevos aspectos. La eficiencia hídrica y la reducción de nitratos. “Las investigaciones en portainjertos en los siguientes 5 años se centrarán en permitir un mayor ahorro de agua y un menor uso de fertilizantes”, explicó Rafael Salinas, responsable del portfolio de tomate de Syngenta.

En realidad será otro paso más en la secuencia que estos años han seguido los portainjertos en tomate. Primero como respuesta ante el estrés biótico de las plantas, que provocaba su muerte súbita por la combinación de distintas plagas y enfermedades. Posteriormente como solución ante el estrés abiótico, mejorando el cultivo en condiciones poco óptimas, por ejemplo, ante altas temperaturas o suelos agotados.

directivos Syngenta

Alargar el ciclo

Francisco Rodríguez, Head of Vegetables de Syngenta para Iberia, destacó en su ponencia que para acertar con el portainjertos es determinante entender el equilibrio necesario entre el estadio vegetativo y generativo de las plantas. “Con el portainjertos adecuado se logra alargar el ciclo con un volumen de calidad homogéneo”, subrayó.

Las resistencias a enfermedades de suelo permiten tener plantas sanas que mejoran la productividad de la finca. Además se obtienen frutos con buena coloración, firmeza y sabor.

Los ciclos largos de tomate optan por el portainjertos masivamente, mientras que los ciclos cortos también están empleándolo cada vez con mayor frecuencia. “Por ejemplo, en Turquía se injerta en ciclos cortos de tomate que solo llega a cuatro o cinco tallos”, describió Rafael Salinas.

En cualquier caso, las técnicas del injertado y el portainjertos dependerán del tipo de invernadero y de la infraestructura disponible.

profesionales

Rostros de la huerta valenciana. IV parte (última). Arroceros, recolectores de judías y mozos de almacén citrícola

desayuno a media mañana

Detuve el coche en Faura, junto a una comercializadora de cítricos. Exforpe se llama. Está situada al norte de Sagunto, en la zona costera de Los Valles en la parte septentrional de Valencia. Las mujeres estaban almorzando. Me dejaron hacerles unas fotos. Y me preguntaron, como siempre en estos casos, aquello de “¿dónde van a salir?”. “En Internet, en mi blog”, les dije. Y algunas tomaron nota del nombre.

trabajadoras de un almacén citrícola

En esta empresa además de naranjas y clementinas también trabajan la sandía, procedente de Almería, y el melón, venido del campo de Cartagena.

Almacén de Faura

En la misma comarca tropecé con Juan José Cueco, que con un amigo estaba recogiendo habichuelas. Son las de garrafón, que se emplean sobre todo en la famosa paella valenciana. En Almería solo las he visto una vez. Le dije que las mostrase a la cámara. Son algo más cortas y anchas.

Juan José Cueco

recogiendo judías de garrafón

A Vicente Bayona y a Diego Pastor ya os los presenté en el artículo anterior. Están en el invernadero de tomate de Diego, quien al salir me regaló un par de calabazas. En Valencia hay gran tradición en su cultivo, como también ocurre con las alcachofas.

Vicente y Diego

En la lista de cultivos tradicionales debería además de incluir al arroz, aunque el número de productores es cada vez menor. En la siguiente imagen aparece Alfredo Iranzo, arrocero de Sueca. Si miráis el mapa en google maps, veréis que esta localidad está al sur de Valencia, alrededor de la gran albufera. Iranzo me reconoció que pese a ser un sector complicado, el arroz está mejor que el cítrico. De hecho, lo retraté junto a un aguacate, ya que está estudiando la posibilidad futura de iniciarse en este tropical a través del IVIA, Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias.

Alfredo Iranzo

Francisco Ángel Sánchez vive en Oliva, pueblo del sureste de la provincia de Valencia, y trabaja a solo unos kilómetros en Piles, donde está radicada la empresa Exportaciones Aranda. La fruta de las imágenes va para el mercado nacional.

Francisco Ángel Sánchez

Cerca de allí está Citrosol, en Potríes, una compañía dedicada a la investigación en tratamientos poscosecha. Dos últimos retratos, el primero (muy sonriente) está tomado en el área de logística, ya que esta firma valenciana opera con numerosos países; y la segunda, en la fábrica, donde un joven trabaja con un pedido que han hecho desde la otra parte del mundo.

logística Citrosol

En esta fábrica se emplean trabajadores cualificados de la formación profesional. Reflejo una vez más de que las empresas del sector agrícola absorben mano de obra de distintos segmentos. La agricultura vertebra gran parte de este país y habría que ponerlo en valor y conocimiento de quienes miran al campo de soslayo, incluso a veces con desprecio. ¿Qué sería España sin el agro?

técnico de la fábrica de Citrosol

Chimeneas de biomasa en invernaderos de pepino

No siempre en los centros tecnológicos y en las fincas de experimentación está lo último, a veces cuando te pierdes con el coche por un camino rural del mar de plástico almeriense puedes tropezar con invernaderos en los que se hacen “cosas” que en otros lugares son calificadas como proyectos de futuro, cuando en realidad ya hay agricultores emprendedores que los están llevando a la práctica.

chimeneas

Es lo que me pasó hace un par de días en el invernadero de las imágenes. El agricultor es de San Agustín (núcleo perteneciente a El Ejido) y lleva ya un par de años usando calefacción con biomasa (pellets) para dar calor a su cultivo de pepino en las semanas más frías. No usa ni gasoil ni gas natural, pese a que en la zona en la que se encuentra ya es posible usar gas argelino. Utiliza biomasa, con lo cual su calefacción es sostenible cien por cien. Y ahora me pregunto yo, ¿sería posible hacer a gran escala biomasa con restos vegetales, por ejemplo de tomate o de pimiento, y darle así una nueva salida al tan manido tema de los desechos del campo? Ha habido intentos fallidos, sí, pero también es cierto que estas fotografías son el vivo ejemplo de que nada es definitivo. Ni siquiera los proyectos fallidos.

biomasa

En el paraje de Tierras de Almería, en toda la franja que corre paralela a la costa cerca del Parque Natural de Punta Entinas, hay un clima más cálido que en otras partes de la comarca. Por eso, en esa área hay algunos agricultores que van a un solo cultivo, generalmente de pepino tipo Almería. Hacen trasplantes tardíos en octubre y mantienen la plantación unos siete meses. Con la calefacción logran más kilos en los momentos en los que las cotizaciones son más altas, todo este sistema les permite regular la producción. Calefactar cuando el pepino está a 20 céntimos no tiene sentido, pero sí cuando ronda el euro. Es el modo de ser rentables.

pepino tipo Almería