Israel. Tan lejos, tan cerca

Greenhouse_Israel_wikipedia

Hace diez años estuve en Israel. Y espero volver. Su paisaje es almeriense, mediterráneo en la costa, semidesértico más al interior y casi lunar en el Mar Muerto. Posee la tonalidad de la luz con la que se dilatan las pupilas y los ojos y la mirada se hacen más ávidas. Más despiertas. Tan similar allí como aquí. Y luego esa atmósfera, pesada a mediodía, más liviana por la tarde y casi divina en el atardecer. Ya dijo el escritor e hispanista Gerald Brenan el siglo pasado que lo más parecido que había visto a la Península del Sinaí era el Poniente almeriense.

Pero cuando Brenan recorrió ambas latitudes aún no había invernaderos. Hoy día sí. A ambos lados del Mediterráneo. Las fotos que tengo de las fincas israelíes son muy parecidas a las estampas de un invernadero ‘raspa y amagao’, incluso de madera. Y la silueta del cultivo también se asemeja, ya sea un pimiento california o un tomate Daniela.

Hago esta introducción para abordar el potencial productivo de Israel, que ya mencioné en el primero de los artículos sobre Turquía. Los datos son del profesor Juan Carlos Pérez Mesa, aportados durante la última ponencia del ciclo de charlas ‘Modelo Almería’, organizado por Coexphal.

Juan Carlos Pérez Mesa

Sus exportaciones de tomate a la Unión Europea son cada vez menores, siendo Holanda el mayor receptor. La última campaña la cerró con tan solo 4.527 toneladas, lejos de las 26.761 toneladas de tomate exportadas en 2007/08 a la UE-28. Su superficie de tomate en invernadero apenas alcanza las 649 hectáreas, frente a las 10.232 de Almería. En realidad, la mayor parte del tomate israelí no se cultiva bajo plástico. 5.960 hectáreas totales de tomate en Israel, la mayoría al aire libre.

Donde sí marca un mayor potencial es en pimiento. 1.148 hectáreas en invernadero y 5.700 en total. En este producto sus exportaciones a los mercados de la Unión Europea también han decrecido en los últimos tres años hasta el nivel actual de 61.884 toneladas. Lejos de las 109.336 toneladas de la campaña 2009/10.

Oded Balilty Associated Press

¿A dónde han viajado todas esas toneladas que antes se vendían en Europa y ahora no aparecen en las estadísticas? La respuesta hay que buscarla rumbo a Moscú. En tomate las cantidades son modestas, en torno a las 10.000 toneladas exportadas. Hace poco más de una década no había rastro de ellas. Y en pimiento sí que son sobresalientes y en continuo ascenso. En el año 2000 Israel exportaba a Rusia 516 toneladas de pimiento. En cambio durante la campaña pasada la cifra ya había ascendido a las 80.260 toneladas.

Coral Sapphire_empresa Azrom

Acabo con una breve comparativa sobre costes, elaborada por Pérez Mesa. El coste de producción, euros/kilo, de un pimiento israelí está en torno a los 52 céntimos; y el de un pimiento almeriense ronda los 60 céntimos. En tomate el coste israelí se situaría en 36 céntimos y el almeriense en 41 céntimos. Y finalmente los rendimientos. La producción por metro cuadrado en pimiento en Israel está en 9 kilos y en Almería entre los 6 y los 8 kilos. En tomate serían 18 kilos en el lado oriental del Mediterráneo y 14 a este otro lado oriental donde el mismo mar baña a Almería.

Posdata. Espero que haya un segundo viaje a Israel en el que poder hacer buenas fotos. Las que tengo son de mala calidad. Así que os comento la autoría de las tres que he seleccionado, pero que no son mías. La primera es de la Wikipedia, la segunda es de Associated Press (un retrato del fotógrafo Oded Balilty, nacido en Jerusalén) y la última es de la empresa constructora de invernaderos, Azrom.

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Antalya, la otra Almería de Turquía, pero con invernaderos de cristal

Esta noche he estado en El Edén en la última sesión del ciclo de conferencias organizado este año por Coexphal y que ha tenido especial énfasis en el análisis de mercados internacionales. El ponente ha sido Juan Carlos Pérez Mesa, la única persona que hasta el momento ha realizado un estudio serio y fiable (es decir, despolitizado) sobre la renta real de los agricultores, ya que todos los anteriores estudios solo hablaban de ingresos o bien de costes, pero nadie se atrevía a decir cómo era el resultado final de la campaña en el bolsillo del productor. Recordaréis mi reciente post titulado ‘Primer estudio que aborda la renta real de los agricultores. Números rojos en la última campaña’, pues bien, como comprenderéis sabiendo que la voz autorizada era la de Juan Carlos con más motivo he acudido a la charla. Y la verdad es que se han dicho tantas cosas con enjundia que tendría para una veintena de post. De momento empezaré por el primero, que es éste.

Pérez Mesa

Entrando en el meollo, en Turquía hay otra Almería, algo más pequeña que la nuestra (unas 5.400 hectáreas menos) y que se llama Antalya. Esta región tiene el 80% de los invernaderos de cristal del país, casi 6.500 hectáreas, muchísimo más de lo que tenemos en nuestro mar con vidrio. Pero allí también hay plástico, casi 14.000 hectáreas, más otras 3.800 de túneles.

En el otro lado del Mediterráneo más de la mitad de lo que se cultiva es tomate, le sigue pepino, sandía y pimiento. Si se toma toda Turquía, la producción de tomate en invernadero supera los 3 millones de toneladas, que sumadas a las producciones al aire libre dan más de 11 millones de toneladas frente al millón que produce Almería, ¿asusta?

En principio sí, pero si luego se observa la proporción en las exportaciones, el tomate almeriense tiene mayor representatividad en los países de la Unión Europea que el tomate turco. En este sentido estamos mejor posicionados, pero ¿a dónde va todo ese tonelaje de tomate del vecino de la otra esquina? Primero habría que decir que Turquía es un mercado de 81 millones de consumidores, lo que empuja la posible demanda interna, pero ¿y el resto? ¿quién se lo come? La respuesta es… ¡¡¡Rusia!!!

auditorio de agricultores

Hace una década cuando en El Ejido se sacó aquel proyecto que anunciaba la conquista de Rusia, con grandes tintes de engrandecimiento del político de turno, dicho mercado aún estaba abierto y esperando a ser explorado. Sin embargo, ante la zozobra y la duda de los sureños de la Hispania, tanto turcos como israelíes se espabilaron y emprendieron el viaje hacia la estepa hasta convertirse en proveedores de tomate de Moscú los primeros y de pimiento los segundos.

Todo esto tiene muchas lecturas. La crítica puede ser decir que, como otras veces, llegamos tarde y ese nicho de mercado ya lo copan otros, aunque ahora Putin ha dicho que aunque quisiéramos solo se habla con Ankara y con Tel Avic. Como socios de Bruselas tenemos un telón de acero en versión comercial. Pero también puede haber una segunda lectura en positivo. Que sería decir algo así como … “¡Muy bien! Que estos dos competidores vendan a Rusia, que ya nosotros nos quedamos con Europa!”. Visto así, supongo que salimos ganando. Pero no deja de ser una especulación.

Lo que sí me sorprende es el poco tomate turco que entra en las fronteras comunitarias, teniendo en cuenta todo su potencial. Es como un oso dormido que vende sobre todo a los países de su entorno, pero, ¿qué ocurriría si se convirtiese algún día en socio de pleno derecho de la Unión Europea?

De momento las exportaciones de Turquía a países de la UE son bajas. 54.000 toneladas en tomate y 41.000 en pimiento.

Público en la jornada

La ponencia también ha analizado la zona productora de Israel, pero eso ya lo dejaré para otro día. Por cierto, esta noche he conocido a algunos lectores del blog e incluso a algún comentarista al que no le ponía cara.

Los productores holandeses e israelíes sufren la misma crisis de precios que los españoles

Hablar de hundimiento de precios en el sector hortofrutícola español no es noticia, pero si ampliamos el radio de dicha crisis a los productores de Israel y Holanda, ¿ante qué hipótesis nos encontraríamos? Empezaré este artículo por el final, adelantando lo que sería la conclusión a este primer párrafo a modo de entradilla: vivimos en un aldea global en la que los intermediarios de cualquiera de los países (esa familia llamada ‘clientes’) no están dispuestos a pagar ni siquiera el coste de lo que cuesta producir las hortalizas.

Holanda

Escribía en uno de los foros de este blog hace unos días desde Israel el amigo Gabriel Camhi, director de Wise Irrisystem. Dejaba un comentario revelador de lo que realmente está sucediendo en el mundo de las frutas y hortalizas a nivel planetario: Hola José Antonio, Estoy viendo en este momento un reportaje de televisión alucinante: agricultores israelíes que están hartos de recibir un precio de 2.5 nis con un coste de 4.5 nis. Se plantaron a la entrada de las cadenas de supermercados y reparten pimientos gratuitamente. Las cadenas venden a 10 nis. Los agricultores se organizaron y no venden a las cadenas. El agricultor que inició esta protesta se llama Barak Omega. Gabi”.

La siguiente fotografía es de un invernadero de pimiento situado en Haarava, el desierto al sur de Israel.

Haarava (el desierto al sur de Israel)

Eso en cuanto a Israel, pero una situación muy similar están sufriendo los productores en Holanda, que están con el agua hasta el cuello, aunque a veces en nuestro país creamos justo lo contrario. Un empresario holandés me relataba lo siguiente sobre su tomate esta misma semana: “Nuestra rama criada con luz artificial de Holanda ahora mismo se vende en mi país a 4,25 euros caja de 5 kilos. Más barata que la de Almería. Es la primera vez que veo esto. ¿Sabes el coste que tiene este producto con luz artificial?”.

A España llegan pocas noticias de lo que ocurre en Holanda o mejor habría que decir que estamos tan preocupados por mirarnos el ombligo que no vemos que los vecinos sufren situaciones análogas a las nuestras. Y ahora es cuando saco del cajón aquello de la OPFH europea que los almerienses nos pasamos por el arco del triunfo cuando hace unos pocos años sus promotores vinieron a tierras del indalo con la idea de impulsar la unión de los agricultores de todo el continente. El propósito era frenar lo que ahora está ocurriendo, es decir, que los productores sean tan inmensamente frágiles ante los constantes devenires que provocan crisis de precios año sí y año no.

En Holanda ya no hay Interprofesional. Y casi que ni Ministerio. El que era de Agricultura se ha convertido en dirección general de otro más amplio que trata también otras temáticas económicas y de comercio exterior. Los bancos holandeses hasta ahora sostenían al sector hortofrutícola de su país. Ahora parece ser que se han cansado de jugar ese papel. Antes se encargaban de que los productores que tenían financiados cambiasen de cultivo, por ejemplo del pimiento al tomate, con la esperanza de poder recibir así las letras de sus créditos. Pero este contexto ha variado. No funcionan ni el pepino ni el pimiento y ahora tampoco el tomate, ¿qué hacen pues los bancos? Me comenta el “pájaro loco” que es la hora de los embargos.

El veto ruso a quien más ha dañado ha sido a los holandeses. Pero en este sector somos como un dominó. Las fichas caen todas con el impulso de un solo golpe.

Y luego de regreso a España vemos que la semana 50, que es la del año en la que hay más pedidos y a mejor precio, ha pasado con mucha pena y sin ninguna gloria. Y la 51 igual. Arribamos al término del año y la cuesta de enero del invernadero llega con adelanto. El desnivel de la pendiente liquidará de forma fulminante cualquier exceso de turrones y mantecados. Habrá cosas para celebrar, y muchas, pero ninguna agrícola.

Es de necios consolarse con el mal ajeno. Las lluvias y tormentas sufridas en Agadir (Marruecos) provocaron importantes pérdidas en los cultivos de calabacín en malla. La tablilla de la pizarra de este producto repuntó un poco, pero la marejadilla de fondo obliga a una reflexión más profunda. Tampoco tiene lógica que después de que se anunciase que habría desabastecimiento de pepino esta Navidad nos encontremos ahora los precios paupérrimos que sufre esta hortaliza. ¿Y qué decir de la recomendación hecha ayer de retirada de pepinos porque han salido de calibres inferiores a los habituales y esos todopoderosos clientes no los quieren así?

super europeo

Para rizar el rizo, en mitad de esta crisis internacional de precios hortofrutícolas, me manda un amigo algunas fotos hechas en supermercados europeos. Solo publico una de ellas, en la que el consumidor tiene que pagar 6,45 euros por un kilo de pimientos rojos de origen español, o 6,60 euros si son tomates y 7,80 si dichos tomates son tipo cocktail. Todo de procedencia hispana. Si atendemos a dichas cotizaciones, concluiremos que la crisis generalizada de la que hablo nada tiene que ver con el supermercado, se queda a pie de campo. Así que esa ama de casa europea está a años luz de comprender los entresijos que hay en este artículo.

Posdata: Son casi las 12 de la noche del sábado. Este artículo se publicó a las 10 h de esta mañana, pero voy a hacer un añadido para incluir dos imágenes más que pueden ser pertinentes. La primera es de estos días, tomada en Madrid en una cadena francesa de hipermercados. El pepino tipo Almería se vende en origen a un precio que oscila entre los 25 y los 15 céntimos, según la pizarra que acabo de consultar. Sin embargo, la ama de casa madrileña por un kilo de esos pepinos tiene que desembolsar 4,5 euros. ¡¡Qué alguien me lo explique!! Ya no hablamos de un supermercado situado en Inglaterra, en Alemania o en los países nórdicos, se trata de un producto que se vende en España, en Madrid. ¿Cómo se justifica tal abismal y desproporcionada subida de precio? ¿Quién se queda con ese cuantioso margen comercial?

pepino Carrefour

La segunda instantánea es una mofa a la anterior. Una nueva variedad de pimiento que misteriosamente da como frutos billetes de 50 euros.

espejismo

Tecnología israelí aplicada en el sureste español. Optimización del agua. Sistema Wise

A finales de semana contactaba conmigo, a través del buzón de sugerencias de este blog (j.a.arcossanchez@gmail.com) un agricultor de Balanegra para contarme que estaba metiéndole ozono a sus calabacinos con un resultado sorprendente. Me propuso hacerle el seguimiento al nuevo cultivo de calabacín que va a poner en los próximos días, con ozono, y así de aquí a unos meses poder sacar conclusiones y con ellas escribir un artículo para mi blog. Estupenda idea. Pues eso mismo es lo que he hecho con el sistema Wise, de la empresa española Wise Irrisystem, que utiliza tecnología israelí para la optimización del agua. Así que lo que aquí escribo no es un post a la ligera, sino fruto de varios meses estando encima de este asunto.

A Gabriel Camhi lo conozco desde hace ya unos años, había todavía Expo Agro, y me lo solía encontrar en ferias, como la extinta mencionada u otras como Expo Levante o Fruit Attraction. Le hice varias entrevistas y me empapé bien de su modelo agronómico. Hace casi un año en una jornada en la Estación Experimental de Las Palmerillas (el artículo lo titulé Empresas israelíes en España) vi una presentación de las empresas Paskal y Pelemix – que ellas mismas autodenominaban como innovadora y revolucionaria – sobre el control remoto (por Internet) de todas las condiciones del invernadero y del rendimiento de las plantas. Sin embargo, eso mismo yo ya lo había escuchado en boca de Gabriel Camhi en reiteradas ocasiones al hablarme de la eficiencia en el uso del agua. De hecho, a Camhi siempre le he preguntado por qué tan abiertamente explica su sistema cuando puede ser copiado al tratarse de un sector muy competitivo. Y la respuesta siempre ha sido la misma. “Nosotros siempre iremos varios pasos por delante”. Aquí (imagen inferior) lo retraté en una entrevista que tuve con él este invierno en su oficina del CIM de El Ejido. Junto a él (derecha de la foto) está Eitan Israelí (izquierda), el ingeniero agrónomo hebreo creador de la ecuación (esto sí que es un secreto) en la que se basa Wise.

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Siguiendo el orden cronológico, este pasado otoño visité una finca de tomate cherry de la empresa Fircosa en Santa Mª del Águila (El Ejido, Almería) acompañando a un grupo de japoneses. Y vi que usaban el sistema Wise, el encargado de la finca que aparece en aquel artículo de octubre (Los japoneses. En el invernadero. I parte) me hizo un alegato en defensa de este modelo, pero lo que me sorprendió es que lo que valoraba no era el ahorro de agua y abonos, sino la calidad de fruto y el método de trabajo, ya que Wise es un concepto integral de cómo se crían tomates, pimientos, berenjenas o lo que sea.

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Poco después Gabriel Camhi me pasó un reciente trabajo del Ifapa, en el que colaboraban distintas comercializadoras de Almería y Granada, y una de las conclusiones indicaba que con el sistema Wise de fertirrigación se reduce el nivel de nitratos significativamente. Luego también he tenido en mis manos un estudio de un laboratorio externo, en el que se comparaba un cultivo de tomate con Wise con otro que utiliza un modelo tradicional. Resultados: los tomates de Wise pesan más y consumen menos agua y fertilizantes. En palabras de los promotores de este sistema de control de riego, se logra entre un 10-20% más de producción, con un volumen de primeras categorías muy elevado; entre un 40-60% de reducción de abonos; y un 20-30% de ahorro de agua.

Así que después de todo esto demostrado en la teoría, quería volverlo a ver en tierra con algún agricultor más. Y eso hice esta semana. Joaquín Soriano, uno de los técnicos de campo de Wise, me acompañó a la finca de un agricultor que este año ha instalado el sistema, Juanmi Romera. Ambos en la siguiente fotografía, junto al autómata, que es el aparato al que se conectan todos los sensores de campo. El ‘cerebro’, por así decirlo. Y más abajo, en la última imagen aparece Serafín Romera, que también lleva la explotación junto a su hermano.

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A estos dos hermanos, Juanmi y Serafín Romera los conocí ese mismo día. Me mostraron los tensiómetros de una explotación de más de dos hectáreas de pimiento palermo, una sonda de conductividad de suelo y otra de temperatura (todo eso dentro del invernadero); y luego una sonda de ph, otra de conductividad y el autómata (ya en el almacén, como se observa en las fotos).

Con las distintas sondas se controla la conductividad real del entorno de las raíces de la planta, se mide el aporte de fertilizantes que se quiere inyectar o la temperatura del suelo. Se programa un rango óptimo (Juanmi en esto demostró ser un maestro) de oxigenación del suelo y se hacen riegos de alta frecuencia (entre un minuto y tres minutos máximo) con goteros de bajo caudal. La precisión del riego y del rango que se quiera marcar es máxima, ya que se usa una unidad de medición muy pequeña, el milibar (mBar). Se riega según la necesidad de la planta en cada momento, racionalización hídrica y de nutrientes. Esto forma parte de lo que algunos llaman “agricultura de precisión”.

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Lamuyos de Rijk Zwaan, californias de Sur Seeds y Jorge Viseras

Hace unos días me llamaron para ver unas variedades de pimiento california de una nueva casa de semillas, eso siempre es noticia, pero cuando me dijeron que el delegado comercial es el antiguo concejal de Agricultura de El Ejido, Jorge Viseras, la noticia es aún más noticia. ¿Quién me va a negar el interés que suscita saber de la vida de este ingeniero agrónomo que ocupó durante muchos años la concejalía más importante del pueblo más agrícola de España?

Con Viseras no hablé de política (a mi me cansa, supongo que a él también), pero sí de agricultura. Me contó que desde su salida de la esfera pública ha hecho un máster en comercio internacional, ha estado en Irlanda perfeccionando el inglés, ha trabajado en una empresa del campo de Níjar y actualmente está como representante de una nueva compañía hispano-israelí, Sur Seeds. El socio español es el Grupo Inver.

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El material genético de Sur Seeds proviene del Volcani Center, el departamento de investigación del Ministerio de Agricultura de Israel. Un material, adaptable perfectamente al sureste español por la similitud climática con Tierra Santa, que es desarrollado posteriormente por Sur Seeds y que se prueba en campo durante tres años. Resultado de este trabajo es ‘Capitán’, el california rojo con el que posa Viseras en la imagen. Recorrimos varias fincas del Poniente almeriense para comprobar su tolerancia a nemátodos y a ceniza, aspecto muy destacable.

‘Capitán’ tiene un buen comportamiento frente a silverelinas, cracking y manchas de sobremaduración. Puede rondar una producción de 9 kilos por metro cuadrado y sus fechas de plantación recomendadas son del 20 de junio al 20 de julio.

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En la visita también estuvo José Marín, el señor de las semillas, como me gusta decirle amigablemente. El hombre que más sabe en España de variedades hortícolas, el autor del vademécum, el Portagrano: http://www.portagrano.net/ Le hice una foto con otra de las variedades de Sur Seeds, ‘Piolín’, un california amarillo muy productivo y con alta homogeneidad en calibre, buena conservación poscosecha, buen comportamiento frente a botrytis y gran aguante en planta (hasta 45 días), reseña destacable, así el agricultor puede elegir el mejor momento de recolección según la pizarra de precios.

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Acabo con otra visita que hice recientemente a una jornada de campo de otra casa comercial, en este caso Rijk Zwaan que presentó su pimiento lamuyo ‘Eslora’ en una finca de Roquetas de Mar. A la entrada del invernadero cogí uno de estos frutos y lo pesé, como se observa en la imagen. ‘Eslora’ es un lamuyo tardío muy uniforme, sin estríos y con buena calidad de fruto.

La CASI anuncia en Berlín que exportará a China, ¿será posible? Fruit Logística 2014

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Hoy día con las nuevas tecnologías e Internet es posible contar lo que sucede en Fruit Logística sin estar en la Messe de Berlín. Para los que nos hemos quedado en casa comparto el programa de conferencias, algunas muy interesantes. Hoy miércoles, primer día, ha habido dos ponencias: ‘La competencia en el comercio – cómo impresionar a tus consumidores’; y el ‘Agua – escasa, valiosa, indispensable’.

Para los que me leen desde Berlín decir que las conferencias se llevarán a cabo en el Hall Forum (“Kleiner Stern”, entre el Hall 18 y 11.2). Mañana miércoles de 11:00 a 12:00: ‘Tomates –producción y consumo internacional’; 13:00 – 14:00: ‘Argentina, un socio en el que confiar con historia, tradición y experiencia en el negocio frutícola’; de 15:00 – 16:00: ‘Rusia –el impacto de socios de OMC’; y de 16:30 a 18:30: ‘IFS Standards – Noticias en la rama de frutas y verduras’. El viernes durante la última jornada de 11:00 a 12:00: ‘Sostenibilidad – apariencia y realidad’; 13:00 – 14:00: ‘Innovación y el comercio de fruta – añadiendo valor a la cadena de suministro’.

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Por cierto, lo más sorprendente es la nota de prensa que he recibido de la CASI que este año ha viajado a Alemania sin expositor. ¿Van a exportar los de la CASI a China y a los Emiratos Árabes? Lo de Dubai tengo que recordar que ya ha habido algunos intentos por parte del sector hortofrutícola español, pero lo del gigante chino… (?) Ojalá, pero de lo único que he tenido conocimiento estos últimos años de las exportaciones a Asia ha sido de algún palé suelto de tomate. “Más que piloto, por probar”, como diría el comercial de turno. Si José María Andújar logra vender a China en volúmenes importantes, le daré la enhorabuena. De momento, seré escéptico con este anuncio hecho hoy.

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El pueblo ‘el ejido’ de Ridley Scott no levanta pirámides, levanta invernaderos

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Invernaderos que son vistos desde el cielo, son el único punto luminoso desde la órbita en la que gravitan los astronautas. Coincidiendo con el adiós de todo el equipo del cineasta Ridley Scott, cuya marcha de la tierra almeriense ha entroncado con una desgraciada tromba de agua y granizo que ha destruido 300 hectáreas de invernaderos en El Ejido, he querido hacer un paralelismo, un símil metafórico, con el que reflejar el espíritu de superación de este pueblo, capaz de levantarse una y otra vez para reconstruirse a sí mismo.

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Leía en prensa este fin de semana que las estrellas de este futuro filme acaban de aterrizar en Lanzarote (Canarias) para rodar las últimas escenas de un metraje que ha girado en torno al paisaje almeriense en su mayor parte. Pues bien, el director Ridley Scott y actores como Christian Bale (que interpreta al Moisés bíblico) eludieron a los cientos de seguidores que los esperaban, en la entrada principal del aeropuerto canario en busca de un autógrafo, para salir por la puerta de atrás lejos del populacho. Christian Bale se comportó como un faraón de los tiempos actuales, disfrutando de sus privilegios y muy alejado del papel que dice interpretar en la película. Hace unos meses el equipo de pre-producción de dicha historia, que llevará por título Exodus, reclutó como extras a hombres y mujeres que trabajan en el campo almeriense, después de varios casting en distintos municipios de la provincia de Almería. Aquí dejo un enlace al post que escribí sobre este hecho: https://joseantonioarcos.wordpress.com/2013/08/16/el-dia-que-ridley-scott-busco-figurantes-entre-los-agricultores-ejidenses/ Me contaba uno de ellos, Pepe, un agricultor ejidense, que se había dejado las barbas y el pelo sin cortar durante semanas. Estaba ilusionado el buen amigo en aparecer en la gran pantalla, pero en la última entrevista le preguntaron si sabía hablar inglés. Respondió que no, que él podía levantar invernaderos, igual que en su día se levantaban pirámides. Y es eso mismo lo que han hecho durante los últimos 40 años los hombres y mujeres de El Ejido y del resto de municipios limítrofes (hasta completar las siete tribus del Israel metafórico reubicadas hoy día en el Poniente almeriense: Adra, Berja, Dalías, La Mojonera, Vícar y Roquetas de Mar). Su imperativo ha sido construir invernaderos y hacer de un desierto, como era esta tierra en el siglo pasado, un vergel verde bajo el plástico. Convertir una tierra áspera en un lugar próspero, hasta el punto de atraer hasta aquí a miles de personas de más de un centenar de nacionalidades diferentes. Una torre de Babel es hoy día este mar de plástico almeriense.

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Recuerdo cuando decía el astronauta español, Pedro Duque, que lo único visible con claridad desde el Espacio eran los invernaderos del Poniente almeriense, y añadía que también se distinguían las pirámides de Egipto, pero con dificultad, solo si se observaba con mucho detenimiento. Viene Ridley Scott a relatar en Almería la historia del pueblo judío que levantó dichas pirámides, cuando hay otro pueblo – formado por manos aguerridas de hombres y mujeres de espíritu noble, y que conforman la gran tribu de los agricultores – que bien merecería no una gran película, sino la ayuda de bancos y cajas, Administraciones, partidos políticos y gobernantes para salir adelante tras lo ocurrido estos últimos días a 500 de estas familias que se han quedado sin su medio de vida: sus invernaderos. Esta buena gente del campo nunca da plantón, siempre sale por la puerta principal porque ellos son el pueblo, y no los personajillos del cine.

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Empresas israelíes en España

Los israelíes está claro que son maestros en todos los procesos de monitorización del campo. Y sus empresas de la industria auxiliar, dedicadas a este segmento, están presentes en distintos países, a diferencia de las españolas a las que tanto les cuesta dar el salto hacia la internacionalización. En el sureste español, Almería y Murcia, hay numerosas compañías de capital israelí: casas de semillas, empresas de fertirrigación, de fibra de coco o de sistemas de control. Algunas son filiales españolas, aunque la matriz está en Israel y desde luego todo el aporte de I+D.

Hace solo unos días asistí en la Estación de Las Palmerillas de Cajamar a una jornada organizada por las empresas Pelemix y Paskal, fusionadas hace dos años. Acaban de instalarse en el PITA (Parque Tecnológico de Almería), tienen una fábrica en Alhama de Murcia, su central está en Israel y tienen distintos centros de producción en lugares tan variopintos como Sri Lanka, India o Canadá. Ahora tienen su mirada puesta en Almería y en la conquista de este mercado.

Presentaron un software bajo la etiqueta de ‘revolucionario’, pero lo cierto es que está aún en una fase muy embrionaria porque no se ha probado en ningún invernadero de Almería (sí en uno de la costa de Granada) y no será comercial hasta dentro de uno o dos años. Y la pregunta del precio por hectárea quedó sin respuesta.

En cualquier caso la idea es interesante. A través de distintos equipos de medición dentro del invernadero el agricultor puede controlar en todo momento el rendimiento de sus plantas, estando por ejemplo en su casa y con una conexión a Internet. El sistema crea una curva ideal, según las características de esa finca, y el productor puede planificar su trabajo para no caer nunca por debajo de dicha curva. Si se logra una mayor optimización de los recursos, bienvenida sea. Pero habrá que verlo, sobre todo, en una explotación que reúna las características del microclima almeriense.

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Israeli Companies in Spain

It is clear that the Israelis are masters in all the field monitoring processes. And their auxiliary industry companies dedicated to this sector are present in different countries, unlike the Spanish ones that are having so many problems to take the leap towards internationalization. In the Spanish south-east, Almeria and Murcia, there are numerous Israeli capital companies: seed houses, fertirrigation, coir or control systems companies. Some are Spanish subsidiaries, although the matrix is ​in Israel and, certainly, all the contribution of R & D.

A few days ago, I attended at the Estación de Las Palmerillas de Cajamar a conference organized by the Pelemix and Paskal companies, merged two years ago. They have just been installed on the PITA (Parque Tecnológico de Almería, Technological Park of Almeria), they have a factory in Alhama de Murcia, their headquarters are in Israel and have different production centers in places as diverse as Sri Lanka, India or Canada. Now they have their sights set on Almeria and on the conquest of this market.

They presented a software under the label of ‘revolutionary’, but the truth is that it is still at a very embryonic stage because it has not been tested in any greenhouse in Almeria (it has in one of the coast of Granada) and it will not be commercialized until one or two years from now. And the question of the price per hectare remained unanswered.

Anyway, the idea is interesting. Through various measuring equipment inside the greenhouse, the farmer can control at all times the performance of his/her plants, being, for example, at home and with an internet connection. The system creates an ideal curve, according to the characteristics of the farm, and the farmer can plan his/her work to never fall below this curve. If it get a greater resource optimization, that is welcome. But we will have to see that, especially, in a farm which meets the characteristics of the microclimate from Almeria.