España es en cítricos lo que Holanda en tomate: los reyes del comercio mundial

mandarinas con hoja

Es tal el aluvión de información que nos bombardea a diario, que a veces lo más interesante nos pasa por alto. En cierto modo con el blog procuro ser selectivo y hacer de filtro para contaros historias con enjundia que no se cuentan. Recientemente llegaba a mi correo un análisis del sector citrícola español, un estudio de más de 100 páginas, promovido por Cajamar y el CeiA3, y firmado por tres profesores asiduos lectores del blog: José Ángel Aznar, Juan Carlos Pérez Mesa y Emilio Galdeano. Los tres han sido nombrados en más de una ocasión en el blog, siendo incluso protagonistas de algunas entradas.

La pena es que un trabajo tan exhaustivo del sector de los cítricos quede tan desapercibido. De hecho, no me he tropezado con ningún artículo que lo refiera. Así que haré labor de transferencia y en unos pocos párrafos os resumiré las líneas maestras del estudio para adentraremos un poco más en un sector con un gran peso económico en España, pero al que creo que apenas se le presta atención: los cítricos.

campos citrícolas

España pese a la competencia creciente, ahí están China, India, Brasil, Turquía, Sudáfrica o Egipto, lidera las exportaciones mundiales de cítricos (3,2 millones de toneladas exportadas por campaña), lo que supone el 28% del total planetario. Estamos entre las seis principales zonas productoras mundiales, pero somos la número 1 en el comercio de cítricos. Similar a lo que ocurre con Holanda, que no dominan la producción de tomate, pero sí su comercio.

Hay bastantes paralelismos con los hortícolas. Al igual que el acuerdo con Marruecos perjudica a los invernaderos españoles, dicho tratado también afecta a los productores de naranjas y clementinas. La apertura de Bruselas a Turquía, Egipto y Marruecos preocupa a los empresarios del color naranja, ya que ocurre igual que con el tomate, menores costes de producción en la clementina alauita y coincidencia de calendarios.

Cargando naranjas

Naranja. Los principales mercados de la naranja española son Alemania, Italia y países del Este, como Polonia, República Checa o Eslovaquia. Inglaterra compra cada vez más a Marruecos.

El comercio de la naranja nacional la dominan los exportadores valencianos con más de la mitad de las operaciones. Se ve enseguida porque son ellos los que venden gran parte de la naranja sevillana, que es una zona productora en auge, pero que aún no controla los canales de comercialización.

Mandarina. Valencia y Castellón suponen el 81% del total exportado por España. Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido son los principales clientes. También son reseñables las ventas a Norteamérica, tanto a EEUU como a Canadá.

Limón y pomelo. Aquí hay que hablar de Murcia que controla el 65% de las ventas al exterior de limón. Con el pomelo el pastel se lo reparten casi a partes iguales murcianos y valencianos. Entre los mercados, destacar Alemania, Francia, Polonia y República Checa.

comarca de Los Valles

Distribución. A diferencia de Europa, en España el canal tradicional tiene un gran peso. Tiendas de barrio, mercados (ambulantes y tradicionales) acaparan la mitad de las ventas. El supermercado, el hiper y las tiendas low cost están por detrás. En definitiva, la frutería gana la batalla.

Consumo. Datos interesantes que desconocía: cada español compra anualmente 2,3 kilos de limones, casi 7 kilos de mandarinas y 20 kilos de naranjas. Las mandarinas son las que más crecen, a costa de las naranjas, que aún así suponen un consumo total en nuestro país de un millón de toneladas.

Posdata: las fotografías que acompaño las hice esta campaña en la Comunidad Valenciana. Las de campo son de la comarca de Los Valles, al norte de la provincia de Valencia, y las de almacén fueron hechas más al sur en la comarca de La Safor.

bolsitas de cítricos

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Agricultores de primera y de segunda. PAC para unos y sin pan para otros

sandías al aire libreEn el seno de una familia bien avenida solo hace falta meter la cizaña del dinero para que la armonía salte por los aires. Y nada mejor para dividir a los agricultores que subvencionar a unos y no a otros. Es lo que ocurre con la PAC que viene de Bruselas, pero no estoy hablando de que haya subvenciones para el olivar y no para las frutas y hortalizas ¡no, no! sino que estoy diciendo que dentro del sector hortofrutícola hay quienes reciben ayudas y otros que no. De tal manera que hay producciones de pimiento lamuyo en la zona del Guadalquivir que reciben dinero de Bruselas, de modo que ese agricultor no está agobiado pensando por cuánto va a vender sus pimientos; mientras que sus vecinos, los productores de ese mismo tipo de pimiento en Murcia o en Almería, están compitiendo en el mercado sin que nadie les dé una palmadita en forma de ayuda.

Esto significa que hay agricultores de primera y otros de segunda.

Hace un par de tardes estuve varias horas hablando con Andrés Góngora sobre esta cuestión. Ya en su día también lo hice con Roque García, en esto, la Coag y la Upa se entienden muy bien. No puede haber agricultores en la zona occidental de Andalucía que pongan sandías sin importarles por cuánto las van a vender, ya que tienen una paguilla de la UE que les saca de los aprietos; mientras que hay otros en el Levante español que las están pasando canutas para no malvender sus sandías. Como siempre. Divide y vencerás.

VisitaMinistra7JPG

Esto que estoy comentando se lo refirieron los de la Coag a la ministra Isabel García Tejerina la semana pasada en su visita a El Ejido. No hubo mucho tiempo, pero sí el suficiente para recordarle que aquí todos los que vivimos de la horticultura tenemos que tener todos las mismas reglas de juego. Y he puesto una foto de la ministra en el ayuntamiento ejidense, rodeada de empresarios y también de políticos, pero que ningún avezado lector vea en ello carga política alguna. Este es un blog que huye de cualquier atisbo de tufo político, tan sencillo como que lo que aquí suscribo también lo podría decir de Cañete o de sus predecesoras socialistas.

Y habrá quien se pregunte por qué unos sí y otros no. La explicación es sencilla. En la otra zona de Andalucía productores de maíz, girasol o remolacha, entre otros cultivos, tienen derechos históricos adquiridos que les permiten recibir ayudas de la Política Agraria Común (PAC) desde hace años. Lo que ocurre es que han dejado esos cultivos y se han pasado a los hortícolas, y como las ayudas están sujetas a la tierra (y no a la producción) pues pueden cultivar pimiento, calabacín, sandía, melón o brócoli – por poner ejemplos – y recibir dinero tanto de su venta como de su derecho de Pago Único.

Esto a todas luces es injusto. Es legal, pero injusto, como ocurre muchas veces con la ley. La ética camina por un lado y las normas que nos imponemos por otro.

sandía en Murcia

Un euro de ayudas a las frutas y hortalizas genera 10 veces más empleo que si se destina al olivar

olivos e invernaderos

¿Qué ocurre cuando un tópico no es un tópico? Decir que sectores que generan mucho menos empleo que otros viven subvencionados desde que existen las ayudas de la Unión Europea y que otros que crean más riqueza sobreviven prácticamente al margen de las ayudas, bien pudiera parecer uno de esos tópicos manidos y no creíbles. Pero me temo que no es así, me refiero a la comparativa entre el sector hortofrutícola y otros como el del olivar, que son lo que son a la sombra de la PAC, la Política Agraria Comunitaria.

En la columna izquierda de esta página, en el apartado de ‘Blogs amigos’ se encuentra recomendado el blog de Coexphal. Hace solo unos días publicaba este blog amigo una interesante entrada titulada ‘El sector hortofrutícola de Almería agraviado frente a otros sectores agrícolas en el Programa de Desarrollo Rural (PDR)’. No es que sea nada nuevo, afirmaciones como la anterior las llevo escuchando desde que era niño. Lo que sí me pareció más impactante fueron algunos de los datos que se recogen en dicho artículo y que han originado estas reflexiones que comparto con vosotros.

“Cada euro de ayuda al olivar retorna 3,5 euros del mercado, mientras que cada euro de ayuda a las frutas y hortalizas retorna 91 euros desde el mercado, o sea que cada euro de ayuda al olivar genera un 4% del valor de mercado del que podría generar ese euro destinado a la venta de frutas y hortalizas.

Cada millón de euros de ayuda al olivar genera 254 puestos de trabajo, mientras que un millón de euros de ayuda a las frutas y hortalizas crea 2.560 empleos, o sea que un euro destinado a frutas y hortalizas genera 10 veces más empleos que ese mismo euro destinado al olivar”.

olivar joven

A los amantes del mundo rural nos despiertan simpatía todas las agriculturas. Así al menos lo creo. Es mi caso. Por eso, no quiero que se malinterpreten estas líneas. No se trata de enfrentar a distintos sectores agrarios, sino de buscar una mayor ecuanimidad en las ayudas que provienen de la Unión Europea.

Prosigue el artículo de Coexphal argumentando lo siguiente: Hace unos meses que el Gobierno de España a través del anterior ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, decidió excluir de las ayudas a las frutas y hortalizas que fueron defendidas “con pocas ganas” por un Gobierno Andaluz que prefirió insistir en otras producciones y sobre todo en el olivar. Ahora empieza la batalla por la otra cuarta parte restante y quien tiene la decisión esta vez es la Consejería de Agricultura de Elena Víboras. Necesitamos que esta consejera que proviene de Jaén ejerza de lo que realmente debe ser, o sea Consejera del Gobierno de Andalucía. Si así lo hace deberá intentar reducir el enorme desequilibrio en el reparto provincial del dinero público. Además estará realizando una política de apoyo a la inversión productiva en el sector más inversor y productivo y a las provincias más inversoras y productivas de Andalucía”.

cogiendo pimientos

El sector hortofrutícola pone una pica en Flandes

Hace solo unos días, tras la última asamblea de Fepex (donde está como miembro Coexphal), los exportadores españoles de frutas y hortalizas anunciaron que el sector tendrá una oficina en Bruselas para la defensa de los intereses hortofrutícolas. Creo que esta noticia viene muy al hilo de la anterior, ya que la mejor manera de defender lo tuyo es teniendo una interlocución directa. En resumen, que los exportadores se plantean como una necesidad perentoria la creación de un lobby en el corazón de Europa (donde se corta el bacalao), que luche por los intereses del sector hortofrutícola español.

Algunos llevan años pidiendo esto. Nunca es tarde cuando se aprende a caminar. No será fácil en el mundo de los euroburócratas. Pero no queda otra. De los políticos, sean del color que sean, solo se pueden esperar promesas. Y fotos en las ferias. Recalco lo de ‘sean del partido que sean’.

Mar de plástico de El Ejido

‘Milagro español’. ¡¿Quién dijo que salimos de la crisis?! ¿Será verdad?

Hace pocos días asistí a varias charlas, en una jornada organizada por Coface en el PITA, en la que distintos ponentes defendieron en sus intervenciones que ya hemos salido de la crisis. Mi asombro fue mayúsculo. Reconozco que no soy un asiduo lector de la prensa de salmón, llámese de economía pura y dura, pero de ahí a no haberme enterado de tan extraordinaria exclusiva media un abismo. Incluso la buena nueva la definieron como ‘el milagro español’, esto es, la habilidad de nuestros políticos para sacarnos de tan vasta crisis sin que el ciudadano de a pie se entere.

charla 1

Vaya por delante que la intervención de José María O’Kean, en el centro de la imagen, habitual contertulio de la Sexta, catedrático de Economía de la Universidad Pablo de Olavide y profesor en la IE Business School, estuvo plagada de momentos brillantes. Como cuando definió uno de los grandes males de España, la burocracia y su burocracia: “Este país hay que simplificarlo, pero las personas que deben hacerlo viven de la complicación”. O cuando recordó que la sociedad ha cambiado para siempre: “En el mundo digital y tecnológico hay que estar, sí o sí”. Incluso para vender un tomate Internet es imprescindible. Hasta ahí muy bien. Sin embargo, hablar de ‘milagro español’ para referirse al tránsito de la economía de nuestro país en los últimos años, me parece cuando menos de un optimismo y un triunfalismo irreal.

Las exportaciones dan para mucho, pero sobre todo para los exportadores. Dan también para la macroeconomía, pero bien poco para la microeconomía de andar por casa. Hubo otro ponente que dijo que España es la tercera economía mundial cuyas exportaciones más pesan en el PIB, entre el 33-35%. Pero por otro lado también se defendió que el exportador que crece es el empresario que ya lo era, pero que es harto difícil para aquel que acostumbrado al mercado doméstico quiere abrirse camino en el exterior. “Es una milonga si nos dicen que se exporta fácil, hay que tener paciencia y dinero”, afirmó Sergio Viñolo, gerente de Alcaparras Luxeapers.

charla 2

Coface es una aseguradora de crédito. Cubre posibles impagos y realiza un análisis pormenorizado de los riesgos y fortalezas de cada mercado. Mikel Aguirre, director de Coface en España y Portugal, describió los “nuevos dorados” que personalmente no me resultaron tan “dorados” para el sector hortofrutícola, pese a que entre el público había una mayoría de empresarios de la agricultura. Colombia, Perú, Filipinas e Indonesia tienen el honor de tan notable definición. Los inconvenientes nos los podemos imaginar todos: tensiones sociales y políticas, desaceleración del crecimiento o volatilidad del tipo de cambio.

panel

Sobre China y Brasil se apuntó que lo conveniente es venderles, no producir en ellos. Brasil, una legislación muy complicada y un mercado que despertó grandes expectativas, pero que ha dejado más decepción que otra cosa. Sobre Rusia bastante preocupación y es que ahora parece que tenía más valor del que se creía a priori en el mes de agosto. Como dato, el 40% de la berenjena española era consumida antes del embargo por este país, aunque un porcentaje se hacía a través de Holanda, país especialmente preocupado por el cierre ruso.

El Banco Mundial tiene elaborado un mapamundi sobre los lugares a los que es más fácil exportar y más factible invertir. Los cuatro primeros son, por este orden, Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Ruano

El gerente de la Cámara de Comercio, Fernando Ruano, también tuvo unos minutos para exponer a grandes rasgos algunas claves para la exportación. Me resultó curioso el nombre que puso a una de ellas: ‘Conocer al asesino’. Lo podéis leer en la propia diapositiva.

A modo de conclusión de la sesión Riesgo País: parece ser que los bancos tienen crédito y  voluntad para darlo, que las exportaciones seguirán en 2015 capitaneando a los buques que vayan por buen puerto (las noticias positivas vendrán de las ventas al exterior) y que la globalización será aún más globalización, en el sentido de que la oferta y la demanda de productos se dará incluso en los países de bajo consumo y limitada renta. Y en cuanto al fin de la crisis la idea predominante es que se está saliendo, pero más lentamente que en otras crisis.

público

¡Ojo a Turquía! El mayor productor de tomate y el país más beneficiado por el veto ruso

En demasiadas ocasiones se nos va la mirada hacia el sur, para cruzar el Estrecho y debatir sobre la competencia del vecino marroquí; pero muy pocas veces centramos la atención en oriente, donde hay un coloso llamado Turquía, que es el mayor productor de tomate de esta parte del mundo.

tomate en caja de madera

Además, Turquía – junto a Israel – es el gran beneficiado del veto ruso. Puesta la barrera a las producciones comunitarias, turcos e israelitas tienen mucho que vender a Rusia. Sin embargo, puede haber otra lectura, ya que si ambos países se centran en el mercado de Moscú, en cierto modo descongestionarían los mercados europeos – ya maduros – para beneficio de los productores españoles. Países como Alemania o Francia durante esta campaña podrían tener más volúmenes de perecederos hispanos, con un previsible repunte para la media de nuestros agricultores. Pero eso habrá que verlo.

Igual que habrá que ver en el futuro – y es esto en lo que quiero detenerme – qué ocurre con el tomate español, si algún día Turquía ingresa en la Unión Europea. Algunos datos para la reflexión, extraídos de la estadística oficial de la UE, Eurostat.

Superficie. España tiene casi 26.000 hectáreas de tomate para el consumo en fresco; Turquía entre 124.000 y 128.000 hectáreas. ¿Impresionados? Yo también lo estoy. Habría que matizar que la mayoría de esa superficie es al aire libre, ya que Eurostat cifra en 24.000 las hectáreas de invernadero con cultivo de tomate que hay en Turquía, mientras que en España ese guarismo está en casi 20.000 hectáreas. En resumen en este último aspecto, son 4.000 hectáreas en cultivo intensivo de tomate a favor de los productores turcos. Un número nada desdeñable.

Producción. Si se suma el cultivo al aire libre, más el protegido, más el tomate de industria, Turquía tiene una capacidad productiva de 11.000 millones de toneladas de tomate. ¡¡Bárbaro!! Le sigue muy por detrás Italia con más de 5.000 millones de toneladas de tomate (insisto que en todas las categorías), mientras que España está en el tercer lugar con algo más de 4.000 millones de toneladas. A continuación Portugal, ya por debajo de la barrera de los 1.000 millones de toneladas, después Grecia, seguida de Holanda, Francia y Polonia.

Llama a la confusión el poco tomate que produce Holanda, y los ríos de tinta que se escriben sobre el tomate holandés; y lo mucho que produce Turquía, y lo poquísimo que se escribe al respecto.

verde ensalada

El chiste del holandés errante. Quería vender a resultas, pero le dijeron ¡Adiós muy buenas!!

pimientos holandeses

Lo voy a contar como si fuese un chiste, o por lo menos un chascarrillo de un bar. Pero tristemente es cierto. Verídico como todo lo escrito en este blog. Resulta que llega estos primeros días de septiembre a Almería un empresario holandés dedicado a la comercialización hortofrutícola. El tipo se creía el rey del mambo. Posiblemente aún se lo siga creyendo, acostumbrado a la forma de negociar que destila.

Se reúne con una empresa local de Almería y empieza a describir su amplio currículum, su red de contactos y su galáctica clientela, formada por la flor y nata de los mayores supermercados del centro de Europa y Alemania. “¡¡Guauu!!”, diría cualquier españolito inocente impresionado por el tutorial del intachable hombre de negocios centroeuropeo.

Después de la presentación llega el momento de ir al lío, es decir, hablar de precios. Comienza el señor, por llamarlo de algún modo, a minusvalorar la labor de los agricultores y a decir que él no trabaja con precio pactado. “¿¿Cómor??”, diría Chiquito. Pues que no, que el holandés errante venía a comprar sin precio, promoviendo esa venta a resultas que tanto daño nos ha hecho en esta provincia. El empresario almeriense le contesta que él no trabaja así, y entonces el tipo en cuestión va y saca la baraja de que si no aceptan sus condiciones, se va a comprar a Marruecos. “¡¡Adiós muy buenas”, le responden, “Marruecos está más al sur”, añaden indicándole el camino. Y le dan puerta.

Tomaten

La verdad es que esto que cuento gracia tiene bien poca. Un comerciante holandés que presume de trabajar con las primeras marcas de la distribución europea, con las que se presupone que debe de tener una relación profesional seria (esto es, por contrato) y, sin embargo, pretende piratear con los productos del campo almeriense. ¿Lo llamamos listillo, especulador o avispado? Por no decir otros términos malsonantes.

El susodicho quería que la empresa almeriense le mandase género para después él liquidar al precio del mercado y pagar según vendiese. Y luego se molestó porque la comercializadora española le pidiese un precio fijo, que se entiende debía tener programado con los supermercados. Eso, siendo serios, que es de lo que se trata.

Y ahora pregunto yo: ¿Llegará el día en el que Holanda deje de ser determinante como nexo y actor de la distribución o reexpedición hortofrutícola? Según me cuentan, las operaciones se hacen cada día de manera más directa, saltándose a listillos como el de esta historia.

Fotos de tomates marroquíes y de algunos camellos. Capítulo II

Ha tenido que ir el nuevo rey español de visita a Marruecos para que se firme el acuerdo de pesca (ése que ha servido de trueque por el del tomate). ¡Manda eggs!!, como dijo Trillo cuando estaba en el Congreso. ¡Bravo por los pescadores, bravo! Pero, ¿y los agricultores? ¿quién los abandera? ¿el rey abdicado?

stop marroquí

Le he pedido a uno de mis ‘pájaros locos’ que me dejé su archivo fotográfico de su última visita a Agadir. Por su trabajo viaja regularmente allí, buen amigo de la infancia y perfecto conocedor del agro. Entre las fotos que he ido cotejando se me ha colado una de camellos, junto a una torre vigía que otea el oceáno Atlántico. Este post viene a ser la continuación de otro anterior publicado con el título “Fotos de Marruecos. Capítulo I. Judías“.

camello

Me quiero centrar en el tomate cherry, fuente del último conflico – casi diplomático – entre las autoridades alauís y las bondadosas señorías de la Unión Europea. El 1 de octubre habrá cambios en el actual acuerdo del tomate (convenio agrícola entre Rabat y Bruselas). Los marroquíes bloquearon por este motivo y durante semanas el acuerdo de pesca firmado ayer, “han condicionado convenios de inmigración, colaboración en la valla de Melilla y acuerdos de compras bilaterales de distintos países de la Unión Europea a lo que se haga con su tomate”, según me explica Roque García, representante en el COPA de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). Roque ha estado presente en Bruselas en las reuniones con el comisario agrícola, Dacian Ciolos, y me cuenta que el comisario rumano está teniendo presiones de otro comisario no agrícola para que Bruselas ceda a las exigencias de Marruecos. Así que esas tenemos.

invernaderos alauís

El asunto es complejo, pero lo sintetizo. Hasta ahora en el contingente de tomate que Marruecos envía a la UE se toma como referencia para medir el precio mínimo de entrada de 0,46 euros/kilo el tomate suelto. Marruecos, que nunca ha pagado aranceles según las denuncias de Fepex y Coexphal presentadas ante la Oficina Europea contra el Fraude, quiere que se incluya en ese baremo el tomate cherry, que como todos sabemos tiene mayor valor, y de ese modo el precios de lo que se importe del país norteafricano siempre estará por encima de los 0,46 euros/kilo. “Marruecos nunca ha pagado ni pagará tasas arancelarias, con este nuevo sistema lo que se pretende es legalizar el fraude que siempre ha hecho y ha existido”, me explica Andrés Góngora, responsable estatal de frutas y hortalizas de Coag y asiduo a todas las reuniones que se hacen en Bruselas sobre este turbio asunto.

cherry marroquí

Y efectivamente parece ser que la UE ha aceptado la nueva exigencia marroquí. Pero no he querido dejar aquí el tema y he buscado si hay algo bueno en el nuevo sistema que entrará en vigor a partir del 1 de octubre. ¡Y sí que lo hay, je,je! La documentación de las importaciones ya no podrá entregarse tres meses después, como se toleraba hasta ahora. Así que por lo menos ahí la picaresca lo tendrá más difícil.

cuelgue marroquí

Me cuenta de la otra parte, la que produce en Marruecos, que “el 70-80% del tomate exportado a Europa sale sin precio de Marruecos. El precio, lo pone Perpigñan (Francia) y desde alli se comercializa: Francia, España, Alemania, etc”. Esto se llama venta a resultas y hasta donde yo sé es lo más dañino que puede ocurrir. ¡Díos mío, cuántas aristas tiene el asunto del acuerdo del tomate!

De Bruselas a Senegal. Con parada en Almería / From Brussels to Senegal with a stop in Almeria

No hace mucho contactó conmigo una estudiante española, asentada en Bruselas, que está haciendo un doctorado de investigación para la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Lieja (Bélgica), a través del Fondo Nacional de Investigación Científica Belga (FNRS). Su trabajo está dentro de un programa de la Unión Europea dedicado a las migraciones y al cambio climático. La chica se llama Sara Vigil y quería pasar una mañana conmigo hablando de agricultura, de inmigración y de si el ‘modelo Almería’ es o no un ejemplo extrapolable a otras zonas del mundo.

A Spanish female student contacted me not long ago, established in Brussels, who is studying an investigation doctorate at the Political Science School of the University of Liege, through the National Found of the Belgium Scientific Investigation (FNRS). Her work is part of a European Union program devoted to migrations and climate change. Her name is Sara Vigil and she wanted to spend a morning with me talking about agriculture, immigration and wheter the “Almeria’s model” is an extrapolable example to another part of the world or not.

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Entendí entonces que lo mejor era ser prácticos, dejarnos de teorías y llevar a esta chica por el campo, sobre todo, porque me dijo que no había estado en ningún invernadero. Le presenté a Javier, un gran hombre siempre dispuesto a divulgar el buen quehacer de varias generaciones de agricultores. Estuvimos en una finca de pimiento lamuyo, que sería arrancada un par de días después, y allí le habló del abonado de la tierra y del autocompostaje que hace con los restos vegetales de su propio invernadero. Después fuimos a ver unas sandías, y la temática fue la polinización y la labor de las abejas. Quedó sorprendida.

I understood that the best way to answer her questions was to be practical, leaving aside theories and taking her to the fields, and above all because she told me she has never been in a greenhouse. I introduced her to Javier, a great man who is always willing to divulge the expertise of several generations of growers. We were in plantation of clovis peppers which would be turned out a few days later and he talked to her of the fertilization and auto-manuring which he produce from the vegetables remains in his own greenhouse. After that, we went to see some watermelons and the matter was the tasks of the bees and the pollination. She was surprised.

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También hicimos parada en el bar Quinto Pino. Un lugar auténtico en mitad de nuestros invernaderos. Y allí mantuvimos una larga conversación sobre el viaje que Sara iniciaría a continuación dirección Senegal. En ese país africano quiere contactar con empresas españolas y de otras nacionalidades europeas, ya que el 20% de las tierras de Senegal están en manos de capital extranjero. Un interesante estudio sociológico sobre el fenómeno de la globalización hoy día y sobre las repercusiones económicas y sociales en terceros países. Por lo que contó Sara, en Senegal no solo hay producciones al aire libre (por ejemplo, de sandía y melón cantaloup o piel de sapo) sino también invernaderos en el norte del país. ¿De quién son esas explotaciones agrícolas, de senegaleses locales o de inversores europeos?

We also made a halt at Quinto Pino bar. An authentic place among our greenhouses. And there we had a long conversation about the trip that Sara would soon undertake to Senegal. In that African country she wants to make contact with Spanish and other nationalities companies, since 20% percent of the land is in the hand of foreign investors. An interesting sociological study of the phenomena of the globalization and the economic and social effects in third world countries. From what Sara told me there are not only open-air plantations ( watermelons and cantaloupe or piel de sapo melons) but there are also greenhouse in the north of the country. Who are the owners of these agriculture exploitations, Senegalese growers or European investors?

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Por otro lado, también quise llevar a Sara a la casa de una gran amiga mía, Fernanda, una persona dedicada a los demás de una manera totalmente altruista. Fernanda es la madre Teresa de El Ejido porque en todos los lugares hay personas cuyos valores, integridad y coraje nos recuerdan la figura de Teresa de Calcuta. Fernanda en los años 80 estuvo ayudando a la gente del pueblo con menos recursos, todos españoles. Más tarde, en los años 90 y en toda la década pasada quienes llamaban a su puerta en busca de ayuda eran casi todos inmigrantes subsaharianos, muchos senegaleses. En docenas y docenas de libretas (como la que señala Fernanda con su mano) aparecen los nombres de cientos y cientos de personas a los que Fernanda ayudó bien a encontrar trabajo – regularizando así su situación – o bien ayudó a necesidades incluso más urgentes de comida y vestido. Gran parte de ellos ya no están en la comarca, ya que Almería es provincia de paso para la mayoría que buscan después otros destinos en el resto de España y Europa, pero muchas veces cuando cruzan de nuevo por Almería vienen a agradecerle a Fernanda el cariño y la entrega que les prestó cuando arribaron a la Península Ibérica. La mayoría en patera.

On the other hand, I fancied taking Sara to the house of a great friend of mine, Fernanda, a person devoted to the others with a totally altruistic manner. Fernanda is the mother Teresa of El Ejido because there are good people everywhere who have such great values, integrity and courage that remind us of the figure of Teresa of Calcuta. During the eighties Fernanda helped many people, all Spaniards, with fewer resources. Later, during the nineties and the last decade were the sub-Saharan immigrants, mostly Senegalese, who took her door looking for help. In dozens and dozens of notebooks (as Fernanda pointed with her hand) the names of hundreds and hundreds of person appear, who were helped to find work –legalized their situations- or to even more urgent matters such as food and clothing by Fernanda. A large of them are not now in the area, since Almeria is a temporary province for those who look for other destinations in Spain and Europe, but very often when they go through Almeria, they go to Fernanda and thank her for the care and affection that she gave them when they came to Spain. Most of them in canoe.

Fotos de Marruecos. Capítulo I. Judías

Esta semana la empresa marroquí de las fotos que publico compartió en Facebook estas instantáneas, donde se ven cajas de cartón de judía verde larga y mujeres confeccionándola en un almacén. Como no es habitual este tipo de fotografías, me ha parecido interesante publicarlas para así ver por dentro cómo es el vecino del que tantas veces se habla a este otro lado del Mediterráneo.

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Marruecos tiene una clara ventaja en costes frente a España en el cultivo de la judía verde, que es intensivo en mano de obra. A principios de la década pasada cayó en picado la producción hispana de habichuela, hasta el punto de convertirse en un producto simbólico en la costa española. Sin embargo, en los últimos años la judía ha recuperado superficie en provincias como Almería, Granada, incluso Málaga. No ha desaparecido, como algunos auguraban, ha recuperado terreno debido a las buenas cotizaciones de las últimas cinco campañas. Así lo corroboran los informes de campaña de la Fundación Cajamar. Con altibajos, como es evidente.

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Aunque la judía alauí es barata y, por tanto, muy competitiva, se enfrenta a veces al problema de la distancia. Parte de la habichuela que se produce en Marruecos llega después en camión al sur de España, donde se etiqueta y se vuelve a exportar. Sin embargo, son habituales las pérdidas o descartes porque no siempre este perecedero llega en perfectas condiciones.

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Marruecos no es el único gran productor africano de judía verde. También está Kenia, que llena el sureste asiático con esta leguminosa.

El capital es irracional: invernaderos en mitad del desierto y otros mirando a Canadá, ¿es eso lo que queremos?

Lleva días circulando por las redes sociales esta fotografía, que voy a titular ‘Invernadero de cemento y sin agricultores’, perteneciente a una estructura de altísima tecnología situada en Míchigan, al norte de Estados Unidos, cerca de Canadá. La imagen está en el facebook de ‘Agrónomos por el Mundo’, pero también pulula en twitter. Son miles de personas las que ya la han visto y compartido. Navegando por Internet me he tropezado con un debate en un foro en el que aparecía la foto. La mayoría de los comentaristas eran detractores, pero también había algún que otro defensor de este modelo de agricultura, ¿realmente parece agricultura? Si os fijáis no se ve ni un trozo de tierra y casi es testimonial la presencia del ser humano, que se reduce a ir subido en un carrito para recoger tomates como un robot.

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No he participado en el improvisado debate, pero he tomado buena nota de lo que allí se decía. El máximo defensor del tipo de invernadero que se observa en la imagen superior era un empresario español que lo aplaudía argumentando que ese modelo es inevitable para no pasar hambre en el mundo. Ponía el ejemplo del maíz: o se manipula genéticamente o no se come. Personalmente no estoy de acuerdo. También decía este señor (su nombre no es importante, sino la corriente de pensamiento que representa, cada vez más extendida) que en Francia había visto aún mejores estructuras “con cogeneración, recuperación de drenaje, reutilización, mezcla de agua, etc. Llevo muchos años instalando alta tecnología con control del ambiente por DPV, DX etc, y pienso que las grandes urbes no dejan tierras para labor, por lo que hay que producir lo máximo por metro cuadrado”. Hasta ahí bien. No deja de ser una opinión, tan respetable como las demás. Sin embargo, luego ha tocado otra cuestión más sensible, en la que su opinión tiene otras connotaciones políticas.

“La foto de mi perfil es en el desierto del Sahara, concretamente en Dajla (250 kms de la frontera de Mauritania) al ser el suelo fondo marino el cultivo es en lana de roca, este tomate cherry ganó en Europa el premio a la calidad y sabor, si no fuera por la tecnología instalada no se produciría nada y no se crearían 600 puestos de trabajo”.Este simple comentario tiene más información de la que se ha escrito jamás en prensa sobre los invernaderos ilegales construidos por capital extranjero en el antiguo Sahara Español. Dajla o Dakhla es la capital de este territorio saharaui, llamada Villa Cisneros en época española. Dice la ONU que hasta que no se resuelva el problema del Sahara Occidental y se celebre un referéndum no se pueden explotar los recursos de esta zona situada entre Mauritania y Marruecos, y menos cuando el beneficio no es para la población saharaui. Según el Observatorio de los Recursos Naturales del Sahara, esos puestos de trabajo (los 600 a los que se refería el internauta) van destinados a colonos traídos de Marruecos para marroquinizar toda esta tierra y así Rabat anexionársela de facto, sin necesidad de referéndum alguno. Pero ya sabemos que Naciones Unidas pinta menos que ‘Pepe leches’. (…) Hay aún más sustancia que contextualizar. Hace varios años tuve que tragarme todos los discursos que hubo en la comisión de agricultura del Parlamento Europeo en la que se debatía si volver a firmar o no el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos, el llamado ‘tratado del tomate’. Todo era un teatrillo porque los propios eurodiputados decían no saber si había o no invernaderos en suelo saharaui. ¡Pues claro que los había y los hay, señores de Bruselas! Hasta les dieron un premio a los tomates que allí se cultivan. Eso sí, los euroburócratas no se preocuparon en enviar allí a una comisión independiente que evaluase sobre el terreno esto que cuento porque entonces el convenio comercial euro-alauí habría estallado por los aires. Muestra de ello es que en algunos países escandinavos está vetada la entrada de tomate que se produzca en territorio saharaui.

¿De dónde os pensáis que es la siguiente fotografía?

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Luego, en el foro del que estoy hablando, le preguntó otra persona a esta ‘garganta profunda’ sobre los salarios que cobran esos 600 trabajadores. Y esto contestó: “Lo que estipula la ley y por lo menos les da para comer, ¿sabes? He tenido el privilegio de vivir en estos países y te diré que se come por 2€ una excelente y sana comida, no entremos en demagogias baratas…”.

Finalmente este señor, que posiblemente a partir de ahora se cuidará más de lo que confiesa en redes sociales, acabó su participación en el debate con lo siguiente: “Pues yo he instalado en Senegal, Angola, Cabo Verde, Mauritania, Marruecos y ahora con la empresa para la que trabajo producimos 300 has de sandía y melón en Senegal, llevo en el continente africano más de 15 años, los primeros cultivos hidropónicos (melón) los hice yo en el Sahara y sé de lo que hablo, no es lo mismo ir de visita que convivir años…”. A continuación otro internauta le criticó su actitud, a lo que respondió: “No me ha ido nada bien ya que he tenido que cerrar mis empresas y parar a toda mi gente y trabajar de técnico para una gran empresa…”.

Y digo yo, si le ha ido mal, ¿por qué defiende con ese orgullo el paso de una agricultura familiar a otra industrial? Supongo que porque ahora quien le da de comer es una multinacional que levanta macroestructuras por todo el planeta.

Quiero concluir con otra foto de ‘Agrónomos por el Mundo’ de un invernadero de tomate en Lutherstadt Wittenberg, Alemania. Siempre defenderé la innovación, la I+D+i, la tecnología y todo aquello que suponga un plusvalor y una mejora significativa de las condiciones de trabajo, de los rendimientos para el productor y de la calidad y seguridad para el consumidor. Pero con cabeza. Con mesura. Y respetando el medio ambiente. Sin embargo, hay algunos elementos en las tres fotografías que no responden a estos condicionantes. Si el capital es irracional, pongamos las personas sensatez.

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