Irlanda. La crisis financiera afecta a los hábitos de consumo de frutas y hortalizas/ Ireland. The financial crisis of 2008 affects the consumption habits of fruits and vegetables

Californias de cuatro coloresLa gran crisis financiera que ha asolado a Europa a raíz del ‘pinchazo del ladrillo’ ha tenido también consecuencias sobre los mercados de consumo hortofrutícolas. Ejemplos como el irlandés. La recesión ha provocado que el ama de casa irlandesa, que antes compraba sin preocuparle el origen de los frescos, ahora se fije como nunca en la procedencia. Pero volvemos a la misma situación que la radiografiada en Inglaterra, su dependencia del exterior es absoluta para poder llenar la cesta de la compra con frutas y hortalizas frescas (que no congeladas).

Así que los productores locales irlandeses son los grandes beneficiados de este nuevo torbellino agronacionalista. Pocos, y lo que producen, se lo quitan de las manos. Casi literalmente.

Las encuestas de Kantar Fresh Produce Ireland reflejan que existe una corriente de opinión según la cual muchos irlandeses creen que comprando producto nacional apoyan a la economía del país. Es en realidad un argumento político, ya que la producción irlandesa se limita casi a las patatas, 10.700 hectáreas, y a un poquito de brásicas, un millar de hectáreas por todo el país. Lo demás es residual. Apenas 20 hectáreas de tomate, menos de una docena de hectáreas de calabacín y tan solo 7 hectáreas de pepino. Con estos números queda todo dicho.   Mayes en Irlanda

Hay otro paralelismo con el Reino Unido vinculado al segmento ecológico. Se trata de la percepción de una demanda ‘bio’ que es creciente ahora y en el futuro en ambas islas, según las encuestas de consumo. Se abre así una oportunidad de negocio en ambos mercados para los exportadores españoles, ya que los productores locales no abastecen esa pujante demanda doméstica. Es más, la superficie de hortalizas orgánicas irlandesas ha descendido un 44% en los últimos años.

Sobre Irlanda también hay que decir, principalmente en algunas frutas y cítricos, que Londres sigue sirviéndoles mucha mercancía, a través de la reexportación. Intermediarios que podrían saltarse los exportadores para vender directamente a Dublín.

Donde está más justificado que Irlanda defienda su producto patrio es en la cerveza, la Guinness es inigualable y la tostada irrepetible. Pero en hortícolas y frutales, el continente es su huerta natural. E insustituible.

Posdata: Las fotos pertenecen a un supermercado Lidl en Irlanda. Me las han cedido los amigos de Andorreando por el mundo, una pareja de jóvenes ejidenses que viaja por todo el planeta.

Pimientos en un Lidl irlandésIreland. The financial crisis of 2008 affects the consumption habits of fruits and vegetables

The great financial crisis that swept through the European markets, caused to some extend by the “explosion” of the real estate bubble, has also brought consequences on the consumer markets of horticultural products. That is exactly what happened to Ireland. The recession has caused the Irish housewife to pay more attention to the origin of the perishable goods, a thing she never used to do before. We are facing basically the same picture as in the UK: the Irish depend on the import in order to be able to fill the shopping basket with fresh fruit and vegetable (not frozen).

As a consequence the local producers are the ones to obtain benefits of this new agricultural-patriotic wave. Not only there are just a few of them, but whatever they produce is being sold almost literally in a fraction of a second.

The surveys of Kantar Fresh Produce Ireland point out that there is a trending opinion among the Irish that if they buy national products, they back up the economy of the country. It is more of a political argument, since the production of Ireland is limited to potatoes (10.700 hectares) and winter vegetables, almost 1.000 hectares all over the country. All other production is irrelevant. There are less than 20 hectares of tomato, less than a dozen of hectares of zucchini and only 7 hectares of cucumber. The numbers speak for themselves.

There is another similarity with the UK related to the ecological sector. I´m talking about the perception of the growing demand for “bio” products, which is also one of the future trends on the British Isles, according to the latest consumers surveys. A business opportunity for the Spanish exporters is created both on the market of Ireland and the UK, taking into account that the local producers cannot satisfy the thriving domestic demand. What is more, the surface dedicated to horticultural production in Ireland shows a decrease of 44% during the last couple of years.

I have to mention too, that, mostly in the case of some of the fruits and citruses, London still supplies a relevant portion to Ireland through re-exportation. By avoiding the middleman the Spanish exporters could sell directly to Dublin.

The only Irish national product whose preservation is well founded is beer, Guinness is unparalleled and stout is simply unique. But when it comes to fruits and vegetables, the continent is its natural garden and orchard. And it is irreplaceable.

Murgiverde en Irlanda

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