La belleza del mar de plástico. Orgullosos de su blanco manto

AL VIENTO (2)

Subí este sábado pasado por la tarde con Ana a la sierra de Gádor. Del arroyo de Celín hacia las alturas para vislumbrar desde tan magna posición el mar de plástico majestuoso bajo el cielo azul. Comparto con vosotros algunas de las instantáneas recogidas por Ana.

El verde claro del pinar tintado con el marrón del suelo de esta sierra que nos protege de todo mal. Y hacia arriba los jirones blancos de nubes que se enredan en su color con el blanco reflejado por el plástico cuando es acariciado por la invisible radiación solar. Y al fondo, muy a lo lejos algún navío que se confunde con una nave espacial, pues tan amplia es la panorámica que se contempla desde lo escarpado de la montaña.

FLORES

Ana se lanzó monte abajo con su Nikon buscando algún ángulo con el que inmortalizar aquella escapada del primer fin de semana de otoño. Yo le puse a mi Canon el gran angular e hice varios disparos. Luego la guardé. No me apetecía hacer fotos, quería concentrar mis sentidos únicamente en el disfrute del cuadro que tenía ante mis ojos.

SOPLANDO DESDE EL EJIDO (2)

Cuando a los pocos minutos regresó Ana, le dije que esa tarde le tocaba a ella hacer todo el trabajo fotográfico. Con tanto silencio no quería hacer otra cosa que deleitar a mis sentidos con la contemplación de un paisaje único en el planeta. Y empecé poco a poco a buscar a vista de pájaro puntos cardinales de mi particular interés, como algunos de los caminos rurales que recorría a bici cuando de adolescente hacía mountain bike con mis compañeros del IES Fuente Nueva. También busqué algunos invernaderos de amigos o familiares, y comencé a contar los escasos huecos que quedaban entre invernadero e invernadero. Y pensé – y luego lo traduje en palabras con Ana – que todo aquello que dilataba mis pupilas era una verdadera obra de arte hecha y esculpida por la mano del hombre. Aquellos invernaderos y sus plásticos movían en mi interior un pálpito de amor. Y su ataque despertaba en mí la más encendida de sus defensas.

ENTRE PINOS

Dalías a la derecha, como una lengua de tierra fragmentada por las peladas montañas de los Atajuelos, y cada vez más cercana a El Ejido a través del blanco de invernadero que une a los agricultores de uno y otro pueblo. A lo lejos hacia occidente la eterna Abdera, más agrícola ahora que pesquera ya que el pan hoy día viene del pimiento. Más cerca, desde aquella atalaya de Sierra de Gádor, se rozaba con la vista todo el límite costero desde Balanegra, continuando por Balerma y Guardias Viejas, siguiendo por Almerimar y acabando en la Urba de Roquetas. Y acercando la vista tierra adentro todos los núcleos de El Ejido, como Pampanico, Tarambana, Matagorda, Santa Mª del Águila, Las Norias y su balsa del Sapo, y más a lo lejos San Agustín.  También se hacía visible La Mojonera, no así desde el ángulo en el que detuvimos el coche Vícar, Roquetas o Aguadulce.

DALIAS

PUESTA SOL

BICOLOR DALIAS(2)Más de una hora estuve absorto deleitándome con aquel mar blanco, una tierra de oportunidades y acogida para miles de personas que han huido en las últimas décadas de la miseria de sus lugares de origen. El Poniente, comarca de acogida y promesa de prosperidad, donde el maná brota de la planta de pepino, de berenjena o calabacín y donde hay para saciar el hambre de miles de criaturas. Medio siglo transformando el desierto en tierra fértil.

Horas después, ya en casa y con ganas de agarrar el sofá un rato, se sucedían en mi mente las imágenes del mar de plástico. Y la inquietud me hizo dar un salto, apagar el televisor y encender el ordenador. Hay mucho trabajo por hacer en defensa de nuestro modo de vida.

EL EJIDO

MIRANDO AL MAR (2)

NOCTURNO (2)

Fraimher agro cumple 30 años

Agricultores presentes

No me gusta decir “no puedo” más de dos veces. Así que la tercera vez que Isabel López me invitaba a un acto de su empresa no pude decir no. Las veces anteriores me pilló de viaje, pero esta vez en mitad de las fiestas de San Isidro, en una semana ejidense entre lúdica y festiva, me ha resultado más fácil escaparme y poder echar un buen rato con los agricultores del almacén de suministros Fraimher agro.

Isabel López GonzálezEste fin de semana la empresa Franciscoisabelmariahermanos, Fraimher agro, conmemoraba su 30 cumpleaños con una gran comida a la que asistieron alrededor de 150 agricultores de la comarca del Poniente almeriense. En un ambiente agradable, en las instalaciones del propio almacén, todas estas familias también celebraban el fin de campaña.

Isabel con familias de agricultores   Agricultores y sus familias   Isabel con el cocinero

Isas   Comida

Este centro de insumos se encuentra en Rebeque, en El Ejido, cerca de Balanegra. La primera nave estuvo en la antigua nacional 340, en el centro de Balanegra, cerca de la cooperativa Cabasc. En el año 2000 hicieron el cambio a la ubicación actual, que ocupa más de mil metros cuadrados. Esta empresa familiar nació en junio de 1985.

Isabel López, ingeniero técnico agrícola, y su hermano Francisco López, gerente, quisieron rendir un homenaje a sus padres en este acto, brindándoles unas emotivas palabras y regalándoles una metopa. Tanto la madre como el padre, también Isabel y Paco, me contaron después cómo fueron aquellos primeros años. Difíciles, duros y a base de mucho coraje. Ellos son un testimonio paradigmático de este campo. Ya sé que muchas veces los que amamos estos invernaderos recordamos el origen familiar de este modelo de vida y de agricultura, lo sé; pero siempre que me tropiece con pioneros de aquel milagro, lo recordaré, lo subrayaré y lo seguiré repitiendo: lo que tenemos en esta tierra está labrado a base de sudor y esperanza.

Y estos homenajes casi siempre se hacen de puertas hacia adentro. En un almacén de suministros de Rebeque, entre invernaderos, hay muchas historias humanas que contar detrás de esos rostros y esas decenas de manos labriegas.

Isabel González Alonso, madre

Rebeque para mí es un sitio especial. Parte de mis raíces están en estos parajes. En estos pastos invernados se crío mi abuelo paterno. Así que perderme con el coche por este laberinto de plásticos es reencontrar una identidad de la que siempre presumo.

30 aniversario y reconocimiento a sus padres

Miguel Pierre, Javier Pérez, Francisco Luis Cara, Francisco López e Isabel López conforman la plantilla de Fraimher. Aparecen juntos en alguna fotografía. Aunque para el sector productor es un momento ahora de cierto descanso, para segmentos como el de los suministros es una época de mucha actividad, de cara a la preparación de la próxima campaña.

Justo ZabalaPor allí también estaba Justo Zabala, el mítico locutor y propietario de la histórica emisora de radio daliense, Alizan Radio. Cuando era niño, recuerdo como ésta era la cadena que había que sintonizar para escuchar buena música. Eran tiempos en los que había menos distracciones, pocos canales en la tele, radios nacionales cuya frecuencia aún no llegaba, nada de móviles ni de Internet (a años luz en aquella época); así que Alizan Radio era todo un referente. Su emisión de buena música continúa hoy día, como siempre desde Dalías, pero ahora las competencias son de todo tipo y feroces como nunca.

Tengo que decir que yo aún sigo oyendo esta emisora muchas veces que voy en el coche. Así que me hizo la ilusión propia de un niño escuchar una voz tan reconocida en mi subconsciente como la de Justo Zabala. Le pedí que posase para una foto. Además tengo que reconocer que como showman es inigualable. ¡Qué manera de animar el cotarro y levantar al personal al son de un buen brindis!

Por vosotros.

Brindis