Fotos de Marruecos. Capítulo I. Judías

Esta semana la empresa marroquí de las fotos que publico compartió en Facebook estas instantáneas, donde se ven cajas de cartón de judía verde larga y mujeres confeccionándola en un almacén. Como no es habitual este tipo de fotografías, me ha parecido interesante publicarlas para así ver por dentro cómo es el vecino del que tantas veces se habla a este otro lado del Mediterráneo.

Imagen

Marruecos tiene una clara ventaja en costes frente a España en el cultivo de la judía verde, que es intensivo en mano de obra. A principios de la década pasada cayó en picado la producción hispana de habichuela, hasta el punto de convertirse en un producto simbólico en la costa española. Sin embargo, en los últimos años la judía ha recuperado superficie en provincias como Almería, Granada, incluso Málaga. No ha desaparecido, como algunos auguraban, ha recuperado terreno debido a las buenas cotizaciones de las últimas cinco campañas. Así lo corroboran los informes de campaña de la Fundación Cajamar. Con altibajos, como es evidente.

Imagen

Aunque la judía alauí es barata y, por tanto, muy competitiva, se enfrenta a veces al problema de la distancia. Parte de la habichuela que se produce en Marruecos llega después en camión al sur de España, donde se etiqueta y se vuelve a exportar. Sin embargo, son habituales las pérdidas o descartes porque no siempre este perecedero llega en perfectas condiciones.

Imagen

Marruecos no es el único gran productor africano de judía verde. También está Kenia, que llena el sureste asiático con esta leguminosa.

Anuncios

El capital es irracional: invernaderos en mitad del desierto y otros mirando a Canadá, ¿es eso lo que queremos?

Lleva días circulando por las redes sociales esta fotografía, que voy a titular ‘Invernadero de cemento y sin agricultores’, perteneciente a una estructura de altísima tecnología situada en Míchigan, al norte de Estados Unidos, cerca de Canadá. La imagen está en el facebook de ‘Agrónomos por el Mundo’, pero también pulula en twitter. Son miles de personas las que ya la han visto y compartido. Navegando por Internet me he tropezado con un debate en un foro en el que aparecía la foto. La mayoría de los comentaristas eran detractores, pero también había algún que otro defensor de este modelo de agricultura, ¿realmente parece agricultura? Si os fijáis no se ve ni un trozo de tierra y casi es testimonial la presencia del ser humano, que se reduce a ir subido en un carrito para recoger tomates como un robot.

Imagen

No he participado en el improvisado debate, pero he tomado buena nota de lo que allí se decía. El máximo defensor del tipo de invernadero que se observa en la imagen superior era un empresario español que lo aplaudía argumentando que ese modelo es inevitable para no pasar hambre en el mundo. Ponía el ejemplo del maíz: o se manipula genéticamente o no se come. Personalmente no estoy de acuerdo. También decía este señor (su nombre no es importante, sino la corriente de pensamiento que representa, cada vez más extendida) que en Francia había visto aún mejores estructuras “con cogeneración, recuperación de drenaje, reutilización, mezcla de agua, etc. Llevo muchos años instalando alta tecnología con control del ambiente por DPV, DX etc, y pienso que las grandes urbes no dejan tierras para labor, por lo que hay que producir lo máximo por metro cuadrado”. Hasta ahí bien. No deja de ser una opinión, tan respetable como las demás. Sin embargo, luego ha tocado otra cuestión más sensible, en la que su opinión tiene otras connotaciones políticas.

“La foto de mi perfil es en el desierto del Sahara, concretamente en Dajla (250 kms de la frontera de Mauritania) al ser el suelo fondo marino el cultivo es en lana de roca, este tomate cherry ganó en Europa el premio a la calidad y sabor, si no fuera por la tecnología instalada no se produciría nada y no se crearían 600 puestos de trabajo”.Este simple comentario tiene más información de la que se ha escrito jamás en prensa sobre los invernaderos ilegales construidos por capital extranjero en el antiguo Sahara Español. Dajla o Dakhla es la capital de este territorio saharaui, llamada Villa Cisneros en época española. Dice la ONU que hasta que no se resuelva el problema del Sahara Occidental y se celebre un referéndum no se pueden explotar los recursos de esta zona situada entre Mauritania y Marruecos, y menos cuando el beneficio no es para la población saharaui. Según el Observatorio de los Recursos Naturales del Sahara, esos puestos de trabajo (los 600 a los que se refería el internauta) van destinados a colonos traídos de Marruecos para marroquinizar toda esta tierra y así Rabat anexionársela de facto, sin necesidad de referéndum alguno. Pero ya sabemos que Naciones Unidas pinta menos que ‘Pepe leches’. (…) Hay aún más sustancia que contextualizar. Hace varios años tuve que tragarme todos los discursos que hubo en la comisión de agricultura del Parlamento Europeo en la que se debatía si volver a firmar o no el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos, el llamado ‘tratado del tomate’. Todo era un teatrillo porque los propios eurodiputados decían no saber si había o no invernaderos en suelo saharaui. ¡Pues claro que los había y los hay, señores de Bruselas! Hasta les dieron un premio a los tomates que allí se cultivan. Eso sí, los euroburócratas no se preocuparon en enviar allí a una comisión independiente que evaluase sobre el terreno esto que cuento porque entonces el convenio comercial euro-alauí habría estallado por los aires. Muestra de ello es que en algunos países escandinavos está vetada la entrada de tomate que se produzca en territorio saharaui.

¿De dónde os pensáis que es la siguiente fotografía?

Imagen

Luego, en el foro del que estoy hablando, le preguntó otra persona a esta ‘garganta profunda’ sobre los salarios que cobran esos 600 trabajadores. Y esto contestó: “Lo que estipula la ley y por lo menos les da para comer, ¿sabes? He tenido el privilegio de vivir en estos países y te diré que se come por 2€ una excelente y sana comida, no entremos en demagogias baratas…”.

Finalmente este señor, que posiblemente a partir de ahora se cuidará más de lo que confiesa en redes sociales, acabó su participación en el debate con lo siguiente: “Pues yo he instalado en Senegal, Angola, Cabo Verde, Mauritania, Marruecos y ahora con la empresa para la que trabajo producimos 300 has de sandía y melón en Senegal, llevo en el continente africano más de 15 años, los primeros cultivos hidropónicos (melón) los hice yo en el Sahara y sé de lo que hablo, no es lo mismo ir de visita que convivir años…”. A continuación otro internauta le criticó su actitud, a lo que respondió: “No me ha ido nada bien ya que he tenido que cerrar mis empresas y parar a toda mi gente y trabajar de técnico para una gran empresa…”.

Y digo yo, si le ha ido mal, ¿por qué defiende con ese orgullo el paso de una agricultura familiar a otra industrial? Supongo que porque ahora quien le da de comer es una multinacional que levanta macroestructuras por todo el planeta.

Quiero concluir con otra foto de ‘Agrónomos por el Mundo’ de un invernadero de tomate en Lutherstadt Wittenberg, Alemania. Siempre defenderé la innovación, la I+D+i, la tecnología y todo aquello que suponga un plusvalor y una mejora significativa de las condiciones de trabajo, de los rendimientos para el productor y de la calidad y seguridad para el consumidor. Pero con cabeza. Con mesura. Y respetando el medio ambiente. Sin embargo, hay algunos elementos en las tres fotografías que no responden a estos condicionantes. Si el capital es irracional, pongamos las personas sensatez.

Imagen

Si una casa de semillas cierra, ¿qué pasa con sus variedades?

Imagen

¿Qué ha ocurrido con las variedades de Zeta Seeds, algunas de ellas auténticos referentes del campo? Los obtentores varietales, ¿a quiénes las venden? ¿Y con el material de Semillas de Almería, qué ha sucedido? Sobre ésta última y todo el entramado de que aquello que se llamó Iniciativas Económicas de Almería y Agencia IDEA – vía concurso de acreedores – poco he indagado estos meses atrás, pero seguro que entre los lectores hay quienes nos pueden contar en qué ha quedado todo. Sí puedo, sin embargo, aportar algunos datos sobre quién está vendiendo las variedades de Zeta, repartidas principalmente entre Fitó e Intersemillas, la primera catalana y la segunda valenciana.

Imagen

Intersemillas tiene los derechos de explotación (royalties) de ‘Elcabo’, ‘Meyity’, ‘Royalty’, ‘Belmonte’, ‘Bombita’ o ‘Gallito’; mientras que Fitó se ha quedado con ‘Zanetti’, ‘Soberano’, ‘Monarcado’ o ‘Marquesado’. Estuve hace unos días con Daniel Montoro (en la imagen superior), el comercial de Intersemillas en Almería, visitando la finca del agricultor Cecilio Murcia, que aparece en la primera fotografía. Daniel me llevó allí porque también es el comercial de una nueva casa de semillas provincial, radicada en Viator, Agrinature; así que fuimos a ver un tomate larga vida tipo daniela de gran calibre, pero aún no comercial. Agrinature quiere sumarlo a su oferta donde ya está ‘Fangora’, un pera gordo de ciclo corto; ‘Carbonero’, un california rojo de calibre G pensado para las cooperativas; y ‘Osiris’, un pepino holandés para temprano. La colaboración entre Intersemillas y Agrinature es estrecha, y fue visible en la última edición de la feria agrícola de Níjar donde compartieron expositor.

Imagen

Regresando al origen de este artículo, Intersemillas se ha quedado con los siguientes varietales de Zeta Seeds. ‘Royalty’, un pera gordo para ciclo largo, bien conocido en La Cañada y Níjar; ‘Meyity’, otro pera, pero de ciclo corto, con tolerancia a spotted y habitual en Vélez-Málaga y Zafarraya; y ‘Elcabo’, un daniela de ciclo corto y calibre GG-GGG. Eso en cuanto a tomate, en cuanto a pepino Intersemillas tiene, y que era material de Zeta, ‘Belmonte’, un holandés temprano, ‘Bombita’, otro tipo Almería pero en tardío, y ‘Gallito’, más conocido entre los productores canarios. Además un pimiento italiano llamado ‘Carboni’. Por su parte, Semillas Fitó es quien comercializa ahora ‘Zanetti’, un pimiento italiano que se caracteriza por su excelente sabor; también ‘Fonsi’, otro italiano; ‘Soberano’, un lamuyo de calibre mediano, un clásico de zonas como Adra o Balanegra; y otros dos lamuyos como ‘Monarcado’ y ‘Marquesado’.

posdata. Hasta aquí la primera parte del artículo. Y una pregunta en voz alta, ¿por qué el california amarillo es uno de los ejes centrales de la oferta de las últimas casas de semillas que han aterrizado en el sureste peninsular? Cuatro ejemplos: Iberia Seeds, Meridiem SeedsSur Seeds o Llavors Horta. ¿Hay un vacío en ese segmento y quieren cubrirlo o hay otras causas?

Imagen

Novedades en melón

Punto y aparte. Hace poco estuve visitando el nuevo Centro de Ensayos y Demostraciones que Rijk Zwaan construyó recientemente en El Ejido. Jornada de puertas abiertas para ver novedades en melón galia, blanco, piel de sapo, cantaloup y charentais. Entre estos últimos vi algunas variedades que se cultivan en otras zonas, como Murcia, y en otros países y continentes. Por ejemplo, en el tipo cantalupo un larga vida como ‘Signol’ funciona bien en Senegal y Marruecos. Para Centroamérica y Brasil está ‘Agustino’, un larga vida con un color naranja muy intenso. En los galias me llamó la atención que cada vez prima más la textura crujiente, sin lugar a dudas pensando en la poscosecha y el transporte.

Imagen

Y acabo con un ensayo. Lo denominan rockmelon o cantaloup americano. Por fuera tiene una apariencia similar al galia, pero por dentro en lugar de ser de carne amarilla lo es de color naranja. Una mezcla de dos tipologías. Creo que la llaman línea Caribbean. Desde luego pinta exótica tiene.

Imagen

La campaña de tomate más corta

Los tomates en Almería llevan desde Semana Santa vendiéndose en una horquilla de entre 8 y 10 céntimos. Cualquiera que conozca el funcionamiento de las pizarras agrícolas sabe que los tres o cuatro primeros cortes son puro maquillaje, así que para calcular la verdadera fiebre que se sufre en el principal cultivo del campo almeriense hay que mirar los cortes posteriores. Esos ínfimos precios obligan a que la campaña esté ya finiquitada en la principal zona productora de tomate del país.

Imagen

Hay algunas comercializadoras que les han dicho estos días a sus agricultores que no lleven más género al almacén “por problemas de comercialización”, ¡vamos, que no se venden! Sería importante que esto lo supieran las asociaciones de consumidores y amas de casa de España porque sobra tanto tomate en el campo que se tira o no se recoge, ¿a qué precios están en los lineales de los supermercados? Es injustificable que en este momento el consumidor pueda pagar un precio alto por sus tomates. Lo normal es que el precio sea tan barato y asequible como para que en todos los hogares españoles se pueda tomar gazpacho a diario. Lo digo con sorna, pero también lanzando un globo sonda, valga la redundancia (al más puro estilo de Magán).

Las explicaciones que dan los comerciales son las de siempre. Nada nuevo bajo el sol. Que hace calor, que el buen tiempo ha adelantado las producciones de otras zonas de Europa y que se ha producido una avalancha de producto. Cierto o no, yo me hago algunas reflexiones, ¿para qué tantas novedades en variedades de semillas con nuevas tolerancias o resistencias, con mejor comportamiento poscosecha, con más sabor o con un color más intenso? ¿para qué todo el circo de la innovación, de la formación, de la apertura de nuevos segmentos de mercado, nuevos envases, control biológico, fusión de empresas…? ¿para qué sirve todo un sector hiper-profesionalizado como el del tomate, si se descubre que es un gigante con los pies de barro?

Imagen

Quiero ilustrar esta reflexión con un par de fotos de Expolevante, un magnífico escaparate para promocionar el cultivo de tomate. Los había de todos los colores, calibres, con nuevos formatos y peculiaridades, pero la buena intención de esa feria agrícola recién concluida contrasta con la realidad que hay a pie de campo.

Los precios lo son todo. El tomate de invernadero no va a levantar ya cabeza esta campaña y lo más lógico es que en breve empiecen a arrancarse las plantaciones. El verano se antoja largo, muy largo porque los agricultores no tienen nóminas. Cuando el invernadero quede baldío, habrá que esperar a que el verano pase sin contratiempos y llegue el otoño lo antes posible.

Y una última observación, ¿para qué levantar nuevas estructuras y aumentar la superficie invernada? ¿y qué objetivo tiene mejorar la productividad por metro cuadrado? ¿quién se beneficia por sacar más kilos? ¿quién se va a comer esos tomates? Otra vez como respuesta la fiebre y la gallina que se quedó sin huevos de oro. Hablando de circos, en unos días tendremos el de las elecciones europeas. ¡¡El lunes ya estaremos todos salvados!!

Nos toman el pelo. Elecciones europeas. ¿A quiénes defienden?

Me llamaron ayer de Antena 3 porque en breve van a emitir un programa sobre alimentación. Al compañero periodista que me echó el teléfono le había tocado la patata y empezó a preguntarme sobre este tubérculo, pero rápidamente le contesté que yo no era la persona más indicada para hablar de este cultivo. Entonces me dijo que había otro chico al que le habían encargado el tomate. Así que más tarde recibí la llamada de otro periodista interesándose sobre el cultivo del que más hemos hablado en este blog. Amén del calabacín, claro, traído casi siempre a colación por el virus Nueva Delhi.

Comparto esto con vosotros porque me gustaría saber qué le habríais respondido vosotros a Eduardo, que es como se llama la persona encargada de preparar los contenidos referidos al tomate en ese próximo programa de alimentación que pronto veremos en Antena 3 o la Sexta (como ahora van de la mano, supongo que se emitirá en ambas cadenas en distintos momentos). Me preguntó por qué los consumidores siempre pagan un precio parecido por el tomate, es decir, aunque el agricultor reciba cuatro perras por sus tomates sin embargo en destino la ama de casa siempre tiene que rascarse el bolsillo. ¡Qué largo de contestar, verdad!! También quiso saber qué pasa con el tomate de Marruecos, cómo afecta a nuestras producciones. Y cómo es el tomate holandés. ¿Cómo se lo habríais explicado? Apenas le pude hacer un pequeño esbozo del poder de negociación de la distribución; de la competencia desleal de Marruecos que se salta a la torera los cupos de entrada y los precios mínimos del acuerdo del tomate que tiene firmado con la UE (sin olvidar el diferencial de salarios); le subrayé que los holandeses tienen una productividad inversamente proporcional al sabor de sus tomates; o también le argumenté que la “calidad no es barata”, que hay que aprender a pagar un precio justo por saborear un buen tomate, pero que por desgracia los consumidores solo buscan barato y más barato sin preocuparse ni por el origen de lo que se comen ni por la seguridad alimentaria de unas zonas u otras.

Imagen

Estaba en Águilas (Murcia), visitando a un amigo, Fermín, cuando recibí la llamada de Eduardo, de Antena 3. Desde esta zona de Murcia hasta las cercanías de Vera toda la calle está poblada de cultivos, aunque os pongo una foto (imagen superior) en la que el marrón del primer plano recuerda que ahí había hasta hace poco lechuga. En esta comarca murciana, limítrofe con Andalucía, vi sandía negra y rayada (como la de la fotografía inferior) también melón, de distintas tipologías, cantaloup y piel de sapo principalmente, galia y algo de amarillo. Luego en el Levante almeriense vi que predominaba como cultivo la sandía. Al menos eso es lo que encontré.

Imagen

Conocí ayer por la tarde en Águilas a un empresario francés que definió perfectamente lo que por la noche no supieron explicar ni Cañete ni Valenciano en el teatrillo que hicieron en televisión. Explicaba este francés que los precios del melón y la sandía son ruinosos porque la Unión Europea es un coladero de esos productos venidos de Latinoamérica, Senegal y Marruecos. Los alauitas en este momento están enviando melón a mansalva a los mercados europeos y él se preguntaba por qué la Unión Europea no da prioridad a las producciones de Grecia, Italia, España, Portugal o Francia. Así de sencillo. No tiene sentido que los agricultores europeos tengan que competir en desventaja con otros países para malvender sus melones y sandías.

Imagen

Luego por la noche veo a la señora Elena Valenciano pronunciar desde la lejanía las palabras “sector agroalimentario” y a Arias Cañete autofelicitándose por lo que no hizo en el Ministerio de Agricultura y me doy cuenta, una vez más, que “en el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Y me viene al recuerdo la conversación mantenida unas horas antes con Fermín en la que me explicaba lo rica y variada que es la huerta murciana y lo poco que los políticos hablan de ella: en Murcia hay cítricos, cereal, vid, olivar, fruta de hueso y de pepita, y hortícolas de todo tipo al aire libre y en invernaderos de plástico y de malla. Es para sentirse orgullosos. Pero no. Nuestros políticos siguen a distancia planetaria lo que pasa en el campo español y, sin embargo, quieren que vayamos a votar en breve para nombrar a los euroburócratas. ¿Sabían estos políticos que quieren irse a Bruselas que fruto del acuerdo del tomate con Marruecos han cerrado en el pueblo murciano de Mazarrón más de una docena de comercializadoras, entre ellas Coara, Rodríguez, Pataleta, Agrícola Méndez, Agrícola Pinilla o Durán, entre otras que ahora no recuerdo?

Cuando en sus inicios a la Unión Europea se llamaba Comunidad Económica Europea uno de sus principios fundamentales era la política agrícola que tenía como fundamento el sostenimiento de los agricultores comunitarios. Pasaron los años, siguieron nuevos tratados, cambios de todo tipo y a los señores que viven en Bruselas y Estrasburgo se les olvidó uno de los pilares (la protección de los agricultores de la Unión) por los que se creó este club europeo en Roma allá por 1957. Ahora los productores no son importantes, salvo para asuntos que afecten a los empresarios agrícolas del norte de Europa, y vivimos en un mundo salvaje, deslocalizado, donde todo vale y solo reina el capital. Y además quieren que nos tomemos en serio las próximas elecciones para seguir legitimando su juego hipócrita.

Posdata.  Acabo con una fotografía que ayer tomé en Cuevas del Almanzora (Almería). Detuve el coche ante una plantación de calabacín al aire libre. Desde luego que no es usual, sobre todo después de una campaña llena de virus venidos de nadie sabe dónde.

Imagen

Mirando a Huelva. Fresones a ambos lados del Mediterráneo. España y Marruecos

Las provincias de Huelva y Almería están cada una en un extremo de Andalucía, pero su modelo agrícola tiene paralelismos llamativos. Y me voy a centrar en uno de ellos: el vecino del sur, al otro lado del charco, Marruecos. Los almerienses han sido siempre los más críticos con la competencía marroquí, manifestaciones, huelgas, escritos al Ministerio, a Bruselas… pero la fresa onubense está tan afectada por la entrada de fresón aluauí como lo pueda estar el tomate de Níjar o el murciano. Sin embargo, es curioso lo poco que trasciende la protesta onubense, suponiendo que la hubiera.

Imagen

He indagado un poco más allá y me he encontrado con lo siguiente. También en este sector hay ‘pájaros locos’ que me cuentan secretillos,  como que los técnicos de fresón que asesoran en las fincas freseras de Marruecos son de Huelva. Entre semana de lunes a viernes están en la provincia andaluza y llega el fin de semana y se cruzan al otro lado. En ferry desde Algeciras para seguir trabajando en lo mismo, pero en otro continente, el africano. Y luego el lunes de nuevo en Europa.

¿Pudiera entonces entenderse que no hay una competencia directa? Nada más alejado de la realidad, la competencia entre ambas zonas de producción existe en el cultivo del fresón, al igual que ocurre con el tomate o la judía. La mano de obra supone el 60% de los costes del productor onubense, así que los bajos salarios del continente africano hace que la rivalidad sea desigual. Ese es el motivo de que en los últimos tres años hayan emergido en Huelva dos nuevos cultivos más interesantes, como la frambuesa y el arándano. El fresón sigue siendo rentable, pero menos que antes, se paga a 0,85-0,90 aproximadamente, mientras que el kilo de arándanos puede estar en los 8 euros. Eso explica que se haya pasado de 8.000 hectáreas de fresón hace unos años a unas 6.000 hectáreas en la actualidad. Y que el arándano haya eclosionado con 1.500 hectáreas y la frambuesa con otras 1.500 ha. más.

Así que el vecino marroquí ha obligado a los empresarios onubenses a reinventarse buscando nuevos cultivos alternativos.

Imagen

Para saber más

El grueso de la campaña de la fresa en Huelva va de enero a mayo. En diciembre pueden estar las más tempranas y en los primeros días de junio las más tardías. Por zonas, Palos se lleva tres cuartas partes de la producción, y el resto municipios como Lepe y en menor proporción la Aldea del Rocío, donde las fincas son más grandes, de capital foráneo y donde es más fácil ver arándanos y frambuesas.

Imagen

Looking at Huelva. Strawberries on both sides of the Mediterranean Sea. Spain and Morocco

Almeria and Huelva provinces are at opposite ends of Andalucia but their agricultural models have peculiar parallelisms. And I am going to focus on one of them: the southern neighbour, on the other side of the pont, Morocco. The Almeria citizens have always been the most critical with the moroccan competition, strikes, protests, letters to the Ministery, to Brussels,… but the Huelva strawberry is as affected by the moroccan suply as the Nijar or Murcia tomate can be. However, it is curious how small their protests are, even if they made one.

I have looked into more information and I have found the following: there also are ‘crazy birds’ which tell me little secrets…like the strawberry experts who advise the strawberry growers and are from Huelva. From Monday to Friday the are in the andalusian province and when the weekend comes, they leave for Morocco. They take a ship from Algeciras to keep working in the same, but on another continent, Africa. And they are in Europe on Monday again.

Could it understand that there is no direct competition ? Not too further from the truth, the competition between both sides exists in the strawberry harvest the as in green beans and tomatoes. The labour cost supposes 60% of the Huelva growers overhead, so the lower moroccan labour cost makes the competition unequal. And that is the reason why during the last 3 years have emerged more new intersting crops such as raspberry or blueberry. The strawberry is still profitable, but less than before, the current price is between 0,85-0,90€, while a kg of blueberry can be around 8€. And that explains the decrease of the surface of the strawberry crop which has been reduced from 8.000 hectares to 6.000 hectares currently. And the blueberry and raspberry surface has emerged with 1.500 more hectares for each crop.

So, the moroccan neighbour has force the Huelva business owners to reinvent themselves looking for new alternative crops.

To know more:

The main part of the Huelva strawberry campaign takes from January to May. The earlier strawberry can be in December and in the first days of June the latest. Per areas, Palos has 3 quarters of the entire production and the rest of it, towns such as Lepe and in a smaller quantity La Aldea del Rocio, where the biggest plantations are of foreing capital and where you can see easier blueberry and raspberry.

Carta de un periodista hijo de agricultores dirigida a la persona que nombre al próximo ministro, sustituto de Cañete

Imagen

Estimado señor político del PP en el gobierno de la nación,

Me dirijo a usted sin saber su nombre, no sé si usted es Rajoy, Cospedal u otro político en la sombra que mueve los hilos. Me han asegurado que es usted quien manda y quien pone y quita a la persona que se sienta en el sillón del Ministerio de Agricultura, por eso le remito esta carta, aunque también me han dicho que no espere respuesta. De todas formas se la envío y la publico en mi blog, como si esto fuese un registro de entrada, y ¡quién sabe! Quizá en el futuro atienda a contestarme a través de alguno de sus subordinados o por fin se atreva a decirnos cuál es su nombre. De momento, solo sé que su identidad atiende al apelativo de “poder”.

Le escribo con cierta urgencia porque hoy usted y sus compañeros del PP al fin han deshojado la margarita y han anunciado públicamente que el señor Miguel Arias Cañete será su candidato en las próximas elecciones europeas. En este blog un servidor ya lo dijo el pasado 10 de julio, eso mismito, que Cañete era su hombre y que saldría del Ministerio rumbo a Bruselas (aquí le dejo aquel artículo en el que ya lo adelanté: “Cañete no seguirá como ministro de Agricultura. Ya le han buscado acomodo para ser eurodiputado”). Pero claro, no todo el mundo me lee, por eso se ha vendido como si fuese un secreto. A mí me lo contó mi amigo “el pájaro loco”, que me lo chivatea todo todito, pero su identidad es aún más inalcanzable que la suya. Con todos mis respetos.

Pues bien, ya que usted tendrá que nombrar de un modo inminente a un sustituto para el puesto de ministro de Agricultura, me permito hacerle alguna sugerencia, ya que para eso me paso todo el día rodeado de gentes del campo y conozco de sus fatigas y de su desafección hacia los políticos. Soy periodista, hijo de agricultores, y le pediría por favor que el próximo al que usted ponga con el dedo sepa de agricultura. Si cumple eso, ya me doy por satisfecho. Y tenga usted en cuenta que para muchos españoles el Ministerio de Agricultura es el más importante, aunque la señorita Soraya Sáenz de Santamaría se ría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros cuando se habla del mundo agrario. No le pido que sus ministros dejen de ser de Marte, que no se distraigan con temas banales o que no sean como niños que se pelean en el patio de los colegios, eso forma parte de su teatrillo político y no me interesa en absoluto, pero sí me preocupa su decisión, ya que usted es el señor “poder”. Solo le pido que recuerde lo malos e incompetentes que han sido los últimos titulares de este Ministerio para que por fin ponga a alguien bueno después de tantos años sufriendo a ministros y ministras que no diferencian el terruño de una sardina. Creo que es de justicia que tengamos a buen ministro o ministra de Agricultura. Nos lo debe. Ya es hora.

El amigo Andrés Góngora, que es un agricultor del campo de Níjar, lo resume muy bien: “Cañete solo se ha dignado a venir una vez, de forma relámpago, a Almería. A todo esto hay que sumar que ha dejado fuera de los pagos directos de la PAC al sector de frutas y hortalizas; ha creado el Comité Mixto Hispano-Marroquí que le ha dado alas a nuestro mayor y más desleal competidor, y para colmo ha redondeado su gesta concediéndole la medalla del Gran Mérito Agrario a su homólogo marroquí”.

No le estoy pidiendo que venga mucho a Almería, como comenta Andrés Góngora, aunque si lo hace, tampoco estaría mal. Así conocería que ésta es una agricultura que lucha contra el cambio climático, que produce cultivos de primor de máxima calidad, que tenemos el campo lleno de bichos buenos que se comen a los malos, que damos trabajo a miles de personas y que somos una lucecita en mitad de la crisis. Aunque esto mismo también es aplicable a los hombres y mujeres del campo de Murcia, de Alicante, Valencia, Cataluña, ribera de Navarra, Galicia, Albacete, Ciudad Real, costa de Granada, Axarquía de Málaga, Sevilla, Cádiz, Huelva, Canarias y otros tantos y tantos lugares de España donde se crían alimentos sanos y de calidad. Por eso, lo importante no es de donde sea el próximo ministro, ni tampoco adonde viaje, lo fundamental es que sepa lo que tiene delante. Hubo cierta ocasión en la que una persona de un alto rango-cargo no supo diferenciar delante de mí un pimiento lamuyo de una berenjena. ¿Entiende por dónde voy? Que sepa de agricultura, por favooooooooooorrrr.

Firmado: José Antonio Arcos

Posdata. Si se acerca a la provincia de Almería, contacte conmigo. Y le llevaré a conocer la realidad a pie de invernadero. Sin tantas corbatas ni trajes le presentaré a hombres y mujeres de este campo que son ejemplo de sacrificio y trabajo bien hecho. ¿Acepta mi invitación?

Posdata bis. Quizá sea la primera vez que entra en mi blog. Le dejo los artículos que he escrito en el último año sobre su amigo y futuro eurodiputado, el señor Cañete. No tienen desperdicio. Le animo a que haga campaña con ellos en las próximas semanas, je, je. (Empiezo por los más antiguos. Los más recientes son los últimos).

El ministro terrateniente (13 de junio de 2013)

La PAC es una política gris diseñada en un edificio gris de una ciudad gris llamada Bruselas (6 de julio de 2013)

Cañete no seguirá como ministro de Agricultura. Ya le han buscado acomodo para ser eurodiputado (10 de julio de 2013)

Venta a pérdidas, frutas y hortalizas como artículos reclamo en los super (22 de julio de 2013)

El ministro Arias Cañete escurre el bulto y manda a los agricultores a reunirse con los empresarios marroquíes en Casablanca (14 de septiembre de 2013)

La PAC, la Política Agraria del Capital o cómo recaudar fondos para las fincas de terratenientes con domicilio social en la calle Serrano (16 de septiembre de 2013)

Cañete, un astronauta en el invernadero (17 de septiembre de 2013)

Casablanca: mucho tomate para repartir (29 de septiembre de 2013)

El alma de un líder, Paco Casero. Tres semanas en huelga de hambre (“en mi hambre mando yo”) (5 de marzo de 2014)

PP y PSOE siempre estuvieron a favor del acuerdo agrícola con Marruecos (11 de marzo de 2014)

PP y PSOE siempre estuvieron a favor del acuerdo agrícola con Marruecos

Abro mi Facebook hoy y me encuentro comentarios de gente del PSOE indignada porque el ministro popular Arias Cañete haya concedido la Gran Cruz del Mérito Agrario a su homólogo marroquí, Aziz Akhannouch. Me froto los ojos, pensando que estoy soñoliento y me falla la vista; subo un poco más la persiana, creyendo que puedo haberlo leído mal, pero no, es correcto. Ni estoy dormido ni en penumbra, ahora resulta que los socialistas que durante tantos años han estado a favor del acuerdo de asociación agrícola con Marruecos se ponen de repente en contra. O más bien habría que puntualizar que se han puesto en contra desde que están en la oposición.

Imagen

Voy  hacer memoria. Desde Zapatero; ex ministros como el canario Juan Fernando López Aguilar (al que poco le importa el futuro de los tomates de su archipiélago) que más tarde sería eurodiputado; pasando por la ministra experta en pesca, Elena Espinosa, a la que también pusieron para desgracia del sector al frente de Agricultura – y que se afanó una y otra vez en afirmar que Marruecos no incumplía el tratado comercial en ningún aspecto – ; más tarde su sucesora Rosa Aguilar cambió un poco el discurso, pero sin contundencia y usó un lenguaje propio de malabaristas para estar a bien con todo el mundo; hasta llegar a delegados y demás políticos localistas y de menor rango, a los que les importaba un carajo el lío del tomate, y a los que solo les preocupaba que su sillón estuviese en peligro cuando miles de agricultores – convocados por los sindicatos agrarios – salían a la calle.

¿Y qué hacían los del PP cuando ocurría todo esto? Pues intentaban sacar rédito político, al ver que sus oponentes los socialistas no se ponían al lado de los agricultores. Así que era fácil ver entonces a muchísimos políticos populares en las manifestaciones organizadas por Coag, Asaja, Upa e incluso Coexphal. ¡Y les gustaba salir en las fotos!

Los dirigentes populares en aquella época se iban a las Cortes Generales a presentar mociones de todo tipo para frenar o detener el nuevo acuerdo agrícola con Marruecos, que ampliaba las concesiones que Bruselas hacía al principal competidor de la huerta española. En el Senado se escuchaban voces de senadores y senadoras del PP criticando a todos los gobiernos socialistas (sobre todo al regional de la Junta de Andalucía) por no hacer nada para detener la competencia desleal que suponía Marruecos, ya que hacía y hace dumping social, económico y medioambiental.

Imagen

Pero el PSOE no se quedó quieto y contrarrestó. Los socialistas se pusieron las pilas y sacaron a relucir la hemeroteca. Rebuscaron en los periódicos de casi una década atrás y encontraron abundante bibliografía en la que Miguel Arias Cañete se posicionaba a favor de Marruecos, durante sus primeros años como ministro español de Agricultura. Cañete tenía la lección aprendida de quien había sido su jefe, el expresidente José María Aznar, que fue quien bendijo el germen de estos acuerdos en la década de los 90 durante la ronda euromediterránea de Barcelona. ¿A qué estamos jugando, señores del PP y del PSOE? ¿A engañar y confundir al ciudadano? Por eso, cuando se volvió a nombrar en la última legislatura a Cañete como ministro de Agricultura, me sorprendió hasta decir basta oír a sus compañeros de partido ensalzándolo diciendo que era un gran defensor del campo español. ¡¡Ver para creer!! Así que ahora no me extraña lo más mínimo que Arias Cañete le dé una medallita al ministro de Agricultura de Rabat. Son colegas y defienden lo mismo. Y otra cosa, ahora que a Cañete los comentaristas políticos lo posicionan para las próximas elecciones europeas, yo me pregunto: Si Miguel Arias ha defendido de este modo a los productores españoles desde Madrid, ¿qué cabe esperar de él desde Bruselas?

Moraleja. Tanto PP como PSOE han defendido a lo largo de estos años el Acuerdo de Asociación Comercial con Marruecos. El partido que estaba en ese momento en la oposición hacía el papel de poli bueno (o poli malo, según se mire) y se echaba las manos a la cabeza criticando el libre comercio con Marruecos, pero luego cuando subía al poder ese mismo partido defendía la postura contraria argumentando razones de geopolítica. En resumen, intereses de Estado que no son los mismos que los intereses de los agricultores.

Posdata. Almería es la que más se opone a este tratado comercial porque es donde hay más masa crítica de agricultores y donde el lobby hortofrutícola es mayor; sin embargo, hay otras zonas del país más gravemente afectadas por el acuerdo. Por ejemplo, en Canarias, donde se han abandonado gran parte de los invernaderos de tomate; la costa de Granada o la Axarquía malagueña, donde el tomate cherry ya no puede competir con el marroquí, y se buscan cultivos alternativos; o Murcia, que ha pasado en pocos años de ser una potencia tomatera a ver como este cultivo se hace minoritario, tras la desaparición de la mayoría de las empresas que se dedicaban al tomate.

Fotografías de lineales de productos frescos en Francia, Alemania y España

Imagen

Me habéis mandado algunas fotos de supermercados en los últimos días, y he decidido seleccionar algunas y compartirlas con todos los lectores. Creo que es un momento importante de la campaña hortícola para medirle el pulso a algunos mercados. En la imagen superior se observa calabacín (2,49 euros/kilo) y tomate (1,99 euros/kilo) de origen español en un supermercado alemán, Edeka.

Imagen

José, desde París (Francia), me envía una instantánea del supermercado Monop, perteneciente a la cadena Monoprix (imagen superior). No se aprecia el precio del calabacín,  ni el de la berenjena, ambos de origen español; pero sí el de las naranjas (2,5 euros/kilo) y el de los pimientos rojos, tipo california, a 3,49 euros/kilo. El pepino largo de la derecha es de origen local (francés), mientras que el tomate que encontró este amigo lector es marroquí y galo, aunque no me pudo adjuntar ninguna fotografía.

Imagen

Desde Hamburgo, al norte de Alemania, otro lector, Iván, me manda una imagen de calabacín ecológico de Marruecos, en una bolsita de 500 gramos a un precio de 2,49 euros la cesta. Es la instantánea superior tomada el pasado viernes en un supermercado de la firma Edeka. Por cierto, hablando de Marruecos, la semana pasada me dijeron que el virus Nueva Delhi ya ha llegado al país alauí. Es la segunda vez que me lo comentan, pero no lo he podido contrastar aún; si fuese así a los vecinos del sur se les va a acabar el chollo, ya que se estaban frotando las manos con la posibilidad de quitarle un pellizco del mercado europeo del calabacín a los españoles. Hay muchos lectores que últimamente pinchan este blog desde Marruecos. A ellos les pregunto, por si alguno fuese tan amable de contestar, ¿es verdad que os ha llegado también a vosotros el virus ToLCNDV, conocido popularmente como Nueva Delhi?

Imagen

Iván envía otra foto, también de la cadena Edeka donde hay pimiento california tricolor, rojo, verde y amarillo (incluso se ve al fondo algún naranja), pero a granel. Luego hay lechugas murcianas y, según cuenta este amigo lector, en los supermercados alemanes en general ve estos meses mucho producto español, como calabacín, lechugas iceberg, tomate rama, cherry, etc.

Imagen

Finalmente,  desde la costa de Granada Sergio me pasa esta última foto. Un consumidor tiene que pagar 1,99 euros por un kilo de pepino largo en un lineal español, cuando él como agricultor lo está cobrando en su zona cuatro veces más barato.

La CASI anuncia en Berlín que exportará a China, ¿será posible? Fruit Logística 2014

Imagen

Hoy día con las nuevas tecnologías e Internet es posible contar lo que sucede en Fruit Logística sin estar en la Messe de Berlín. Para los que nos hemos quedado en casa comparto el programa de conferencias, algunas muy interesantes. Hoy miércoles, primer día, ha habido dos ponencias: ‘La competencia en el comercio – cómo impresionar a tus consumidores’; y el ‘Agua – escasa, valiosa, indispensable’.

Para los que me leen desde Berlín decir que las conferencias se llevarán a cabo en el Hall Forum (“Kleiner Stern”, entre el Hall 18 y 11.2). Mañana miércoles de 11:00 a 12:00: ‘Tomates –producción y consumo internacional’; 13:00 – 14:00: ‘Argentina, un socio en el que confiar con historia, tradición y experiencia en el negocio frutícola’; de 15:00 – 16:00: ‘Rusia –el impacto de socios de OMC’; y de 16:30 a 18:30: ‘IFS Standards – Noticias en la rama de frutas y verduras’. El viernes durante la última jornada de 11:00 a 12:00: ‘Sostenibilidad – apariencia y realidad’; 13:00 – 14:00: ‘Innovación y el comercio de fruta – añadiendo valor a la cadena de suministro’.

Imagen

Por cierto, lo más sorprendente es la nota de prensa que he recibido de la CASI que este año ha viajado a Alemania sin expositor. ¿Van a exportar los de la CASI a China y a los Emiratos Árabes? Lo de Dubai tengo que recordar que ya ha habido algunos intentos por parte del sector hortofrutícola español, pero lo del gigante chino… (?) Ojalá, pero de lo único que he tenido conocimiento estos últimos años de las exportaciones a Asia ha sido de algún palé suelto de tomate. “Más que piloto, por probar”, como diría el comercial de turno. Si José María Andújar logra vender a China en volúmenes importantes, le daré la enhorabuena. De momento, seré escéptico con este anuncio hecho hoy.

Imagen